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11 de enero de 2007
¡Dios mío! Me dice María de la O, que estuvo el fin de año en el extranjero, que a la vuelta, pasado ya Reyes, Iberia seguía poniendo de música ambiental... villancicos. —Era como estar metida en un bucle. Yo ya había celebrado la Nochebuena, despedido el 2006 y recibido los regalos. Y los de Iberia, dale borriquito. Y por mucho que le dieran, llegamos tarde.
—¡Dios mío, San Valentín! Está a la vuelta de la esquina. Sí: nos aguarda encapuchado y con una pistola, para atracarnos. Otra vez. En fin. Que he superado con galanura las fiestas, y acudo a esta mi primera cita del año hecha un brazo de mar. Lejos de engordarme esos tres quilos que los agoreros me prometían, he adelgazado. Estoy primorosa, como la clavelina de la canción. —¿Cómo lo has hecho? MariPepa, que no sale de su asombro. La verdad es que no tengo mucho mérito: el 24 de diciembre en casa nos declaramos la guerra, por lo que el 25 no había ni siquiera sobras que llevarse al gaznate. Y el 31 de diciembre justo antes del cotillón, Santiago se acordó de que se había olvidado las llaves de casa... dentro de casa. Así que recibimos el 2007 buscando un cerrajero…
—No, es mejor entrar en el año como Penélope Cruz y David Bisbal. —¿Juntos? —No, en sendas playas tropicales. —Lo tuyo es más modelo Pantoja. —Sí, que la pobre se ha hecho un esguince y los originales cardiovasculares dicen que ha empezado el año con mal pie. —Qué mala pata. —Y que lo digas. —Ya echaba yo en falta estas pláticas cardiacas.
Qué país, Miquelarena. —¿Quién es ése? Tú me ocultas algo, Maruja. Nada en comparación con lo que oculta Hola, que nos muestra una foto de Alejandro Sanz con su otra familia que lo mismo podía ser de Alejandro Sanz que de Alejandro Magno: está todo tan borroso que su otra su familia parece un cuadro impresionista. —¡Qué impresión! Alejandro Sanz tiene dos familias. Más cosas. En su página de noticias breves, ¡Hola! habla de «Erika Abreu, la dentista brasileña que habría conquistado el corazón de Ronaldo». Superado el estupor que me provoca el que una odontóloga ejerza de cardióloga, me lo explico: el futbolista mata dos pájaros de un tiro, tiene un amorcito que le mima y una especialista que le arregla los piños. ¡Ay, si se entera Ronaldinho! ¿Cómo era lo de la olla y la po...? —...r poco metes la pata. Hablando de la Pantoja. Sin duda, la noticia de la semana es que Julián Muñoz ha escrito el prólogo de un libro, Alhaurín. Viaje sin retorno a la cárcel de los famosos, escrito por un funcionario de prisiones que ha querido aprovechar la oportunidad de su vida porque, desde luego, no es lo mismo estar destinado en la cárcel de Torrero que en la sede central de la operación Malaya. Y los de ¡Hola!, que son los que dan cuenta el debut, lo hacen con Rintintín... y con el sargento Rusty: aseguran que el ex alcalde desvela «su desconocida vena literaria».
Voy. Me había quedado en la vena literaria de Cachuli. Y para muestra, vale un botón. «Creo que cualquier persona normal de la calle, que jamás haya pisado una cárcel, tendrá en mente la imagen, tan peliculera, del funcionario de prisiones, porra y esposas en mano, repartiendo leña a diestro y siniestro. Mas esa idea es tan irreal que choca frontalmente con la realidad». Obsérvese el uso de la conjunción adversativa «mas», mucho más poética que «pero», dónde vas tú a parar, así como la aliteración irreal/realidad, que contribuye poderosamente a la estructura y a la expresividad de la frase, además de descubrirnos una verdad que, aunque algunos, malévolos, considerarán de Perogrullo no deja de ser un hallazgo literario: lo irreal choca frontalmente con la realidad. Ha nacido un poeta. Tiembla, Sabina.
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