30 de agosto de 2006

Pantolojía

Ya estoy aquíiiiiiiiiii... Uy, sí, Divertinajes está hecho unos zorros. Me dicen que es el verano, pero yo creo que es mi ausencia: saberme lejos les desmotiva. Aunque ahora que he vuelto, a lo peor empiezan a regresar todos.

Yo estuve de vacaciones en la playa. Lo conté en el diario Metro, no sé si pudieron leer mi diario. ¡Qué experiencia! Las vacaciones, digo...

Diez Minutos
El caso es que ya he regresado. Y ayer me pasé por el quiosco: momento reencuentro con la prensa rosa. ¿Y a quién me encuentro en las portadas? A Andrea y la Pantoja. No juntos, ¿eh?, que la Pantoja tiene novio y el hijo de Carolina, también. Bueno, novia. Bueno, ya saben qué quiero decir. Hablando de medias naranjas... Dice Lecturas que David Bisbal se va a México (a trabajar, se supone) mientras su novia “descansa en Ibiza”. Descansa ¿de qué? Ésa es la información que necesito.

Semana
Empecemos por ella. Aprovechando mi ausencia, los periodistas cardiólogos han inventado una nueva ciencia: la Pantolojía. Consiste en descifrar las letras de las canciones de Isabel, en la esperanza de descubrir un mensaje cifrado. O dos. Y, claro, los descubren. Y los descifran. Y, por no hacerlo largo, determinan que la artista lo que hace en sus canciones tuneadas es mandarlos a tomar viento. Bien por Isabel. Miren que yo no estoy por la labor de simpatizar con ella, porque quien con niños se acuesta, meado se levanta, pero lo que le están haciendo los “periodistas” (habrá que empezar a buscar una palabra que defina mejor a esa patulea carroñera, porque “periodista” tiene un pedigrí) es una indecencia.

Por cierto, que la tonadillera ha subido su caché tras la detención de Julián Muñoz... Sólo le falta instalar una webcam en la celda de su amor y conectar en directo durante los conciertos para dedicarle El preso número nueve.

Y ahora, Andrea. “El bello”, lo llama Lecturas, que tiene a bien señalar que luce casi siempre “una incipiente barba y también vello pectoral [y aquí, una foto que muestra cuatro pelos], lo que le da un toque atractivo y varonil”. La redactora habrá echado a perder el asiento, porque evidentemente se le estaba haciendo el culo gaseosa. Lo cual no le impide advertir que el efebo, impecable de cintura para arriba, lleva unos pantalones deshilachados... quizá porque le han dicho que en los suburbios, es lo habitual.

¡Hola!
Claro, que peor es lo de ¡Hola!. Lleva al inoperante y a su costilla a portada, para intentar conmovernos. “Lejos de las playas de la Costa Azul Andrea Casiraghi y su novia descubren la profunda pobreza de los niños desamparados de Filipinas”. A partir de ahí, todo es ofensivo. “Estos niños sólo reclaman amor. Deseo decirles que me siento bien cerca de ellos, que me siento bien con ellos y que no les voy a olvidar”, declara el querubín monegasco. No hace falta ser especialista en Pantolojía para entender lo que se esconde tras esa declaración escrita sin duda por algún asesor de imagen. Esos niños, muchos de los cuales viven con sus familias, necesitan dinero y medios. La frase: “Deseo decirles que me siento cerca de ellos” esconde un deseo irrefrenable de salir huyendo. En cuanto a lo de “me siento bien con ellos”, no requiere ni comentarios: si tan bien te sientes, ¿por qué no te quedas?

Lecturas
Ver a esos niños sosteniendo en las manos las letras coloreadas del nombre del niñato produce dolor de corazón. ¿Creen ustedes de verdad que los desheredados del mundo pueden admirar a alguien cuyo mayor mérito en la vida es llevar pareo?

En fin, cambio de asunto porque de la rabia, me va a dar una alferecía y con el moreno que luzco, un desmayo podría ser malinterpretado.

Leo en Semana que Marina San José, la hija actriz de Víctor Manuel y Ana Belén, es (lo dice su entrevistador) “una joven de su tiempo”, aseveración que a nada compromete. Y, ¿cómo ha llegado el plumilla a esta conclusión? Pues la frase que le ha dado pie es esta: “Hoy sigue siendo difícil ser mujer”.

Lo que a mí se me antoja verdaderamente difícil es ser Gema Ruiz. Resulta que se ha enamorado de un tío 16 años mayor que ella (le van maduros), millonario (le van poderosos), que estuvo casado 28 años (le van experimentados), se separó hace menos de un año y, tras su separación, ha vivido varios meses con una mujer. Vaya, un tipo que no sabe estar solo. Lo verdaderamente preocupante del individuo es que es muy amigo... ¡de Mayte Zaldívar! (dime con quien andas...), con la que la feliz pareja compartió un día de barco y playa. Vaya gatuperio.

Todas las revistas informan del romance. Lecturas, con un poquito de mala leche porque bajo una foto en la que Gema aparece al natural, como las almejas (mejor, como la niña del exorcista, que es a la que se parece en la instantánea) escriben: “La viva imagen de la felicidad”. Y luego se extrañan de que la depresión tenga tan buena prensa.

En fin, termino que en la cocina el ColaCao y la CocaCola están haciendo una sopa de letras y eso no me lo pierdo.

¿Se acuerdan ustedes de David Jaseld... Hasselh... bueno, el de El coche fantástico y Los vigilantes de la playa? Pues que dice Lecturas que es un actor de “dotes polifacéticas”. ¡Ja! Y yo son sobrina nieta de la Begum.

PD.- No se pierdan la entrevista que concede la Duquesa de Alba a ¡Hola! en su casita ibicenca. “Eugenia está bien y muy guapa. También era feliz con Francisco. Veremos lo que dura”. Esta señora sí que sabe.



mlimon@divertinajes.com
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