23 de noviembre de 2006

Prioridades informativas

Es sin duda la noticia de la Semana...

—... y de la Hola, y de la Diez Minutos, y de la Lecturas...

Es espeluztacular, roza lo insoposible...

—Mujer, las hemos visto bastante peores.

No entiendo cómo es posible que haya ocupado tan poco espacio en los medios de comunicación.

—¡Pero si no hablan de otra cosa!
—¿Tú de qué hablas?
—De la boda de Tom y Katie...
—De ahora en adelante, cuando espíes espía con conocimiento de causa.

¡Hola!
¿A quién le importa la boda de esos dos pazguatos? Dos millones de euros se han gastado en el festival de colores, claro, no me extraña que luego él sólo le haya podido regalar a ella un gato, una sartén y un peine. De lo cutre, lo más. ¡Y los invitados! Victoria Beckham, que cada día se parece más a una chincheta, es sólo cabeza, se plantó una pamela del diámetro de una plaza de toros. Vaya, que si tropieza en todo lo alto de un tramo de escaleras y cae rondando y se queda cabeza abajo, no se puede levantar. Fijo. Por cierto, que en una de las fotos le han sacado un sobaco que parece un campo en barbecho, todo surcos... Sin embargo la misma foto, en otra revista, muestra unas axilas tan lisas que parecen el moflete de un bebé. Los efectos especiales, que obran milagros. Se pregunta Sara Orúe que cómo es que Tom se ha puesto tan redondito...
Lecturas
Es que cada día que pasa se parece más a su madre. Es como la de la canción, esa que es alta y delgada como su madre, pero tiene bigote como su padre, pero al revés. Hija, cómo se quedan los cuerpos. Ahora, te digo yo que si la Katie esa cree que ha dado un braguetazo, que se ate los machos, porque los cienciólogos son gente de poco fiar. Por cierto, que ¡Hola! tiene la exclusiva, con fotos de los novios y sus invitados posando y eso, mientras que las demás se tienen que conformar con las imágenes de saldo. Es como comprar un piso de 1 millón de euros o conseguir uno en el sorteo de pisos de protección oficial: todos tienen piso, pero no es lo mismo. Lecturas incluso utiliza la misma foto presentándola en varios formatos, como si fueran varias... ¿Engañan a alguien? Desde luego, a mí no...

—¡Maruja! Respira, que tienes la vena que pareces la Patiño a la rebatiña.
—¡Decídete! ¿A cuál de las dos?

Pues eso, que a quién le importa lo que hagan esos dos y todos los estrafalarios que les rodean. Yo me refería a las declaraciones de Cayetano en el programa de la Gemio...

—¿De qué se quejó, dices?
—Hija, MariPepa, espías con faltas de ortografía, qué mal rollo.

Semana
Le dijo el conde a la periodista que cuando él y su madre vivieron no sé por qué en no sé qué apartamento de Holanda, que estuvieron ellos solitos, «sin criados ni timbres. Y llegó a fregarme los platos con limpiacristales». Sic, sic, ¡hurra! Quieren bajar del pedestal, pero no se les logra. Lo llamativo no es que la duquesa confundiera el Limpiasol con el Fairy, eso le pasa a cualquiera (yo, sin ir más lejos, llevé una vez a casa un repollo creyendo que era una lechuga frondosa, y mi abuela sazonó una ensalada con jabón de fregar, que nos dejó a todos el tubo digestivo más limpio que si nos lo hubiéramos frotado con un desatascador de tuberías). No, lo llamativo es la expresión:  «Y llegó a fregarme los platos»...  «Fregarme los platos»... Este tío asume que alguien, aunque no tengan criados ni timbres, tiene que fregarle los platos. A todo esto, antes cuenta que se fue del Palacio de Liria por la peste equina...

—No sabía que hubieran puesto en cuarentena a los humanos.
—Yo tampoco, la verdad...

En fin. Dice Concha García Campoy que «Gonzalo Miró se hace querer». El hámster de mi sobrina también, y no por eso lo pongo a presentar un programa. Y dice Cameron Diaz que a ella lo que le importa es «la belleza interior». ¿Por qué será que todas las tías guapas se empeñan en lo de que la hermosura va dentro, como la procesión? Cuando lo digo yo, Santiago se parte y se troncha y cuando lo dicen ellas, los periodistas lo recogen como si fuera una máxima de... de... de Holanda.

—Pero del criterio de los periodistas no te fíes.

Mi hijo, que ha aprobado un examen de comentario de texto y está crecido.

Diez Minutos
—Fíjate que en Diez Minutos hay uno que titula un reportajillo sobre dos famosuelas: «Paula y Eva unidas por el pelo y el amor».
—...
—Mamá, te has quedado sin habla.
—Es que no hay nada que decir... o quizá sí, pero no se me ocurre. ¿Unidas por el pelo y el amor? ¿Por el culo y las témporas? ¿Por el tocino y la velocidad?
—Te lo descifro: ambas están enamoradas y coincidieron en un acto de una marca de cosmética capilar.
—¿Y están liadas?
—¡Mamá!
—Bueno, unidas.
—Por el pelo y el amor.
Flanders
—Hasta que Cupido las peine con el peine de Tom y Luis Llongueras las separe.
—Y fíjate en este otro de Lecturas: «Raquelita cumple 1 añito».
—Es como si Flanders, el vecino ese de los Simpson que todo lo dice con diminutivos, se desempeñara en la redacción. ¿Quién es Raquelita?
—La hija de Raquel Mosquera y Tony.
—Ah.

En fin, voy terminando ya que en la cocina las galletas Príncipe me reclaman las revistas para ver a sus familiares de Mónaco, tan pasteleros ellos. Dice Ortega Cano, que una semana más sale con sus hijos en las revistas (¿el defensor del menor no tiene nada que decir?) lo que paso a reproducir: «Quizá me haga un piso en Sevilla para que mis hijos estén más cerca del colegio». ¡Y yo que creía tener un problema porque María de la O me regaló unos pendientes azules y pensé en comprarme unas pulseras a juego!



mlimon@divertinajes.com
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