16 de abril de 2004

Hijos y prestigios

¡Qué trabajera! Estoy que no paro con la limpieza de primavera, venga que dale a la bayeta ecológica, abriendo cajones, sacando la ropa de entretiempo, guardando los forros polares…

El caso es que esta mañana me levanté con un tremendo dolor en todo lo alto de la cabeza y mi hija, que es un sol (aunque a veces nuble) se ofreció a comprarme las revistas. Maldita la hora: subió de la calle hojeando el ¡Hola! y resulta que abren con un reportaje que es un muestrario de niñas ricas, algunas listas y primorosas, otras un hatajo de vagas y maleantes, que van a heredar los imperios levantados por sus padres, tíos y demás parentela. “¡Joer, qué suerte tienen algunas! —ha exclamado la niña—. Como diría Felipe: justo a mí me tocó ser yo”. ¿Desde cuándo citas a González? “¡Ay, mamá. Felipe el de Mafalda!”. Eso: ahora resulta que la mocosa se nos ha vuelto contestataria. Contestataria argentina, para más señas.

Los hijos, ese gran dolor de muelas. Hay que verlos a todos ellos:

El hijo de la Pantoja, alias Paquirrín o Kiko. En unas revistas se muestra de costalero, con camiseta de tirantes, luciendo —ya que no unos bíceps de quitar el hipo— un tatuaje de Cristo en un hombro; en otras, aparece disfrazado de marinero, como si hubiera hecho la primera comunión en la central nuclear de Chernóbil y hubiera crecido de forma desmedida…

El hijo de la Obregón, el niño comemicros, más popular que la sopacomegrasa. A pesar de lo cual los de Diez Minutos han decidido llegado el momento de ocultar su rostro. A buenas horas, mangas verdes. Claro, que no es el único que estrena incógnito…

La hija de Belén Esteban, la pequeña Andrea, a la que tenemos más vista que al culo de Boris, y ahora van los de Lecturas y le tapan la cara con unos cuadritos. ¿Es para preservar su intimidad o para preservar su primera exclusiva, chispas?

La hija de Antonio Banderas, que debe sentirse mal consigo misma vestida de Nazarena, por lo que lanza a los fotógrafos una tremenda mirada de odio sarraceno.

Claro que, si quiero ser justa, he de admitir que algunos hijos también tienen lo suyo con los padres que les ha tocado en la pedrea.

Mónica Pont, la inoperante fusiforme, que tres meses después de dar a luz a un varón, posa anunciando proyectos y ambiciones, y dice que ahora le encantaría tener una niña “para ponerle lacitos”. ¿Los servicios sociales no pueden actuar de oficio y con antelación, como en la peli aquella del Cruise?

Mar Flores, otra madre reciente, que se ha ido a París a una fiesta donde luce palmito, muestra tetas (que me perdonen pero eso no puede ser de verdad) y se exhibe un palmo más alta que su marido, el pobre, que cada día está más delgado, como amojamado… Seguiremos investigando.

Ana Duato, que va a por su segundo retoño, a la que ¡Hola! dedica la portada y llama “prestigiosa actriz”. ¡Momentito! A ver, los de la revista, definan prestigiosa. Porque prestigiosa será, vamos digo yo, Julia Gutiérrez Caba, o Lola Herrera, o Mercedes Sampietro. Ana Duato es popular, y gracias. Llamarla actriz ya es una hipérbole…

En fin, Serafín...

— ¿Quién es ese Serafín al que traes a colación de manera tan intempestiva? –me interrumpe Santiago, campanudo.

— Hijo, qué malos son los celos. Es una frase hecha: en fin, Serafín, más corre un galgo que un mastín. Puedo cambiarlo, porque tengo recursos: en fin, Santiago, más cobra un jeque que un diputado, que es rima asonante, pero peor rima "Santiago, y cierra España" y bien que te gusta..

Y eso que no le doy motivos, ¡que si fuera la secretaria de David Beckham! Por cierto, qué galantes los de Diez Minutos, atribuyendo a Victoria todo el mérito en la reconciliación, tan moderna la Spice Girl, tan anoréxica, y en el fondo tan clásica, tan como todas. “Victoria Beckham salva su matrimonio”. Ya puesta, ¿no podría hacer algo por el Real Madrid?

En fin, hablemos de otra cosa. En Lecturas entrevistan a Pocholo, que muestra el costurón que le han dejado tras extirparle un tumor en el esternón. Además, muestra la roulotte que le sirve de casa y las pochilas —las neveras de camping de tota la vida, pero firmadas por Pocholo— que vende para ganarse la vida. Aquí el más tonto hace relojes…

— ¿Me decías algo?

— No, Santiago, sigue haciendo bolitas con las pelusas del tapete.

La gente se busca la vida, y hace bien. La nueva Miss España declara textualmente: “Estudié Jardín de Infancia”. ¿Y qué quiere, que le haga una reverencia? Yo llegué hasta 8º de EGB y no presumo tanto. Lo de los concursos de belleza va de mal en peor; al menos, ésta no dice nada de la belleza interior…

Pero si alguien ha conseguido que tiemble el misterio y se resquebrajen todas mis certezas es el tipo que, en Semana, ha coronado una página con este titular: “Laura Ponte prepara su boda con su madre”.

¡Joer con la peña, cómo corre! Rodríguez Zapatero aún no ha aprobado el matrimonio para homosexuales, y la gente ya buscando nuevas experiencias. Panda de trogloditas, oye.

— ¿Me decías algo?



mlimon@divertinajes.com
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