31 de diciembre de 2004

Poetastros, absténganse

— ...y entonces, cuando Ramonchu diga: «¡Feliz 2005!», España entera se asomará al balcón y gritará: «¡Por el culo de la hinco!».

¡Dios bendito, qué barbaridad! Esta hija mía, además de ser una poetisa deleznable, a la par que apocalíptica, está enferma. Anteayer hablaba de sí misma en tercera persona...

—Si la niña dice que sale después de las campanadas, la niña sale después de las campanada.

¡Sonamos!, que diría Mafalda. Y ahora, para pasmo de nacionalistas periféricos, habla de España como si España fuera no ya una nación de naciones, o un estado plurinacional, sino una unidad de destino en lo poético...

— Y si para evitar la rima, Ramonchu se limita a decir dice: «¡Feliz Año!», entonces España entera, asomada a la ventana, gritará...

¡Déjalo, hija, déjalo! Que a veces la poesía asonante...

—Como las campanas.

... Santiago, que se acaba de tragar su reportaje anual sobre el funcionamiento del reloj de la puerta del Sol y ha quedado un poco sonado. Decía yo que sin rima evidente es mucho mejor.

— Claro. Por eso mi amigo Yonatán dice que la chuleta de marrano entra por la boca y sale...
—¡Por unos 10 euros!

Pero, ¿qué mosca grosera ha picado a esta familia? Este 2004 no nos ha hecho ningún bien...

En fin. Buscando un poco de tranquilidad, bajo al quiosco de Domi a comprar las revistas. Pero una ya no halla en los semanarios cardiacos la paz de espíritu que antaño encontrara...

Los de ¡Hola! abren con un reportaje de Sean Connery en su casa de Nueva York.

- La primera sorpresa es que mientras su mujer se nos muestra vestida y calzada para la ocasión, el actor se exhibe en batín y sin peluquín.

- La segunda sorpresa es que el galán maduro no razona como yo. «Mi esposa rebosa...». ¡Silicona! «... vida y alegría». ¡Sí! Y esperanza nuestra.

- Y la tercera sorpresa es que su mujer, que se ha sometido a varios recauchutados completos, se llama Micheline, lo cual demuestra que algunos nombres son proféticos.

A modo de cierre, los de ¡Hola! nos encasquetan un reportaje de saldo en el que Barbara Rey «posa mientras confiesa», desmintiendo así los malintencionados rumores según los cuales la ¿actriz? ¿presentadora? ¿florero? ¿muñeca hinchable? no sabe hacer dos cosas al mismo tiempo. Como aquel presidente estadounidese de apellido automovilístico, ¿recuerdan?, que decían que era incapaz de andar y masticar chicle a la vez.

Semana cuenta que Ana Botella fue madrina de un libro...

—Lagarto, lagarto. La última vez fue con Ana Prosa y ya ves el resultado que dio.

... escrito por Covadonga O’Shea...

O’Shea, soy mega pija.

¡Os digo que se va a acabar la lectura asamblearia de las revistas del corazón! Ganas tengo de que empiecen las clases, oye.

Y en Diez Minutos nos muestran las fotos de un calendario solidario en el que Cárdenas, sí, sí, ese mismo indeseable que ridiculiza sin piedad ni compasión a todas las personas que no están en condiciones de resistirse, posa en Defensa del Derecho a la Propia Identidad.

—Es como si Bush se ofreciera para un acto benéfico contra la pena de muerte.
—O como si Steven Seagal presentara una gala reivindicativa de los cines de arte y ensayo.
—O como si Jesús Vázquez estuviera en contra de los matrimonios homosexuales.

Moraleja: La familia que razona unida, permanece unida.

Por fin, Lecturas publica el horóscopo del 2005 y en el mío pone:

- «Contarás con más recursos para tus proyectos». Es verdad, pensaba comprarme madejas nuevas para la Mona Lisa de petipuán que quiero hacer para el salón...

- «Tus asuntos libres te llenarán la agenda». O sea, que la voy a tener tan vacía de compromisos como siempre...

- «Hasta el vernao te será fácil programar viajes cortos con bastante frecuencia»... Sí, de casa al mercado y del mercado a casa, con algún Fin de semana Aventura en la peluquería de Geli.

Acabo ya, que estoy preparando la cena de fin de año y ya oigo al arroz gritar «¡SOS!» porque el lascivo Rodolfo Langostino está otra vez metiendo la gamba con la pobre Carmencita, la niña de las especias.

Por cierto, que al principio de este artículo esbocé un razonamiento sobre esa manía de decir: Que España me juzgue, o Que España decida. Lo esbocé sólo porque, lo admito, este fenómeno para- anorma me supera. Cada vez que un nimio sale por la tele y pone a España por testigo, me dan ganas de emigrar. De momento, me conformaré con cambiar de año, a ver si el que viene nos trae cositas buenas.

Les deseo lo mejor...



mlimon@divertinajes.com
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