1 de diciembre de 2005

Mujer(es)

Las protagonistas de la semana son tres, como las hijas de Elena: Isabel, Carmen y Raquel.

Isabel Pantoja está en plena creatividad. Yo también. Esta misma mañana, he creado un escándalo morrocotudo, un belén de padre y muy señor mío, al enterarme del precio de las angulas: 900 euros el kilo, y no las venden por unidades. Ella, más fina, crea villancicos. «He escrito doce villancicos encerrada en mi habitación, sola y concentrada», dice la reina del pollo frito, con permiso de Ramoncín. Llamo su atención, querido lector, sobre las palabras «sola y concentrada». Y sigo leyendo: «A veces pedía consejo a mi hijo, a Julián y a la discográfica, pero la última palabra era mía». ¿Sola? ¿Concentrada? ¡Pero si eso parece un partyline! Televillancico, dígame.

Resumiendo: Isabel escribe «sola y concentrada». Lo cual la diferencia de Carmen Martínez Bordiú que se muestra en ¡Hola! «atrevida y sorprendente». ¿Atrevida? ¿Sorprendente? «Retocada y decadente», sí; «sin vergüenza mayormente», también. Porque hay que verla para creerla, y ni así acabas de tragarte todo lo que dice. «La vida es muy fuerte», afirma, y esa frase, «arriscada y contundente», la confirma como una de las pensadoras más relevantes de nuestro tiempo.

Sin embargo, el alcance de su lucidez se calibra mejor al leer esta otra declaración: «Mis anteriores parejas eran bastante mayores que yo. Pero cuando vas llegando a un cierto declive, a lo mejor necesitas a tu lado a una persona más joven y vital que tú». Las hay que se hacen trasfusiones de sangre fresca y les sale mucho más caro, vas tú a comparar. Es el Síndrome Demi Moore, sólo que el Ashton Kushner de Carmen tiene un aire que parece un paralis.

Lecturas
La tercera gran musa cardiaca es Raquel Mosquera que, una vez más, hace doblete, en esta ocasión a propósito de su maternidad: no sé cómo consigue la peluquera de Usera interesar simultáneamente a Lecturas y a ¡Hola!, pero es al menos la segunda vez que se le logra. Si cobra de las dos, menudo chollo. Y hablando de pares... «Darle el pecho me produce ternura y emoción». Eso, a Raquel madre; a Raquel niña imagino que le producirá una sensación de sobreabundancia y asfixia que algún día, cuando sea mayor, los psiquiatras tendrán que borrarle del subconsciente. En cuanto a las delicias de la maternidad responsable, la mamá en prácticas dice: «Aunque tengo algunos libros, aprendemos a ser padres a base de paciencia, dedicación y amor». Confirmado: las novelas de Corín Tellado no te preparan para la vida adulta. Selecciones del Reader’s Digest, tampoco.

Al lado de estas megainanes, el resto del paisanaje se desdibuja y ni siquiera el debú teatral de la hija de Víctor Manuel y Ana Belén, Marina Sanjosé, anima el paisaje. «Laura Ponte y Simoneta, amigas de las joyas», asegura Diez Minutos. Como tontas: las joyas lucen y no te replican ni te dejan plantada. Ya lo decía Marilyn: los diamantes son los mejores amigos de las chicas. Claro, que ella lo decía con esa boca, a medio camino entre un corazón de grosella y una ordeñadora mecánica, y sonaba diferente: Diamonds Are A Girl's Best Friends, no se crean que no lo sé.

Diez Minutos
Por cierto, que la misma revista (Diez Minutos: a veces hay que delatar al culpable) publica un escueto reportaje fotográfico de Camilla, esposa de Carlos de Inglaterra, en el que, al amparo del titular «una duquesa muy deportista», la muestran tensando un arco y jugando al ping pong. El pie de foto de la instantánea modelo Guillermo Tell está preñado de mala leche: «tiró varias flechas a la diana». Mira que pueden llegar a ser retorcidos, estos piedefotistas.

Mientras, Semana nos cuenta que el príncipe Guillermo ha pasado tres semanas en la City —que no es un bar de copas sino un distrito financiero— aprendiendo cosas de negocios. Y que con esas tres semanas se da por satisfecho: ahora ya entiende a sus súbditos bisnesmen y bisnesguoman. Very gud. Lo grave, a mi alicorto entender, es que durante esas tres semanas sus compañeros de... ¿trabajo?... no podían:

- Ni llamarle Alteza, no vaya a ser que le molestara.
- Ni hacerle fotos con el móvil, no vaya a ser que no le gustara.
- Ni quedarse embobados mirándole, no vaya a ser cierto aquel chiste del tipo que se queda pegado a una pecera boqueando creyendo que la suya es una mente superior. ¿Se lo saben? ¿No? Escríbanme poniendo NO ME LO SÉ en el asunto, y se lo cuento la semana que viene.

Más cosuelas, sin salir de la realeza y sus alrededores. El modisto Tony Benítez ha vestido a una Barbie con un traje que es réplica exacta, mas jibarizada, del que Cayetana de Alba lució en la boda de su hijo Cayetano, que a su vez era réplica más o menos exacta del que su antepasada Cayetana luce en un cuadro de Goya. Ni que decir tiene que de todas estas peponas, a la que le queda mejor es a la Barbie.

En fin, voy terminando, que las aceitunas La Española y el fuet de Casa Tarradellas han organizado sendas manifestaciones a favor y en contra del Estatut, y me están dejando la cocina hecha una cochiquera.

Leo que Eugenia y Gonzalo han pasado más días juntos, y que él está a punto de volver. Yo ya empiezo a dudar. El niñato este, ¿qué estudia? ¿Cine o cuento? ¿O quizá se está sacando el título de piloto trasoceánico? Ya no me atrevo a preguntar de dónde saca dinero para tanto billete de avión.



mlimon@divertinajes.com
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