3 de mayo de 2007

Sí, ya sé que...

Ya sé que la noticia es la detención (tantas veces anunciada: ¡cuántos comentaristas del corazón no se habrán despellejado esta noche las manos de tanto frotárselas ante la que les espera!) de Isabel Pantoja, decidida a no dejar ni un charco sin pisar. ¡Ay, esa Operación Malaya! Mal haya todo aquel en el que Jesús Gil posara su mirada avariciosa y corrupta. Por cierto, ¿se han fijado en que el nombre de quien fuera alcalde de Marbella, el hombre que proclamó alto y claro su voluntad de pervertirlo todo y al cual tantos poderosos rieron las gracias, apenas sale en todo esto? Tengo una amiga que dice que en realidad no murió, que se pasó al lado oscuro para soplar a la poli todo lo que sabe. A mí sólo me queda preguntarme si el dinero de su familia está menos blanqueado que el de otras familias marbellíes.  

Diez Minutos
Pero, queridos míos, ésta es una sección en la que lo que comentamos, caso de comentar algo, son las revistas publicadas... y los semanarios (¿algún voluntario para llamarlos de otra manera, habida cuenta de que salen cuando les da la gana?) hablan, sobre todo, de Sofía. Un nombre que, insisten, significa sabiduría... que se lo digan a Sofía Mazagatos, o a Sofía Cristo.

Lecturas
«¡Bienvenida, Sofía!» y «¡Sofía, bienvenida!», titulan Lecturas y Diez Minutos en un alarde de originalidad que agradecerán los tiempos. Ambas, como las otras, tenían preparado el reportaje desde hace meses. Faltaba llenar los puntos suspensivos: Bienvenida... ¿Sofía? ¿Elena? ¿Cristina?, pero el resto: periodismo precocinado. Es decir, de nuevo las fotos de los embarazos de doña Letizia, del nacimiento de la primogénita, el resto de la familia... En fin, lo habitual en estos casos. Sólo una cosa no casa: en las muchas fotos que vemos de la pequeña Leonor, la manchita roja aparece unas veces a la derecha y otras a la izquierda. ¿Podrían los señores editores de las publicaciones cardiacas dejar de dar la vuelta a las fotos según su conveniencia? La heredera, con su señal, se lo ha puesto difícil.

Más osada me parece la portada de Semana: «Leonor, deliz por la llegada de Sofía», como si ellos, los plumillas, supieran con exactitud cuál
¡Hola!
es el estado anímico de la heredera. Lo normal es que los niños tengan celos del recién llegado, ¿no? En la misma revista, se nos asegura que la niña, según los astros, será una mujer «de gran belleza y personalidad».

¿Y ¡Hola!? Porque en asuntos de realeza es más fiable que el BOE. Primero, la conserva: «Crónica en imágenes de los dos embarazos de la Princesa de Asturias. Coincidencias, diferencias y momentos más emotivos.» No se moslesten: las han visto ya todas. Y luego: «La infanta Leonor tendrá, a partir de ahora, una hermanita a la que cuidar y con quien poder jugar.» Yo creo que los patrocinadores de los premios de periodismo Ortega y Gasset deberían tomar en consideración una nueva candidatura.

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Perdón, es que me ha dado un ataque de risa.

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Perdón, es que me ha dado otro... al ver las fotos de Gema Ruiz en la Feria de Sevilla con el novio ése con el que había roto al menos dos veces, siempre de manera definitiva. Pero no me río de su relación, sino de las fotos. ¡Pero si Gema, a la que en algún momento alguien comparó con Sharon Stone, parece la prima de Poli Díaz, el Potro de Vallecas! Se lo juro: nariz de boxeados, ojeras profundas como ojos a la virulé, labios hinchados... ¿Es realmente así? No se crean que exagero: en alguna instantánea parece el mismísimo Potro recién descendido del ring. No crean que les engaño: si no fuera porque en el pie de foto la identifica, cuesta. Sin embargo, la hija de Aznar, que también estuvo en Sevilla, no engaña, cada día se parece más a su padre. Cuando la veo, siempre tarareo aquello de «eres alta y delgada como tu madre, morena, saladá, como tu madre. Pero tienes bigote como tu padre»... sólo que ella es bajita, y lo único que no ha heredado de su progenitor es el mostacho... «morena saladá, como tu padre.»

Aunque para fotos de la Feria impactantes, las de María Teresa Campos con Javier Rigau, el jovencito que las hace sonreír. «Exclusiva», dice ¡Hola!, aunque las mismas o parecidas aparecen en varias revistas. Dicen que son sólo amigos, aunque él, caballeroso, se muestra dispuesto a ser más, y más, pero mucho más. Que no digo yo que haya algo más que una pura amistad... por cierto, qué fácilmente se amigan estos famosos, con lo que nos cuesta intimar al resto de los mortales. Eso sí: la foto de la desigual pareja, en un coche conducido por Darek en el que Ana García Obregón aparece de copilota, da qué pensar. Y qué cotillear.

Semana
Por lo demás, las revistas se despachan con las tonterías habituales, algunas de cosecha propia y otras brindadas por famosas de distinto pelaje, tan dispuestas siempre ellas a decir estupideces. «Lola Herrera contra la sordera», dice Lecturas. Ya ves, y yo convencida de que estaba a favor de la sordera y de otras deficiencias.

«Tengo vocación de geisha», declara Silvia Tortosa. Y luego: «Soy una mujer de pareja». Se decida, señora tortuosa.

Ana García Siñériz, a la que un día dijeron que era un sex symbol y la muy boba se lo creyó, nos ofrece la posibilidad en Diez Minutos de verla posando con varios modelos, al tiempo que desgrana su filosofía vital. «El estado físico no es cuestión de edad. La belleza está en el interior.» Y en la cuenta corriente, mona, y en la cuenta corriente.

Belinda Washington: «Viajar a la India me ha cambiado la vida». He perdido la cuenta de la cantidad de famosas que, en la India y ante las cámaras, han proclamado lo mismo para, a la vuelta, retomar su vida exactamente donde la dejaron. Lástima.

Pena también me da Chenoa. «En mi próximo disco expondré mis ideas respècto a la injusticia, la tolerancia, el racismo y el maltrato a las mujeres.» ¿Es realmente necesario? ¿No puedes cantarle al amor y al desamor, como todos?

En fin, voy terminando, que en la cocina el bote de Cola-Cao se ha lanzado a recaudar fondos para una ONG en defensa de aquel negrito del África tropical al que todo el mundo ha olvidado...

La revista Lecturas tiene una periodista, Florencia Sañudo, a la que conocemos porque sus crónicas vienen encabezadas por una foto en la que la vemos vestida de negro, y con una melenita paje nada favorecedora. Firma crónicas desde medio mundo, Florencia, en ocasiones en un solo número: Londres, Milán, París, Estambul. Me pregunto cómo puede viajar tanto, y escribir al mismo tiempo. No sé si es un misterio o un timo. En cualquier caso, un fenómeno para-anormal.

Termino con una pregunta. Hugh Grant fue arrestado ¿por atacar a un fotógrafo con una fiambrera llena de alubias... o porque las alubias estaban cocinadas como cocinan ellos, los ingleses? ¡Anda que si les hubieran tirado una fabada como Dios manda se hubieran quejado los fotógrafos!



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