30 de noviembre de 2006

Vértigo

—No tengo ¡Hola!.
—Pues dime buenos días.
—Buenos días. No tengo ¡Hola!.
—¿No tiene ¡Hola!?
—Me han mandado muy pocos y se me han acabado.

Horror, terror, pavor. ¡No hay ¡Hola!! ¿Qué hago? Esta sección si ¡Hola! es como un jardín sin flores, o como un concejal de urbanismo sin terrenos en vías de recalificación.

—Bueno, qué.
Domi, me estoy reponiendo. He de pensar...
—Novedad.
—... si merece la pena ser crítica y cítrica sin ¡Hola!.
—Plantéatelo como un reto, como aquella vez que tuviste que preparar comida para seis con cuatro pechugas de pollo.
—Tienes razón...
—Claro que la tengo...
—Ya te contaré...
—Ya te leeré.

Y me planté en casa, prieta de vértigo, con Diez Minutos, Semana y Lecturas. No es que no las tenga en consideración, pero el respeto no ciega mis ojos: ¡Hola! es la sal de la vida rosa. En fin...

—¡Hala, sí, empieza ya, que me he comprometido a leerte pero no tengo todo el día!

Esto de la realidad virtual tiene aspectos que no logro entender.

Lecturas
En fin. En todas las portadas está Isabel Pantoja compungida. Lo menciono porque una lectora me escribió la semana pasada para preguntarme las razones de mi animadversión hacia la artista: Isabel está siempre en las revistas y yo no la menciono nunca. La verdad es que no hay razones para lo que, sin duda, no es animadversión. Simplemente, estoy hasta el moño de la Pantoja y su culebrón. ¿Saben lo de que «con niños se acuesta, mojado se levanta»? Pues aplíquenlo a quien con chorizos se codea...

La actualidad revisteril nos trae titulares dignos de la más rancia posmodernidad. «Boda del padre del hijo de Madonna», leo en Lecturas, y he tenido que sacar papel y lápiz y dibujar un árbol geneailógico...

—Se dice genealógico, Maru.

Santiago, tú sabes de palabras y yo de lo que significan. Un árbol geneailógico para entender de qué o de quién o de qué y quién estaban hablando. Se referían no al director de cine padre de Rocco, que es un hijo de Madonna, sino al padre de David, que es ese niño de Malawi que aún no es hijo de Madonna puesto que el proceso de adopción, lo dicen en la misma noticia, «todavía tiene escollos que superar». ¡Desdichado proceso de adopción, siempre superando escollos! Y mientras tanto Madonna tan pancha, pagando millones a sus abogados. Qué mundo.

Diez Minutos
Hablando de madres y de cariño maternal. Doña Letizia, que lo está pasando fatal con su segundo embarazo, dice que su hija mayor «ya dice pupa y yaetá». Albricias. La niña ya habla tan mal como su familia paterna. Ahora le toca a la madre pulir ese estilo, que la dicción no tiene caché entre la gente con glamour (miren si no a Nati Abascal, que mezcla las sílabas con la ligereza algo pesada de un marinero cargado de ron) pero da satisfacción a los oyentes.

Y mientras la feliz, aunque mareada, mamá hacía esas declaraciones acerca de quien está llamada a ser Jefa de este Estado, o de lo que de él quede, sus abuelo recorrían las islas Canarias. «En 1906, Alfonso XIII hizo exactamente el mismo recorrido», nos explican. Flaco favor hacen Sus Majestades al sector turístico insular. ¿No han sido capaces de mejorar ni un ápice los recorridos en todo este tiempo? Confío en que al menos los medios de transporte sí hayan evolucionado. En cualquier caso, más vale que los extranjeros que preparan sus vacaciones navideñas no se enteren.

Cuenta Lecturas que Mel Gibson ha sido declarado «personaje más inútil» por la revista Filmthreat. ¡Y eso que al menos él hace películas! ¿Qué pensarían los de la revista en cuestión si se dieran un garbeo por los platós televisivos españoles? Deberíamos crear el Premio Inane con Suerte. O mejor no, que seguro que nos pedían dinero por venir a recogerlo.

Semana
Pero, un segundo: ¡si Semana ya lo ha instituido! El Premio Inane con Suerte, digo. Aunque en la revista lo llaman Mujer del Año. Las candidatas son:

Doña Leonor, por «ser la niña de los ojos de todos los españoles». ¿Sólo por nacer en alta cuna y no en baja cama se puede aspirar a ser la Mujer del Año? ¿No le basta con aspirar a reina?

La Princesa Letizia «por haber cumplido con sus funciones con profesionalidad». Para eso le pagamos un sueldo, y no escaso ¿verdad?

Ana Rosa Quintana «por seguir siendo líder de la televisión de las mañanas y, a la vez, madre dedicada a sus mellizos». No lo discuto, pero al menos en lo de la dedicación maternal seguro que tiene ayuda... y no me refiero a la guardería municipal.

Elsa Pataky, «por tener el valor de dar el salto a Hollywood y robar el corazón de uno de sus solteros de oro». No sé si el orden de los factores altera el producto, pero...

Carmen Martínez Bordiú «por, como dice ella, “vivir mi vida”». Lo cual siempre es mucho más fácil cuando se lo pagamos a escote, y toda una panda de babosos le ríe las gracias. Nos lo tenemos merecido.

Penélope Cruz «por triunfar con Volver, ser la mejor embajadora del cine español y llevar la belleza mediterránea por todo el mundo». Mucho se ha desvalorizado la belleza mediterránea desde los tiempos de la Loren y otras mujeres de rompe y rasga. Propongo que reconozcan el trabajo de Calimero como antecedente necesario.

Eugenia Martínez de Irujo «por ayudarnos a descubrir un personaje como Gonzalo Miró». ¡Maldita sea! ¿No está eso tipificado en el código penal?

Bea. La fea. Por el «éxito inesperado» de su serie. Al menos aquí, hay gente que trabaja.

Isabel Pantoja. «Por estar todo este año en el ojo del huracán para bien y para mal». Casada con el ojo del huracán, vaya.

Belén Esteban. «Por decir lo que piensa siempre». Alguien debería decir a los de Semana, y de paso a la Esteban, que decir siempre lo que se piensa no es necesariamente positivo, del mismo modo que «sé tú mismo» no es siempre un buen consejo.

Creo que el mero el hecho de que Belén Esteban esté entre las finalistas de un premio Mujer del Año debería avergonzarnos. Desde luego, la Historia no recordará a ninguna de estas mujeres (quizás a la pequeña Leonor, aunque en su familia la trascendencia viene de serie) y en lo que a mí respecta, no pienso dedicarles ni un segundo más.

En fin, termino ya que en la cocina las tostadas están animando al chocolate negro a unirse en un frente amplio contra el azúcar blanquilla.

Quiero desde aquí dar un gallifante a Chelo García Cortés que, en Lecturas, firma reportajes desde Amsterdam (la presentación del anuncio de Freixenet), Jaén (sobre la visita a la cárcel donde Julián llora penas de Isabel Pantoja, a la que ya acompañó a Moscú) y Córdoba (una entrevista a la alcaldesa, Rosa Aguilar). Yo que la periodista firmaría con seudónimo, no sé, que un artículo lo firme Chelo, otro García y otro más Cortés porque esa intensa actividad puede suscitar envidias... Eso por no hablar de lo mucho y nada bueno que dice sobre la generosidad de la plantilla de Lecturas.



mlimon@divertinajes.com
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