29 de marzo de 2007

Sic

Diez Minutos
En la semana en la que todas las revistas recogen lo dicho por Bertín Osborne a propósito de la enfermedad de su hijo, lo demás es tontería. Y sobre todo lo demás, lo de “la nueva Isabel Sartorius”, que se parece sospechosamente a la vieja aunque, eso sí, ha perdido unos cuantos quilos y ha sufrido un cambio no radical (de eso sabe mucho Teresa Viejo. Lean el Pantumaca de esta semana) pero notable en lo que es la cara, a nivel de rasgos faciales: en algunas instantáneas parece la hermana redondeada de la angulosa Elsa Pataki.

¡Hola!
Caben dos opciones: o que se haya operado en una clínica de cirugía estética o que se haya operado en ella un milagro. En cualquier caso, ahí estaba ¡Hola!, especialista en personajes inanes, para informarnos.

La pregunta es: ¿qué interés tiene esta señora a la que no se le reconoce mérito alguno? Excepto haber sido novia del Príncipe en algún momento del siglo pasado… En la entrevista opina sobre doña Letizia y una vez más (Dios, qué nervios) le da su visto bueno. Pero, ¿quién se cree que es ésta para repartir certificados de aptitud? ¿Jaime Peñafiel?

Y como las desgracias nunca vienen solas, un poco más allá, en la misma revista, Silvia Jato “habla en exclusiva de su marcha de Antena 3 y de su mala suerte en Tele5”. Nota: cuando dicen que habla en exclusiva de eso no quiere decir que hable sólo de eso, sino que habla de eso sólo con ellos. Que digo yo que será porque otros no le han preguntado…

“Me fui de Antena 3 porque consideraron que no podían subirme el índice del coste de la vida.”

Me lo repita.

“Me fui de Antena 3 porque consideraron que no podían subirme el índice del coste de la vida.”

¡Amos, anda! Será porque al lado de Jesús Vázquez eres una patata.

Semana
Huyendo de la presentadora despechada, caigo en Semana. La revista presta esta ídem un servicio impagable a la Humanidad: demuestra, con fotografías, que Paulina Rubio es capaz de elegir traje de novia, hablar por teléfono y mirar a la cámara ¡todo al mismo tiempo! “Tendré varios preparados y hasta última hora no decidiré cuál ponerme”, declara. Eso es lo que se llama consumo responsable.

Paso de comentar el escándalo de Naomi Campbell, quien con la inestimable colaboración de los medios de comunicación ha convertido su condena en una bendición: vaya campaña de publicidad que se ha marcado. Porque, señores, lo penoso no es fregar escaleras, lo penoso es cobrar por ello una miseria y tener que mantener con ello una familia.

Paso también de contribuir al culebrón Gema Ruiz, aunque… no resisto la tentación de hacer varios comentarios.

a) ¿Cómo podía estar ella con un “caballero” que, cuando se separan, dice: “Gema está descartada”?

b) ¿Cómo podía estar él con una creyente que, cuando se separan, dice: “No me arrepiento de nada y, como soy cristiana, lo perdono”? ¿Cristiana y divorciada? ¿Cristiana y viviendo en pecado con un hombre, a su vez separado y padre de dos hijos? ¿Cristiana y participando en el aquelarre catódico conocido como Dolce Vita?

c) ¿Se han fijado en lo mucho que Rafael Leflet se parece a Jorge Javier Vázquez?

Paso también de glosar el título de chef que acaba de lograr Nilo, el ex de Isabel Gemio, en la prestigiosa escuela culinaria de… espera, que no veo bien el escudo que luce en la chaquetilla… ¿Marina d’Or, ciudad de vacaciones? ¡Puaj!  

Llegada a este punto · inauguro la sección Esta semana sentimos lástima de.

Esta semana sentimos lástima de… José Campos, que no sólo se ve obligado a hacer de nuevo declaraciones sobre su relación inexistente con el hijo de su mujer, y anda que no debe ser difícil perorar sobre algo que no es, que no hay, sino que además, a pesar del mucho dinero que tiene, ha sido forzado a posar:

  1. Con el perrito de una amiga de Carmen.
  2. Con las vacas de la ganadería de un amigo.

¡Un individuo desposeído, eso es lo que es! Sobre todo de dignidad: no le queda ya ni una miaja.

Dicho lo cual, debo confesar que el reportaje me ha permitido echar unas risas, sobre todo al ver la foto en la que el empresario cántabro aparece, como leo en el pie de foto, “mojándose los pies en el mar”. Puestos a explicar lo que no necesita explicación, podían añadir que lo que lleva en la mano no son aletas sino zapatillas deportivas. Redundantes, que son una panda de redundantes. ¿No habíamos quedado en que una imagen vale más que mil palabras? ¿O el piedefotista hizo novillos ese día?

Celia
Atención, consejo: no se pierdan, en Lecturas (páginas 32 y 33), las imágenes de la cena que la familia real belga dio a la familia real luxemburguesa. ¡Vaya panda de inoperantes! ¡Vaya aburrimiento! ¡Y el recuadro! La reina Fabiola, que sigue llevando el peinado ese que parece una fregona… No, que se parece al personaje aquel de Monsters… sí, ése, Celia. Vale, con dos ojos. Vale, el pelo no acaba en cabezas de serpientes. Pero igual. Y la princesa Astrid, de la que dicen que está espléndida aunque luce con una cara de asco digna de libro Guinness. Por cierto, eso azul que le cruza el pecho ¿es una banda o una suerte de cinturón de seguridad… para estar seguros de que no sale corriendo?

En fin, acabo ya, que en la cocina Santiago, que hoy me había prometido hacer la comida, acaba de plantarse diciendo que él cocinar, cocina, pero sólo en una vitrocerámica de Lladró.

Si alguien me puede explicar por qué a Miss España la coronan con una jaula (pretenciosa, sí, pero jaula) y no con una corona como a todas las guapas oficiales del mundo, le estaré eternamente agradecida.



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