23 de septiembre de 2005

Explosión de amor

El título no es mío, ya me gustaría, tan... Corín Tellado, si me permiten la osadía. Es de Lecturas, revista que compara lo que ocurre con Gonzalo y Eugenia, ya saben, esa extraña pareja, con una liberación brusca de una gran cantidad de energía, de origen térmico, químico o nuclear, encerrada en un volumen relativamente pequeño, la cual produce un incremento violento y rápido de la presión, con desprendimiento de calor, luz y gases. Va acompañada de estruendo y rotura violenta del recipiente que la contiene que (a mí, como a Letizia, me han regalado un diccionario).

“He echado mucho de menos a Eugenia”, declara el yogurín. Y yo me pregunto: ¿cuándo? ¡Pero si no ha tenido tiempo! Eso por no interrogarme por los métodos y programas de la institución educativa neoyorkina a la que el niño Miró ha ido a estudiar. ¿Ya tiene vacaciones? Para que luego critiquen el calendario escolar español.

No son las únicas preguntas que me dejan las revistas de esta semana. Sin abandonar Lecturas (una es de letras, rama: sopa de) hojeo una entrevista han hecho en Pekín a Ainhoa Arbizu (¿alguien sabe cómo se dice “mande” en mandarín?), sí, Ainhoa Arbizu, presentadora de algún subproducto de Operación Triunfo. Y digo yo: habida cuenta de que la señorita Arbizu es tan conocida como yo, o sea, cero o nada, ¿no les habría salido más a cuenta realizar la entrevista en un restaurante chino, no sé, La gran muralla o El Buda feliz, que los hay en todas las ciudades?

La entrevista la firma Enrique J. Suero, un esforzado del papel cuché: él solito firma la mitad de los textos. La otra mitad los firma Javier de Montini. Optimización de los recursos humanos, se llama la figura.

Sigo avanzando por los procelosos mares de la información cordial, y me topo con un Expediente X: el embarazo de Raquel Mosquera. La peluquera más dicharachera anunció hace un tiempo que se encontraba en estado de buena esperanza, pero desde entonces poco más se ha sabido sobre la preñez, y los periodistas recelan: “Raquel Mosquera y su misterioso embarazo”. Tampoco les da buena espina el presunto padre de la presunta criatura, Tony, del que las revistas sospechan. El caso es que, a estas alturas, a Raquel la tripita no se le nota. Y eso que dice que está de siete meses... ¡Lo que está es de buen año! Vaya cómo ha recuperado aquellos quilos que con tanto esfuerzo perdió. Otra que quería perder peso y sólo perdió el tiempo.

Los semanarios muestran, por lo demás, inquietantes síntomas de senilidad o demencia. O las dos.

-“María Zurita festeja por todo lo alto sus 30 primaveras”. ¿En septiembre? ¡Jesús, con el cambio climático! Si esto no es el efecto invernadero, que venga Bush y lo vea.

-“Los Duques de Lugo en una boda de lujo”. ¡Jesús, con los chistes fáciles! Desde el afamado Cero Zapatero de Aznar no había oído nada tan... tan...

Maru, no me digas que te has quedado sin palabras.
—No, lo queme deja sin palabras es el vestuario de los invitados a la boda de Farruquito. ¡Pero si van vestidos de extras para una película de artes marciales de bajo presupuesto!
—Pues si esas fotos del bodorrio te dejan sin palabras, dame una copia para enseñártela cuando tengas un despeño verborreico de esos que te dan a ti.
—No funcionará, te lo advierto.
—Por probar no se pierde nada.
—¿No será una excusa para buscar inspiración para la boda de tu primo?
—Mujer, qué poco me conoces.

No se crean, que a veces me sorprende. Por ejemplo, el otro día vino descompuesto tras oír por la radio que Pedro del Hierro había sido desalojado de su piso madrileño de 600 metros cuadrados.

—¿Te das cuenta?
—¿Te da pena?
—No, me dan mareos. ¿Cómo es un piso de 600 metros?

Como el sexo del argentino del chiste: enooorme, desproporcionado. El caso es que el modista fue puesto de patitas en la calle por no pagar el alquiler. “Un despiste”, declaró en un comunicado su portavoz, Carla Royo-Vilanova. ¡Un despiste! A mí, cuando era pequeña y decía mentiras, mi madre amenazaba con lavarme la boca con lejía; si las mentiras se escriben, ¿qué hay que hacer? ¿Limpiar los dedos con aguarrás? Vaya morro, estos millonarios.

En fin, termino ya que en la cocina hay una montada porque Santiago ha proclamado que no se fía de El caserío, y ha desatado una crisis en el sector lácteo de la nevera. Paulina Rubio ha declarado que está muy contenta porque “Colate es muy dulce”. ¡Cuate, aquí hay Colate! Necesito un Tranquilín.

Y eso que no me he detenido en la entrevista que Sofía Mazagatos concede a Hola. Porque en el fondo soy buena. Sofía reconoce que el novio ese magnate que se había echado es un farsante. Y esa confesión me enternece... qué quieren, soy sensible a ciertas cosas. Y que un hombre te engañe no es gusto de ninguna mujer. La chica está tan triste que dice que se va a refugiar en su trabajo, que es lo único que no le ha fallado. Qué pena, oye. “En estos momentos lo que quiero es tener la mente ocupada”. Como los taxis, ya leen. “Me he vuelto a equivocar”. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra (refrán).

Lamentablemente, Sofía no puede evitar su coté Masgazapos, y va, y suelta: “A Max le di de toda mi verdad”. ¿Será un texto cifrado? Que la CIA lo investigue. O mejor la TIA. Porque no estoy para sorpresas.



mlimon@divertinajes.com
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