20 de mayo de 2005

Bendita paciencia

Santiago (ver reconstrucción de la realidad la izquierda; no, lo que lleva en la cabeza no es una txapela alegre, y por lo tanto gay) está hecho polvo. Ya soportó mal mis embarazos, y eso que los hijos eran suyos...

...aunque aún me parece oír la voz gutural de la bruja de mi suegra: «Los hijos de mis hijas, nietos míos son; los hijos de mis hijos, lo son o no lo son». A lo que voy, Eloy: que ya soportó mal mis embarazos, como para soportar el de Letizia.

Los medios del corazón examinan a la Princesa de cuerpo entero. Los de CSI al lado de estos sabuesos de la prensa rosa son unos simples becarios.

«La Princesa Letizia aprende a ser mamá», titula un entusiasta sobre una fotografía en la que la ex periodista estruja más que abraza a una niña con cara de conejillo de indias que llora desconsolada. Se nota que doña Letizia está en primero de maternidad.

Por lo demás, la noticia de la Semana es la reaparición del afamado y nunca bien ponderado piedefotista del pegamento, que esta semana, tras esnifar a fondo, nos regala con estas dos perlas:

- Al pie de una foto de una conocida periodista: «Marta Robles, con un llamativo rosa chicle firmado por Neurótica». Atención, pregunta: ¿El hábito hace al monje?
- Al pie de una foto de una conocida bióloga de paso por el Festival de Cannes: «Ana Obregón se olvidó de la polémica sobre su serie y, elegantísima vestida por Elie Saab, se dejó fotografiar por los 3.000 fotógrafos acreditados». La crueldad del comentario queda de manifiesto cuando te das cuenta de que los fotógrafos que aparecen al fondo están todos apuntando... hacia otro lado.

Diez Minutos
Nuestras estrellas son así: viajan, o desean hacerlo. «No descarto trabajar en Hollywood», declara Goya Toledo, la actriz cuyo mejor papel, ése por el que todo el mundo la conoce, es ser amiga de Penélope Cruz. Mucho me temo, querida Go, que conviene dar la vuelta al deseo: ¿quiere Hollywood que trabajes en él/ella? (Hay que ser políticamente correcta).

Liz Hurley, actriz mediocre, manifiesta por su parte su deseo de trabajar en España. Pues lo mismo: ¿tenemos necesidad los habitantes del solar patrio de que esta señora trabaje aquí? Ya la mantendremos informada del resultado de nuestras deliberaciones.

¡Hola!
Desde a portada de ¡Hola!, cuando aún no hemos olvidado las fotos de la familia de Julio Iglesias al completo, nos saluda el nonagenario doctor Iglesias Puga con su mujer y su hijo de un añito, es decir, con la suegra y el hermano tardano del cantante. La familia que da exclusivas unida, cobra unida, pero la que las concede en dosis homeopáticas, cobra más y así no hay disputas.

Debo decir que Papuchi me parece un hombre que, a pesar de lo que parece (tiene 90 tacos y su hijo acaba de cumplir 1: una locura), está en su sano juicio. «Para mi hijo quiero que sea un hombre honrado, honesto y buena persona. Que tenga, por otra parte, una gran fuerza de voluntad y que crea en Dios». De esto último no digo nada, pero lo anterior lo suscribo. Si acaso, añadiría lo que Sharon Stone ha dicho tras adoptar a su segundo hijo:

—¡Que le quiten ese picahielosde las manos!
—¡Santiago, eres un bruto!

No, lo que ha dicho es: «Quiero que mis hijos aprendan la virtud de la compasión». ¿Podría la señora o señorita Stone pasarse por aquí y darnos cursillos de eso?

—Sí, sí, que se pase...
—¡Santiago! Te ordeno que dejes de salivar inmediatamente.

Hablando de exclusivas. Rocío Carrasco, la de la nariz respingona, ha abierto una senda que nos promete grandes alegrías. «Posa por primera vez vestida de flamenca», nos dicen, como si eso le cambiara la cara o alterara el contenido de sus declaraciones. ¡Qué filón! Ahora podrá cobrar cada vez que se disfrace de algo: «Rocío Carrasco posa por primera vez vestida de princesa»; «Rocío Carrasco posa por primera vez vestida de peluquera»; «Rocío Carrasco posa por primera vez vestida de enfermera sado-mado»... Quien tiene imaginación, tiene un tesoro.

Termino ya, que en la cocina el colador se ha saltado la fila del lavavajillas y los cacharros que esperaban turno se han soliviantado.

Leo que Lara Dibildos ha sido elegida imagen de un producto de adelgazamiento. Vista la cara que tiene, cadavérica, más que adelgazar se diría que la hija de Laura Valenzuela se está reabsorbiendo, pero en fin.

Semana
PD.- Semana celebra con un número especial su 65 aniversario, ocasión que nos permite medir lo que va de ayer a hoy y no sólo porque llena sus páginas de ilustres desaparecidos sino también porque evoca a quienes fueron sus colaboradores (Cela, Wenceslado F. Flores, Tono, Tip y Coll...) y la nómina de ilustres denuncia sin más palabras la miseria intelectual (¡toma ya!) de la prensa cardiaca de nuestros días. En cualquier caso, Felicidades.



mlimon@divertinajes.com
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