23 de marzo de 2006

Magoo, eres extraordinario

Cuando yo era pequeña...

—Joven, o niña: pequeña sigues siendo.

... ponían unos dibujos animados protagonizados por un tipo, Míster Magoo, muy miope. Como Rompetechos, vaya, pero en yanqui. Y al final, cuando superaba todas las pruebas (sin gafas, su vida era una carrera de obstáculos), alguien, no sé si él mismo, decía: «¡Oh, Magoo, eres extraordinario!».

—Justo lo que me dicen a mí.
—Pero a ti, Santiago, es por lo vulgar.
—En esta familia se me ha perdido el respeto.
—¡Y yo he perdido la Game Boy!
—¿Ande dices que vas?

Señor, Señor, ya que evidentemente no puedes pasar de mí este cáliz, dame paciencia. O en su defecto, unas vacaciones en las antípodas.

Contaba yo lo de Míster Magoo porque de un tiempo a esta parte, los plumillas cardiópatas andan como miope sin corrección óptica. Sólo el extravío de las tan necesarias gafas puede explicar que en no sé qué revista, al lado de una foto en la que Gema Ruiz posa con las piernas cruzadas, se nos compare a la ex de Álvarez Cascos con Sharon Stone.

Semana
—No sabía yo que la Stone tuviera la mirada distraída.
—Yo, si no me muestra el chirimangüey, la verdad es que no puedo establecer comparaciones...
—¡Santiago! ¡En esta casa siempre estamos en horario infantil!
—Por eso digo chirimangüey, y no...
—¡¡¡SANTIAGO!!!
—Tampoco me consta que recurra al picahielos...
—Es que PacoCascos la hubiera puesto a trabajar en las obras del AVE.

Para mí que doña Gema a quien se parece de verdad es a Antonio David: el que fuera picoleto se pasa la vida hablando de su ex, y ella va por el mismo camino. «Mi ex no se ha casado», asegura, mientras posa como madrina de un producto de belleza. Pues ya estoy más tranquila, oyes... Otro que emula al ex de Rociíto es Pipi.

—Santo cielo, ¿esta gente no se podría llamar como todo el mundo?
—¿A gritos?

Lecturas
Pipi Estrada afirma que «lo de Terelu y Carlos es una realidad». ¡Periodista y de raza, eso es Pipi Estrada! Y como lo suyo es el fútbol, yo me lo imagino perfectamente informando a la parroquia: «Partido Terelu-Carlos. Minuto y resultado». Que me avisen cuando piten penalty.

Por cierto, ya que estamos con la familia Campos y sus aledaños. Semana dice que María Teresa está dolida «tras la decisión de Antena 3 de retirar su programa»; Lecturas, que «tras el anunciado adiós a su programa» se toma un descanso para «preparar otros retos profesionales». ¡Apueste por una! Hay días en los que cualquier parecido de lo que nos cuentan con la realidad es pura coincidencia. Y otros en los que ni eso.

Diez Minutos
Pero volvamos a Míster Magoo. Diez Minutos muestra fotos de Ana Aznar y su marido, por cierto sin gafas, se ha debido operar, paseando por Londres con sus dos hijos. No sé qué interés tiene eso, pero allá van los de la revista, convencidos de que periodismo es lo suyo y no lo del New York Times. «El frío de Londres hace que vayan muy abrigados». Perspicaz, el plumilla. Corolario: cuando hace calor, estos dos avispados van ligeros de ropa. Y me juego hago a que si lloviera o lloviese, serían incluso capaces de ponerse un impermeable. O de sacar un paraguas. Porque, como decía la inmortal Maritrini, «cuando la lluvia cae / se moja el suelo. / Y mi querido amor / se moja el pelo. / Pero yo no me mojo / porque llevo chubasquero». Chispúm.

Tenemos famosa nueva en la oficina: Elena Tablada, la novia de Bisbal, posa para ¡Hola!. «Estudié Comunicación, pero porque mi madre me obligó. Cuando me gradué le dije: “Ya he estudiado lo que tú quieres, así que ahora voy a hacer lo que de verdad me gusta:

—¡Nada!

... Diseño”».

—O sea que trabaja.
—Eso dice, hija mía. Pero es que no queda otra. Hay que hacer algo.
—Yo quiero hacer nada.
—No, que hay que hacer...
—Te he entendido perfectamente, mamá. Y lo que yo quiero hacer es nada, pero con mucho arte. Cosa distinta es que no nos llegue...

No puedo con ella. Desde que estudió lo de la tesis, la antítesis y la síntesis no hay quien la tosa.

Acabo ya, que en la cocina la minipimer, el tercer brazo con tres velocidades, está reclamando su derecho a tener cinco y marcha atrás.

Dice Semana en su portada: «La infanta Leonor no será operada de un angioma en la nariz». Yo no sabía ni que lo tenía y ya había quién estaba pensando en quitárselo.

¡Hola!
Por lo demás, en ¡Hola! nos apabullan con uno de esos reportajes protagonizados por una tipa a la que nadie conoce, pero que tiene una casa que quita el hipo.

La señora se apellida Goldsmith, y es pariente de la novia de Hugh Grant. La propiedad, situada en México, se llama La Loma, se autoabastece —y no como yo que tengo que ir todos los días al mercado— y por ella corretean cebras, antílopes, gacelas... en fin, no sigo porque me echo a llorar. Piscinas, fuentes, amplios salones, habitaciones pa’aburrir... Y de pronto, ¡ñaaaaaac!, habla la dueña: «Mis dos hijas nacieron en la bañera, con la partera y mi marido a mi lado». ¿En la bañera? ¿Con la partera? La verdad es que, visto el tamaño de casi todo, puedo imaginar que cuando dice «bañera» no se refiere a nada que parecerse pueda, siquiera remotamente, a lo que tengo en mi cuarto de baño, pero ¡en la bañera! Dios le da pan al que no tiene dientes. Y sigue: «La generosidad de mi padre no tenía límites. Le recuerdo diciendo: “Soy como un árbol, el que quiera sombra que se arrime”».

¡Pues a mí nadie me pasó el recado! Buena soy, yo, como para andar perdiendo oportunidades. ¡Snif!



mlimon@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir