25 de febrero de 2005

Yuxtaposiciones inopinadas

¡Hola!
El titular no es mío, porque a mí no se me ocurren estas cosas. Es de Domi, el quiosquero: “El ¡Hola! de esta semana —me dijo— es un monumento a la yuxtaposición inopinada”. ¿Y eso qué es lo que es? “La peluquera de Usera compartiendo portada con las hijas de la Preysler”. Antológico.

Claro, que el clasismo de la Biblia del papel couché es más resistente que las manchas de grasa en un delantal barato. A la izquierda...

—¿Por qué a la izquierda?

... buena pregunta, Santiago. A la izquierda, “La boda de Raquel Mosquera y Toni Anikpe”. A la derecha...

—Eso sí que lo entiendo, ya ves.

... las niñas de la marquesa de Ferrero-Rocher. Antetítulo: “Glamour en la nieve”. Titular: “Isabel Preysler, con sus hijas en Saint Moritz”. ¿Es o no es clasista?

Maruja, no te sigo...

Pues está bien claro: ¿por qué las niñas pijas tienen derecho a antetítulo opinativo en tanto que la viuda alegre debe conformarse con un titular descriptivo sin encanto, ni chicha ni limoná?

—Y además, Raquel lleva un ramo de flores que parece un manojo de puerros.

Lecturas

Encima. Es el mensaje subliminal de ¡Hola!: todavía hay clases. No como Lecturas, publicación plebeya, que cae rendida a los pies de los tórtolos:

“El amor de Raquel y Tony ha triunfado y ahora inician, ilusionados, un nuevo camino juntos. ¡Enhorabuena!”.

Qué hermoso, qué sentido, qué pedazo de oratoria. Castelar ha muerto, viva el piedefotista asaz lenguaraz.

Yo, por mi parte, sólo puedo añadir que al menos estos dos han podido casarse donde y cómo han querido, y no como Carlos y Camilla, que andan mendigando (Es malo casarse, pero peor es cohabitar en pecado, por favor, por favor, cédannos un rinconcito donde contraer matrimonio). Leo en ¡Hola! que ya no se casan en el Castillo de Windsor, sino que la boda se celebrará en el ayuntamiento.

—Muy adecuado, habida cuenta de que un ayuntamiento es no sólo la corporación compuesta de un alcalde y varios concejales para la administración de los intereses de un municipio, sino también el coito mismamente dicho.

Espero que su degradación pública acabe ahí, porque por debajo ya no quedan más que las caballerizas de palacio (opción real) y el pub de la esquina (opción el pueblo, bebido, jamás será vencido). Leo además que la Reina Isabel no va a asistir a la ceremonia (¡ella en un ayuntamiento!) y que el presidente Bush no quiere que duerman en la Casa Blanca porque “considera inapropiadoque una divorciada pernocte en la residencia presidencial”.

—Pues Ronald Reagan era un divorciado casado con una divorciada.
—Pero en esa época Bush estaba demasiado borracho para darse cuenta.

A pesar de estos dislates...

—¡No te pienso comprar ese anillo que ansías! ¡Ni siquiera la copia de 30 euros del anillo de Camilla!

Santiago, que es disléxico en el tramo receptivo. Decía que a pesar de estos desbarres, las revistas siguen apostando y fuerte por el corazón. Hechizadas todavía por el embrujo de San Valentín...

Hoy es el día de los enamorados,
con ansias y esperanzas de un querer
por eso, teniéndote a mi lado
tu amor en este día lograré.

Hoy es el día de los enamorados,
juntemos tu sonrisa y mi canción
que al unirse por un beso nuestros labios con amor
tendrás por siempre mi corazón.

Diez Minutos
... las revistas consagran sus páginas al amor. “Carla Goyanes recupera la ilusión con un amigo”. Ya saben lo que se dice del clavoque saca a otro clavo. “Enrique Cornejo, feliz junto a María Teresa Campos”. Qué hermoso, el amor a esas edades... “El ex novio de María José Cantudo sale con la querida periodista desde hace varios meses”. ¡Eeeeep! ¿Qué manera de hablar y titular es esa? ¡Yo creí que semejante lenguaje había sido desterrado! ¡La querida periodista! Sólo les falta añadir: la otra, la otra, que a nada tiene derecho.

—Te equivocas, mamá. No dicen que la periodista sea su querida, sino que la periodista es muy querida.
—¿Estás segura?
—Como el agua en una cesta.

Semana
Las intenciones de la niña son buenas, pero no me deja muy tranquila, la verdad. Tampoco me tranquiliza ver que Genoveva, la mujer de Cayetano, el hijo de Cayetana, la madre de Eugenia, la ex de Fran, el hijo de Carmina... se ha ido a su México natal para hacer un reportaje solidario de esos que tanto se llevan inspirada —lo dice ella— por el testimonio vital de Angelina Jolie.

Osús, qué joder. Angelina Jolie, guía espiritual. ¡Qué tiempos aquellos en los que los hombres y las mujeres de buena fe se dejaban encandilar por modelos de santidad como Fray Escoba o Teresa de Calcuta! Pero es que, claro, ¿alguien se imagina al fraile en el papel de Ray Charles o la monja en el papel de Lara Croft? Pues eso: la importancia de la mercadotecnia.

Por cierto. Leo en Semana que, con no sé qué motivo ni falta que me hace saberlo, doña Letizia “volvió a lucir el abrigo de lana blanco que tanto ha llevado este invierno”. Paso por alto la crítica revestida de elogio que contiene la frase. Lo que yo quiero saber es con qué lo lava para, a pesar de haberlo llevado tanto, siga luciendo tan blanco. ¿Ariel, Katya oxiaction, Omino Blanco jabón de Marsella? Princesa: vivo sin vivir en mí.

En fin, termino ya que Don Limpio y Don Simón han montado una timba en la cocina y están desplumando a la incauta Gallina Blanca. Encuentro en ¡Hola! (Dios mío, que esta revista no cierre nunca) un amplio reportaje sobre unos desfiles de moda. Y bajo el titular: “Pasarela Cibeles. Juego de volúmenes”, una foto de Pilar del Castillo, Ana Botella y Esperanza Aguirre. ¿Juego de volúmenes? ¿Las están llamando gordas?



mlimon@divertinajes.com
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