11 de febrero de 2005

Un poquito de por favor

Mi madre, que es muy aviesa desde chiquitita, me dijo una vez que, cuando era pequeña, cantaba una especie de villancico que decía así: “Jesús, José y María /vivían en una casa / y les daba de comer / Antoñita la Guarasa” (o Guaracha, que mi memoria me traiciona, y no es la única). La tal Antoñita debía tener trabajo...

... una casa llena de celebridades. ¿Se imaginan que pasaría si lo ocurrido hace 2.000 años sucediera hoy? El portal de Belén asediado por los paparazzi, los Reyes Magos entrando hasta el garaje en sus camellos para que nadie les viera, la mula intentando vender de rondón las primeras imágenes del recién nacido, los investigadores cardiacos intentando averiguar quién era el padre... ¡Un poquito de por favor!

—¡Maruja, córtate un poco, que se van a dar cuenta de que les estás reciclando el texto que desechaste en Navidades!

Santiago, que ahora recicla la basura y se cree que todos hacemos lo mismo con cualquier cosa.

Pero sí, tendré que explicarme. Me acordé de la cancioncilla navideña, moderadamente iconoclasta...

—Plasta eres tú bastante, ¡vaya rollo les estás largando!

... leyendo los periódicos de esta semana (la tal Antoñita, ¿sería inmigrante bien, mal o irregular?), viendo Gran Hermano VIP (el Matamoros clavaría a Herodes) y hojeando las revistas cordiales: estos famosos nuestros, ¡el Belén que tienen montado!

¡Hola!
Aunque sólo ¡Hola! consagra su portada a la cumbre contra la devastación convocada por Penélope Cruz, todas las revistas hablan de ella. Vale, los actores, cantantes y algún torero tienen un corazón de oro (y el riñón forrado). Paso pues de elogiarles, que para eso los de las publicaciones que gloso se las pintan solos. Lo que me inquieta es:

- ¿Por qué todos los piedefotistas se ven en la obligación de recordarnos que Goya Toledo es la mejor amiga de Pe? ¿Ella no es buena, sólo adherida? ¿Ella no es actriz, sólo lapa?

- ¿Por qué me intranquiliza tanto la estampa del padre de Pe? Cuando lo veo, se me ponen los vellos como escarpias... Ahí hay temita, fijo. Un libro, o al menos un pasquín.

Diez Minutos

Las otras publicaciones traen a su portada a la Princesa de Asturias, estrella indiscutible de la Semana, de Lecturas y Diez Minutos. La vemos en un funeral, en la nieve, en su primera foto oficial (¡ya era hora! ¿Tan mal tiene el cutis que han necesitado nueve meses de preparación para hacerle la instantánea?).

Es un poco confuso: en una página sale de luto y llorando, en otra de blanco y posando; en una ascienden a las montañas nevadas, en otra bajan a las obras del metro, en otra más visitan un monasterio... ¿Todo eso lo ha hecho en siete días? Hija, qué estrés. Y qué cambios de registro, ríete tú de Nuria Espert. Es como cuando en los programas de radio hablan de una cosa tristísima, luego se justifican con una frase hecha tipo: “La vida, como la radio, debe continuar”, y pasan a la publicidad o a un espacio de humor.

Lecturas
Pero va en el cargo, oiga. Por eso, cuando Lecturas titula, refiriéndose a Don Felipe y Doña Leticia: “Siempre activos y cordiales” me pregunto para qué se creen los de la revista que pagamos a estos dos. También me parece un exceso el titular de Diez Minutos: “Letizia también conquista la nieve”. ¿Por qué “también”? ¿Ha conquistado ya el desierto y la jungla, por poner dos ejemplos, y nadie ha tenido a bien informarnos? ¿Vivimos en la inopia, por no decir en la ignorancia o en Babia?

Por lo demás...

—¡Mamá! ¡El Tigretón y la Pantera Rosa se están peleando otra vez!
     - ¡Estás rayado, chaval!
     - ¡Siempre será mejor que tener una piel de ese color, que si te ve Alaska se hace un abrigo contigo!

Hija, estos pastelillos ya no son lo que eran. Les voy a dejar con un par o tres de apuntes para la reflexión, quizá la intranquilidad, también para sembrar ideas en su comunidad de vecinos:

- En Londres han montado una exposición con los mejores trajes de la reina Maud, que es una reina Noruega. ¿No tienen alguna amiga, algún amigo, con trapitos sobrantes para organizar una muestra similar? Alegraría infinitamente el cuarto de los contadores de la escalera.

- La madre de la modista Amaya Arzuaga siempre se ha dedicado al punto. Lo dice ella: “Mi madre siempre se ha dedicado al punto”. La verdad es que no sé qué hacer con esta confesión: ¿la asumo, la rechazo, la enmarco? Como si no tuviera problemas suficientes...

- José Antonio Canales Rivera no quiere que su hijo sea torero. ¿Ha mostrado el niño ya sus preferencias profesionales?, se preguntarán. Difícilmente, les contesto, porque no es ya que no hable, es que aún no es, o no del todo, puesto que no ha nacido y las conexiones telefónicas entre el útero materno y el mundo externo funcionan muy malamente.

Semana
Pero, sin duda, mi personaje favorito de la semana es Nicolás Vallejo-Nájera. ¡Cuate, aquí hay Colate! No sé si el varón dandy este llegó a confirmar oficialmente en algún momento su relación con la hija de la Duquesa de Alba pero ahora tiene a bien confirmar oficialmente (ya querría el BOE tener la legitimidad del ¡Hola!) su ruptura.

“Está incómodo. Y mucho. No puede ocultarlo. Tampoco evita que se le note. Lo airea sin ningún problema. Con espontaneidad y recelo” anuncia de entrada el periodista, que se ha debido atragantar con algo porque, hija, el estilo ese telegráfico no es propio de una publicación de habitual verborreica como ¡Hola!. Pero, claro, cuando uno miente tiende a las frases recortadas. ¿Incómodo? ¿Espontáneo? ¿Receloso? ¿Se refiere al tipo que posa con aire de matador? ¿A ése que en cinco fotos luce cuatro modelos diferentes? “Hombre, es cierto que he tenido éxito con las mujeres, aunque con mi aspecto, no lo entiendo, la verdad”. Qué mala es la vanidad, oiga. ¡Que venga Antoñita la Guarasa y le diga lo que vale un peine!



mlimon@divertinajes.com
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