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27 de septiembre de 2007
¡Ahhhhhhhh!
La hija de su madre ¡ahhhhhhhh!... —Mamá, el Tranquilín forte. … viene como la Barbie Princess, con su tiara y todo. Ridículo, a la par que grotesco al tiempo que chusco… ¡Ahhhhhhhh! Si a los 25 años necesitas que te acuchillen… —Qué violencia, mamá. … y te den barniz como a la madera vieja, ¿qué no te dejarás hacer cuando llegues a una edad provecta, digamos los cincuentaytantos? Conste que no necesito respuesta. Les hago esta pregunta, pero es retórica. Porque unas páginas más allá, aparece mamá Isabel en la publicidad de Porcelanosa, junto a George Clooney, y están los dos tan restaurados, pero tanto, que parecen la momia de Lenin… —Pero si tú nunca has estado en Moscú.
—Explícate. Hablando de dinastías. ¡Hola!, siempre ella, abunda en el culebrón Tita-Borja. Dice la publicación que «la posibilidad de un acuerdo, aunque remoto, no es imposible». Y me pregunto si, como da a entender la concordancia, lo remoto es el acuerdo (o sea, que el acuerdo está lejos, no sé, en Vladivostok o Tombuctú) o si lo remoto es la posibilidad, que por ser una posibilidad no es imposible.
Como lío es lo de la novia guineana de Joaquín Cortés, que ya no es su novia (aunque sigue siendo guineana) y que ha anunciado que será madre sin Joaquín Cortés. Alguien tendrá que explicarle, vamos digo yo, que el que haya cortado la relación y asuma («Cathy Asumu asume», vaya cacofonía) su maternidad en solitario no quiere decir que vaya a ser madre sin Joaquín Cortés. ¿Repasamos, Cathy, la lección de la semillita? A no ser, claro, que el experto en jardinería fuera otro… Aunque para líos, el que debe tener Mónica Hoyos. No se preocupen, yo tampoco sé quién es ni a qué se dedica, pero ¿desde cuando hace falta ser algo para salir en las revistas? Basta con estar. El caso es que la tal Mónica, «a los dos meses de romper con Carlos Lozano, sale con Carlos Solano». Economía de medios, se llama la figura, porque mira qué apañada: relaciones con nombre invariable y apellido rimado en rima consonante.
Voy terminando, que en la cocina la desnatada de La Asturiana se está poniendo de mala leche, porque dice que la crema catalana ocupa más en la nevera que ella, los callos a la madrileña y el licor extremeño juntos. Dice Lecturas: «Doña Sofía inaugura la casa de dos osos panda». Convengamos en que en este momento, cuando los partidos andan lanzándose a la cara sus promesas inmobiliarias y los jóvenes buscando un puente bajo el que alojarse, tal noticia no deja de ser desasosegante. Realmente.
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