5 de marzo de 2004

Qué bonito es Candanchú

La confusión ha venido, y nadie sabe como ha sido. La confusión se ha instalado, y nadie sabe qué ha pasado. Antes era una sospecha, ahora una certeza: para entender la vida necesito lo mismo que para ver Canal Plus, un decodificador. Los mítines de campaña, por ejemplo. No entiendo lo que dicen, y lo que dicen y entiendo, no me gusta.

Menos mal que siempre nos quedarán las revistas, que son como París, pero para el lumpen proletariado. Esta semana se han cansado de afotiar a las famosas de los Oscar. Y, ¡oh, sorpresa!, las bellas, en lugar de lucir escote por donde Dios manda, useasé, la parte delantera, lo lucían trasero, es decir: no enseñaban pechuga, sino que presumían de omóplatos y rabadilla. La sombra de la teta de la Jackson es alargada... Resultado: aquello parecía un homenaje a la niña del exorcista, todas iban con la cabeza vuelta del revés.

Me consuela comprobar que los semanarios cordiales son el último reducto del amor filial. Qué tierno, Julián Contreras junior, luchando por salvar a su madre. El escenario de su batalla: un programa del corazón, al que acudió con Julián Conteras senior. “Es muy duro estar aquí, por eso he querido que mi padre esté a mi lado”. ¿Por eso o porque hay botín para repartir? Con estas cosas no se juega, pero mucho me temo que los espacios de casquería, que ya son filiales de los juzgados de primera instancia, van a acabar transformados en centros de desintoxicación. Y yo echo pestes del intrusismo profesional. Y de mi suegra. De mi suegra, y del instrusismo profesional.

Pero, sin duda, el gran tema de la semana es el bautizo –nocturno y alevoso- de la hija de Jesulín. La niña tiene unas ojeras que recuerdan a las de Berlusconi antes de pasar por el quirófano. Y cada día se parece más a su madre. A la Campanario, digo, no a la madre de don Silvio.

¡No son horas! Las 23:30, y bautizando. ¿Qué hace la Junta de Andalucía, que no protege a este fenómeno de fer... digo, a esta chiquilla? A otros les han quitado la patria potestad por mucho menos. Y míralos, todos haciendo el paripé en el restaurante. Si la niña fue cristianada al filo de la medianoche, ¿a qué hora les sirvieron la cena? ¿O se conformaron con un resopón? ¿O fotografiaron la exclusiva gastronómica ANTES de sumergir a la pequeña en la pila bautismal? Por cierto, no se pierdan a Jesulín sosteniendo la vela como si fuera una banderilla. ¡Qué arte! Arsa pilili, olé Curripipi.

Sin embargo, todo lo dicho no vale nada al lado de la portada que Diez Minutos dedica a Belén Esteban. La chica, que ahora se consuela con un antiguo novio, aparece en su conocida pose “Jesusito de mi vida, eres niño como yo” que, dicho sea de paso, le pega como a un santo, dos pistolas. Porque nosotros la hemos oído en plena berrea, y no nos engaña.

La portada es... es... es como cuando buscan a una mujer desaparecida hace años y, para saber cómo será ahora, envejecen una foto. Pues eso: han recuperado una foto de la Esteban el día de su Primera Comunión y la han envejecido. Sólo le falta el misal de nácar y el compás. Porque cuando era pequeña lo que molaba era que para tu Primera Comunión te regalaran un compás. O de las exclusivas vino más tarde.

En fin, que me pierdo y como he barrido esta mañana, no encontraré el camino de regreso a la cocina.

Una semana más, las revistas nos empalagan con fotos de Felipe y Letizia esquiando. A los de Diez Minutos se les ha escapado un titular que pondría en evidencia a Corín Tellado: “Deslizan su amor en Candanchú”. ¿Se puede ser más cursi? ¿O insinúan acaso que su relación está en caída libre? Los republicanos acechan, no se olvide. Y los socialcomunistas. “La prometida del Príncipe ya esquía por pistas rojas”, revela Semana. ¿Lo sabe el gobierno? ¿Y no hace nada por evitarlo? Esto es un sindiós.

Tanto amor en la nieve nos está dejando las meninges en estado de delicuescencia total. Y yo, para contribuir a la confusión general, he decidido recuperar una cancioncilla que entonaba en mi infancia. Como soy generosa, se la ofrezco en versión escrita para imprimir (un souvenir es un souvenir) y en versión sonora, para escuchar (sin comentarios, ¿eh?). Porque una será lo que sea, pero patriota, como la que más.

Qué bonito es Candanchú

Click para escuchar
Tutoría sonora

Qué bonito es Candanchú con nieve.
Qué pistas tan bonitas tiene.
Así será mi amor un día
si tú me das un beso chiquitín*.

De sol a sol esquiando voy,
sólo por verte mujer.
De sol a sol esquiando voy,
por verte al amanecer.
Al amanecer
yo te esperaré
en el país de la ilusión.
Solos los dos,
juntos tú yo,
nos hablaremos de amor.

Cuando voy esquiando
yo voy cantando
esta canción.
(Bis)

Click para imprimir
Versión para imprimir


* Duda. No sé si antes de chiquitín va coma o no. Es decir: no sé si es “un beso chiquitín” o “un beso, chiquitín”. Es decir: no sé si el chiquitín es el beso o, en este caso, el Príncipe, aunque la duda ofende.



mlimon@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir