21 de julio de 2006

Mundo cruel

—A Lolita le han dado un premio.
—Es que es muy buena actriz...
—No ha sido por eso...
—Es que es muy buena cantante...
—No ha sido por eso...
—Es que es muy buena... ¿madre?
—No ha sido por eso...
—Es que es muy buena.
—No...
—... ha sido por eso, ya lo sé. Además, ¿desde cuándo hace falta justificar la concesión de un premio? Se lo han dado porque el premio tiene dueño, o patrocinador, y se lo da a quien le da la gana.
—Se lo han dado por tener las manos más bellas.

¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿? ¿?

No hay interrogantes suficientes en mi teclado para expresar la perplejidad que me embarga. ¿Las manos más bellas? Pero, ¿qué tipo de premio es ese?

—El premio Beter.

El que MariPepa tenga respuesta para todo no me tranquiliza. ¿Las manos más bellas?

Lecturas
Hay premios que una artista nunca debería aceptar. Ya supongo que los de Beter, “cómplices de tu cuerpo” según su lema corporativo, saben lo que se hacen. De momento, ya han conseguido que yo hable de ellos, cosa que no entraba en mis planes. Pero, ¿qué quieren? Soy tan inesperada que a veces me sorprendo a mí misma.

—Me parece perfecta, es mi mujer 10.

Santiago, en uno de sus días melosos.

—No, si es lo que José Campos dice de Carmen Martínez Bordiú.

¿Perfecta? ¿10? ¿En la escala de qué? Acabo de leer que los de TVE la quieren invitar a participar en Mira quién baila. Pero, ¿nos hemos vuelto locos? ¿De verdad quieren alimentar con capital público las cuentas corrientes de esta señora? No gano para disgustos, y voy a ganar para darle de comer a esta. Me voy a declarar objetora de conciencia catódica. ¡No con mi dinero!

Diez Minutos
Además, no le hace falta. Se está forrando, con el cuento de la boda con el Maciste cántabro. En ¡Hola! nos muestran las imágenes del “primer baño del verano como marido y mujer tras la fiesta de su boda”. ¿De verdad cree alguien que nos importa todo lo que estos dos inanes hacen por primera vez? ¿Desde cuándo gente tan ininteresante suscita tanto interés? “Nos dará mucha pena dejar la cabaña de José” ¡Por Dios! ¡Que alguien me despierte de esta pesadilla! Si es menester, me lanzaré a una esperanzada jaculatoria...

¡Hola!
La verdad es, además de un periódico murciano, que me estoy planteando seriamente muchas cosas. Por ejemplo, una vez más, la tontería esta de comprarme todas las revistas cada semana cuando las cuatro publican las mismas fotos. Bueno, no todas: ¡Hola!, además, publica el tradicional reportaje veraniego con Julio Iglesias y su alegre familia clónica en la que el hombre que susurraba a los micrófonos repite gesta: un año más, consigue ocupar páginas y páginas ofreciéndonos sólo su perfil bueno. Y si ése es el bueno, que parece una pared mal enyesada, no quiero ni pensar cómo estará el malo.

En cualquier caso, del mismo modo que en este país la primavera llega cuando lo decreta El Corte Inglés y no cuando lo dice Florenci Rey (nota para mis lectores trasatlánticos: el hombre del tiempo de la Cuatro), empiezo a sospechar que el verano sólo arranca cuando los Iglesias copan la portada salutatoria. Antes, al menos en mi tierra, el Tío Julio venía con las rebajas; ahora llega con la canícula.

En fin, acabo ya que en el armario de las cacerolas la batería de cocina se está marcando un redoble de lo más molesto.

Dice María José Besora: “A la nueva Miss España no le pongo ni cara”. ¿Le ponen cara ustedes a María José Basora? Es una antigua Miss España, Ahora dice que es actriz. ¡Qué cara!



mlimon@divertinajes.com
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