22 de marzo de 2007

Maldita Primavera

A nivel de estaciones, en lo que es la climatología, lo que nos sucede es tremendamente confuso: en invierno hace verano, y en primavera, invierno. Y el desarreglo se ha trasladado a las revistas cardiovasculares…

—¿Se preocupan por el calentamiento global?
—No, pero para mí que en las redacciones hay una pasa de algún tipo de fiebre porque los redactores están desquiciados.

Lecturas
Lecturas interpela a sus lectores: ¿Por qué Heather Mills da una versión falsa de su vida? ¡Y yo qué sé! ¿No les pago a ustedes, periodistas, para que saquen a la luz la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad? Lástima que no lo consigan, ni en el caso de la fantasiosa ex de Paul McCartney ni en el de José María Aznar, que no suelta ni a la de tres el secreto (que tanto le envidio) de su melena sedosa.

Además, lo de mentir es un vicio muy extendido. Entrevistan a Elisabeth Reyes (al parecer, la Miss España en ejercicio, a punto de dejar de serlo) en Abu Dhabi. “Me interesaba conocer este país tan rico en todos los sentidos”, declara la guapa oficial. ¿Abu Dhabi? ¿Alguien, de verdad, sueña con conocer Abu Dhabi? Cancún, Nueva York, Isla Mauricio… pero ¿Abu Dhabi? Una cosa es que la oficina de turismo de ese país pague el viaje porque lo están promocionando, que es lo que es, y otra que Miss España se pirre por Abu Dhabi. A no ser que confunda el todo con sus partes (seguro que eso se llama de alguna manera, pero ahora mismo no me sale), y lo que le interesara conocer no fuera ese país tan rico sino a algún rico de ese país.

Por cierto, hablando de desconocidos: Kira Miró admite su romance con Dani Carbonell. ¡Acabáramos! Aprovecho para confirmar que mi vecina también esta enamorada. Y esto tampoco va a cambiar el destino del mundo.

Diez Minutos
Una de las protagonistas de la semana es Raquel Mosquera, que se lo pasó pipa haciendo parapente y otros deportes de riesgo. “Raquel por mar y aire”, proclama Diez Minutos, y es cierto que viéndola avanzar en su paracaídas una tiene la sensación de que se enfrenta a una división acorazada panzer, o algún otro cuerpo expedicionario así. ¿Quién necesita armas secretas, incluso atómicas, teniendo una escuadrilla paracaidista capitaneada por la afamada peluquera dicharachera? Un arma letal. Y tal.

Por lo demás, los famosos que no tienen nada que hacer se dedican a o hacer nada. Mónica Cruz llevó a sus perros a la peluquería en Madrid, mientras su hermana Pe, en Chile, era recibida con honores de jefa de Estado (alguien tendría que pedirles cuentas a los políticos que gastan su tiempo y nuestro dinero, públicos ambos, haciendo gilipolleces) y se gastaba 4.200 euros en cremas para la cara. Seguro que lo hizo porque Santiago…

—¿Si?

… de Chile es más barato que Los Ángeles.

La verdad es que esta gente de la farándula es caprichosa. Miguel Bosé asegura que se retira. Lo dice en ¡Hola!, y añade: “Nadie lo sabe. Ni mi madre ni mis hermanas. Se enterarán cuando lean esto”. Pues ya es tener mal gusto, oye, decir que te retiras cuando estás a punto de iniciar una gira promocional, en la edad en la que los trabajadores de Delphi matarían por un puesto de trabajo. En lo que respecta a tus relaciones con tu familia, Miguel, allá cada uno, pero tu hermana posa en exclusiva unas páginas más allá, y la haces quedar como tonta. ¿No podías haberle dicho al redactor: oye, avísala, que no le pille por sorpresa?

Semana
Por cierto, que el esforzado del titular que ha parido el de la entrevista con la hermanísima se ha quedado a gusto. “Paola Dominguín, desde la barrera de sus sentimientos”. ¡Guau! Qué símil taurino tan… tan… ¡Mecachís! Se me ha vuelto a atorar el mecanismo de maledicencias. Sin duda anonadada, ella intenta ponerse a la altura: “Manuel, mi marido, se diferencia de otros hombre en que eligió pasar conmigo el resto de su vida”. Claro, porque si no se llamaría Santiago y sería MI marido, ¡no te jipia!

Convendrán conmigo en que transitar por las páginas de ¡Hola! es una experiencia casi religiosa. “Impactantes declaraciones… ”

—¡Ahhhhgggg!

“… de Hoyt Richards…”

—¿Eh?

“… ex novio de Lara Dibildos.”

—¿?

Nunca ser novio de tan poca cosa dio para tanto. “Durante veinte años fui captado por una peligrosa secta a la que di millones todo lo que gané”, declara. ¿Y eso es impactante? Tom Cruise lleva años metido en algo parecido y ya lo ven, tan pichi.

Impactante me parece a mí lo que pone el redactor chiflado en el texto. “Vive en Los Ángeles desde hace cinco años feliz junto a Amy Lindsay, su mujer, quien dio un giro de 95 grados a su vida.” ¿Un giro de 95 grados? ¿Por qué no de 47, o de 163? La expresión acuñada es “giro de 180 grados”, aunque algunos grandilocuentes se empeñan en hacerlo de360, con lo que el sujeto que supuestamente ha cambiado algo se encuentra de nuevo en la casilla de salida. Pero ¿95 grados? ¡Solicito inmediatamente la intervención del Ministerio de Educación! O que el redactor jefe se compadezca de este plumilla exhausto.

La misma revista nos ofrece varias exclusivas:

¡Hola!
-La del hijo de Luis Miguel, el afamado cantante lacado, como los patos chinos. El niño es una ricura a la que su madre da el pecho… con un traje que debe valer un potosí. ¡Ni una toallita se pone la tal Aracely, “actriz famosa” (¿mande?), para protegerse! Pues desde aquí te lo digo, bonita: cuando los bebés echan la pota, huele que atufa. El vestido ese te va a quedar hecho un guiñapo. Te lo digo porque me preocupo.

-La de Carmen Martinez Bordiú, a su vuelta de Estados Unidos, contando lo mona que es su nieta. Como su hijo le ha fastidiado el negocio posando para la Agencia Efe sin cobrar, ella, que vive de esto, posa en Puente Viesgo, Cantabria, contando lo que le cuentan. Félix Rodríguez de la Fuente tenía una etiqueta zoológica para este tipo de seres: aves carroñeras.

Acabo ya, que en la cocina la lombarda y el vinagre de Módena acusan de impostura a los calamares a la romana.

Diez Minutos ha puesto en marcha un concurso para que los lectores elijan el nombre de la nueva infanta. Los propuestos son 9: Sofía, Jimena, Blanca, Cristina, Mercedes, Isabel, María, Juana y Érika. En el número 10 hay unos puntos suspensivos… Yo propongo Maruja. No porque sea el mío, sino porque elegirlo supondría el reconocimiento a la verdadera idiosincrasia de este país de locos. La infanta doña Maruja… Suena bien, ¿no?



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