7 de enero de 2005

Gritos y susurros

¡Hola!
—¿Qué te han traído los Reyes? —Mi cuñada, la incesante—. A mí, una televisión plana...
—¡Uy, qué curioso! En la misma línea de tu encefalograma.
—Qué graciosa eres, Maru.

¿Es necesario especificar que detesto a mi cuñada?

—A mí una pila de facturas... ¡y las revistas del corazón!
—Hija, qué triste.
—No te creas. Bertín Osborne en calzacalzón anima las pajarillas a cualquiera. Es como ir a ver un pase de Tarzán, rey de los monos en un cine del IMSERSO.

Yo, con mi cuñada, no sé de qué hablar. Por eso me refugio en las revistas del corazón: porque mi cuñada me pone del hígado. Y porque yo, como Penélope Cruz, «¡Hoy tengo realmente necesidad de estar sola!». La actriz es entrevistada por alguien francés que ha vendido texto y fotos a ¡Hola!. Se nota que quien ha preparado el texto aquí no le tiene ningún cariño al periodista de allá porque, al pie de una foto en la que Pe se observa tercamente el ombligo, ha escrito: «Penélope Cruz mira a la cámara con decisión». Y en la página siguiente, al pie de una imagen en la que la actriz posa tocada con lo que parece un nido de cigüeñas y termina por ser una cenefa de flores, el asalariado de ¡Hola! demuestra al mundo que se puede escribir al desgaire y ser cursi al mismo tiempo, y que la dejadez no va en detrimento del empelago:

«Penélope parece como si acabara de deshojar de una vez por todas la rosa de su futuro. Coronada de flores, pero con los pies en el suelo, sabe, tan española, que sola o acompañada, su meta es el cine, y en la Meca del cine lucha».

Nótese:

- La innovación botánico-adivinatoria que supone que alguien intente averiguar su futuro deshojando una rosa, y no la tradicional margarita. Informar es innovar.

- La pincelada racial del «sabe, tan española», sugiriendo de paso que si no fuera española sería una ignorante, y que si además fuera francesa, como el autor del reportaje, probablemente sería una fresca.

- El juego de palabras meta-Meca, que brindo desde ya a los periodistas deportivos que naran al mundo las hazañas del nadador David Meca, que alcanza metas justo antes de cruzarlas.

Lecturas
El reportaje de Pe me deja pe...rpleja. Yo también sé hacer juegos de palabras inanes, mire usté. Pero nada comparado con este titular: «Filiberto y Clotilde celebran el primer año de su hija en trineo». Que en una pareja del siglo XXI coincidan un Filiberto y una Clotilde ya es como para empezar a creer en la teoría de la relatividad, pero ¿por qué diablos este dúo de sádicos ha tenido a su niña un año entero en un trineo? La gente, por dinero, es capaz de cualquier cosa.

Diez Minutos
Y con dinero, es incluso capaz de más. Valeria Mazza ha alquilado junto a su familia una casa junto a la playa «para que sus hijos se bañen». Tendrán dificultades motrices, porque los míos nadan (en la piscina municipal, eso sí) aunque la pileta está a 10 paradas de metro. Total, que mucho lujo y quien lo trujo y la playa lleva por paradisiaco nombre La Boya Petrolera. ¿Los niños se bañan o hacen negocio?

Esta semana, he encontrado reportajes que me reconcilian con mi físico. En ¡Hola! fotografían a la presentadora de televisión Sonia Ferrer y, a pesar de que tengo la vista más que cansada, desfallecida, le cuento ¡cinco espinillas como cinco soles! ¿Qué pasa? ¿Se les ha estropeado el ordenador de retocar? Glándulas sebáceas, 1 – Photoshop, 0.

Semana
Otros me retrotraen a mi pasado. (Y al primero que haga un chiste, le doy una colleja). Algún desocupado tiene a bien informarnos de la vida actual del actor que encarnaba a Bobby, el hermano pánfilo del malvado JR en la serie Dallas. «Creo en la vida ininterrumpida», declara. Claro, porque si la vida se interrumpe, es que no estás vivo, que hay que explicártelo todo, que hace 20 años ya eras un bobo con 20 años de antigüedad.


Diez Minutos
Y los hay que me dejan sin habla... ¡A mí! Jordi Rebellón, el doctor Vilches de Hospital Central, piensa en escribir un libro. De momento tiene el título: Yo quise ser Supermán. Algunos dirán que es empezar la casa por la ventana, pero yo creo que el título es mucho más de lo que tienenalgunos literatos cuando reciben la noticia de que van a ganar un premio por una novela que aún no tienen ni hilvanada.

Para terminar, y antes de que en la cocina el aceite de oliva pierda la virginidad, que oigo jadeos extraños en la despensa, me permito recomendarles las páginas en las que Diez Minutos recupera las imágenes más divertidas de 2004. Véanlas y díganme si, en su opinión, Jaime de Marichalar las encontrará tan simpáticas. A modo de aperitivo, les propongo un juego: ¿De qué estaba hablando Ana Botella cuando la retrataron así?

Una pista: no estaba en el mítin en el que su marido animó a una votante a calibrar el tamaño de su, ejem, vara de medir. ¡Pásalo!



mlimon@divertinajes.com
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