10 de junio de 2005

En defensa del índice de natalidad

Maruja Limón, fui de paseo a Divertinajes y no estabas :-( 
Mi píldora de alegría de fin de semana no estaba! 
Espero tu artículo semanal. Un beso, 
Martha
  

¡Qué bonito es el amor! Martha me echa de menos, y Santiago sólo me echa sal en la ensalada, y cuando se lo pido encarecidamente. Si Leticia Sabater estuviera cerca (no sé si Martha, que me escribe desde Perú, sabe quién es Leticia —con C, ya ven qué anticualla—Sabater), diría a buen seguro que el verbo “echar” es un verbo sinónimo, porque reúne en su mismidad verbal varios significados. No se rían, que una vez dijo que “banco” era una palabra sinónima y nadie la sacó de su error. Erró, porque herrar es de humanos que tienen caballos.

En fin, Martha. Mi ausencia de la semana pasada estaba plenamente justificada... creo: tuve que ausentarme para reunir fuerzas y encarar en condiciones físicas y aníminas lo que se me venía encima esta semana. La primera señal de alarma me la ha dado María de la O. Me la he cruzado por la escalera y no se ha parado ni un segundo:

Maruja, voy al quiosco, voy que me mato, llevo zapatos del economato*.

Esta chica está turulata, me consta, pero... ¿tanto?

¡Hola!
—¿No te has enterado? ¡Hola! trae fotografiados a todos los gilis de este país. Al parecer, los han encerrado con la excusa de una cena benéfica y, chica, verlos así, como en un zoo, no tiene precio.

Lo tiene: 1,80€, que es lo que cuesta la revista. Pero merece la pena pagarlo. Páginas y más páginas, papel cuché y más cuché para inmortalizar a los asistentes a una megafiesta preñada de buenas intenciones en la que, una vez más, los ricos lucieron trajes carísimos, ofrecieron cantidades absurdas por cerámicas y marinas que no les gustan y bailaron sevillanas para que los pobres se compren ropa de segunda mano y se alimenten (en estos casos siempre cito a Mafalda) sopicaldos y esas porquerías que comen ellos. ¡Pero si hasta sortearon viajes! ¡Y a Fernando Martínez de Irujo, que tiene dinero para aburrir, le tocó uno! Me lo imagino: Soy Jacobo Torres, de Viajes Iberia, y le ha correspondido un viaje en clase turista (ji, ji, ji) de tres días, dos noches (je, je, je), a Londres con alojamiento en un bedandbrekfast (ja, ja, ja) del barrio de (............ no conozco Londres, así que rellenen ustedes mismos la línea de puntos) a sólo 25 paradas de metro del centro histórico. (Y aquí, los muchibillonarios se tronchan, sin recato ni pudor. Fin de la escena).

En fin, paro ya que cuando veo estos reportajes, se me acaba la artillería demagógica. Me hierve la sangre, como cuando Oscar de la Renta (y no es renta fija, ni variable, sino ascendente) dice, desde su casa de Punta Cana, que es vecino de Julio Iglesias, del que sólo le separa un muro... de coral. ¡Pues ándese con cuidado cuando pase a casa del cantante a pedir un poco de sal o un par de huevos, que si se descuida acabará con los pies hechos unos zorros, porque el coral corta que se las pela! Yo, cuando un titular dice: “Fulanito de tal en su casa de...” ya me pongo hecha un basilisco. A nadie se le ocurriría decir: “Maruja Limón en su casa de...” ¡porque sólo tengo una, y ni siquiera es mía, que es del banco!

Maru, tómate unas gotas de Demagocitrina, a ver si te calmas.

Diez Minutos
Menos mal que siempre hay unas buenas fotos de Ana Obregón para rebajar tensiones. La bióloga y sin embargo actriz luce garrillas abrazada a un maromo con pinta de gigoló. Vale, la envidia me come, porque el elemento está cañón, pero ¿me puede alguien explicar cómo ha conseguido Anita tener las rodillas más anchas que los muslos? Y ya puestos: ¿podría ese mismo ser caritativo explicarle a Anita que las rodillas son más cotillas que un detector de mentiras? Vaya, que aún nadie ha inventado el lifting de rótula, y las rodillas son como los árboles: cada pliegue es un año de vida. Ustedes ya me entienden.

En fin... Se me acaba el tiempo y la paciencia, por lo que Santiago y yo, en comandita, como los presentadores de informativos, les resumimos el resto de la actualidad en titulares:

Lecturas
· Lecturas dice que El Bano no quiere lucrarse con el triste tema de su hija Ylenia. ¡El Bano! Será una errata, pero parece una manera de llamarle chorizo, o delincuente. El Bano clama en vano.

- Maruja, poesía eres tú.

· Lecturas destaca también que Raquel Welch ha recibido el premio Almería, tierra de cine por las dos películas que rodó en esa provincia.

- Hablar de Raquel Welch y de cine es una contradicción en los términos. ¡Ya lo dijo un crítico: esta actriz es la única que resulta más expresiva en las fotos que en las películas!

· Se ha casado la hija de uno de Los del Río. El otro cantante fluvial no faltó a la ceremonia.

- Y al no hacerlo, perdieron una gran oportunidad de ahorrarnos el espectáculo, estéticamente lamentable, de ver a todas las señoras de su familia con unos tocados que, en tierra firme, hubiéramos comparado con coliflores, pero que, dado el ambiente de piscifactoría que se respiraba, elevaremos a la categoría de nenúfares.

· El hijo menor de Carlos de Inglaterra se entrena en una academia militar. Como yo en el colegio, Harry lleva su apellido en el casco.

- ¿En tu colegio llevabais casco?

· No, llevábamos el apellido cosido en el mandilón. Y no me interrumpas, que Marías Prats no interrumpía a Susana Griso en plena batería de...

- ...cocina.

· ¡De breves! Machista, que eres un machista. Harry lleva su apellido en el casco. “Wales”, pone, porque allí es, simplemente, “El soldado Wales”.

- Pero no vale. De hecho, en cuanto le salió la primera ampolla, le cambiaron las botas por unas zapatillas, no vaya a ser que sus reales pies queden deformados por una elevación local de la epidermis por acumulación de fluido.

· Y hasta aquí, las noticias cardiacas de esta semana, comentadas y deformadas por Maruja y Santiago.

(¡Tengo unas ganas de que encuentre trabajo! Esto de dejarle criticar conmigo no me gusta demasiado).

—Oye, Maruja. ¿Y la foto que has puesto arriba del todo? ¿Y el titular del artículo? ¿Qué tienen que ver con lo que hemos comentado?
—Nada, pero como ya ha nacido Irene, hay hereder@ en camino y la mitad de las princesas europeas están embarazadas, me ha parecido bien llenar esto de bebés. Es mi sección y hago lo que me da la gana.

Semana
Las cosas claras, el chocolate espeso, las críticas cítricas y el café expreso. ¡Si es que tengo madera de lírica!

* Conste que María de la O no es la única rapsoda de ocasión que me he encontrado esta Semana. Nieves Herrero entrevista a Ferrán Adriá y no sé si ella, o si un comprador reciente del celebrado Diccionario de la rima, titula: “El rey de la cocina actual nos recibe en su restaurante de fama mundial”. Sic transit in Gloria Gaynor.



mlimon@divertinajes.com
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