10 de octubre de 2007

Puntos de vista

¡Hola!
Al parecer, la noticia importante de estos días la encontramos en la portada de ¡Hola!. Confirmado: Pe y Ja están jun. En Mal… divas. Luego (las semanas de estos famosos dan para mucho, al menos para mucho más que las mías) los han fotografiado en yo qué sé la de sitios. Eso sí, separados. ¿Primera crisis? No, nos dicen. Es que son gente discreta. Vaya por Dios. Lenta también, añado. Porque, ¿estos dos no se conocieron rodando Jamón, jamón cuando ambos frisaban apenas la veintena?

Sin embargo lo de la Cervera y el saco de músculos de su hijo ya no interesa tanto, más que nada porque sabemos que está todo pasado de fecha: el niño y la malquerida se han casado. En Terrassa, al parecer. Para que luego digan que Cataluña no es España.

Aprovecho para recordar a tantos que, en contra de lo que siempre se dice, el cerebro no es un músculo. Y Borja es la prueba. Bueno, él y tantos culturistas descerebrados.

Y no puedo dejar de llamar su atención sobre un pie de foto (Lecturas, pág. 13) terrible: «Tita adoptó en 2006 a dos niñas tras la negativa de Borja a dejar a Blanca. Así redujo su herencia». Pues si de lo que se trataba era de desheredarle, podía haber adoptado a todos los niños hambrientos de Mali, y así a su hijo tatuado le hubieran quedado apenas unos euros, calderilla apenas…

DiezMinutos
Sin embargo, y a pesar de las portadas, para mí la noticia del día está en la página 94 de ¡Hola!, en la sección «Panorama». «Mariano Rajoy asistió con su esposa, Elvira Fernández, a un estreno teatral». El estreno en cuestión era el de una obra de Antonio Ozores, El último que apague la luz. Que a lo peor es un entrenamiento para lo que sucederá en el equipo del actual dirigente del PP si no gana las próximas elecciones… Aunque lo que me llama la atención es que fotografíen al líder de la oposición en este estreno, cuando yo nunca le he visto (al menos, no me lo han enseñado) acudiendo a un estreno de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, por ejemplo.

—Yo no sabía que existiera.

A lo peor Rajoy tampoco, y por eso no va. Claro, que cada uno se pasea por donde quiere. «Guillermo y Máxima pasean su amor por Eslovenia», cuenta Diez Minutos. Claro, en Holanda no tenían espacio suficiente…

En fin. La Duquesa de Alba, a la que imagino desolada, declara: «No soy la única madre con hijos separados». No, señora, no. Ni siquiera es la única madre con todos los hijos separados, excepción hecha del único que permanece soltero. Pero admítame al menos que, habida cuenta de la pompa y circunstancia (católicas siempre) que rodean los bodorrios de sus retoños (hasta que la muerte nos separe, ja, ja, ja), lo suyo tiene delito. O, al menos, una amenaza de excomunión.

Semana
Por cierto, que en Semana nos cuentan que «Genoveva se refugia en sus amigas» para superar su ruptura con Cayetano. Las amigas con las que aparece son la mujer de Ramón García, Carolina Herrera y Paloma Cuevas. De la primera, la revista dice que es «una de sus mejores colegas»… No sé si la cursiva es porque quieren ser irónicos, o porque piensan que «colega» es una palabra de argot, o porque les da la risa floja al pensar que esta gente pueda tener colegas. No sé… Claro, que con lo que yo no sé se podrían escribir varias enciclopedias, y preguntas para 10 temporadas completas de Saber y ganar.

Lecturas informa de algo de lo que yo me enteré por televisión, y que ya entonces me sonó raro. Güinez Paltrou

—Basta con que lo copies, Maru
—Ni eso, Santi

… ha venido a hacer una serie de programas sobre la gastronomía española. ¡Ella, que es vegetariana! Es como si va a Japón a promocionar la comida japonesa alguien a quien no le guste el pescado crudo; o como si a Italia acude un enemigo declarado de la pasta… Incomprensible, ¿no? ¡Pero si ni siquiera le gusta el jamón! ¿Qué va a proclamar? ¿Las ventajas de las borrajas?

—Hummm, con almejas y unos trocitos de jamón, qué ricas…
—Pero, ¿no te digo que no prueba el jamón y que cree que las almejas tienen sentimientos?

En fin, acabo ya, que en la cocina los mexicanos del tomate Orlando andan revueltos, porque dicen que ellos no quieren celebrar el Día de la Hispanidad porque México lindo y querido no tiene nada que celebrar en tal fecha.

Dice Jaydy Mitchel, ex de Alejandro Sanz: «Mi corazón late como tiene que latir». Tranquilícense, pues, los cardiólogos que habían manifestado públicamente su preocupación, que son uno o ninguno.



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