20 de febrero de 2004

Telarañas

Esta semana, mi familia y yo hemos hecho una puesta en común del contenido (por así decir) de las revistas. ¡Qué cosas! Para sentir que esto era una vuelta al cole (conste que esta sección no la patrocina nadie) sólo nos hubiera faltado trazar un diagrama de Benn y meternos de hoz y coz en el proceloso mundo de la pretecnología.

[Inciso: me llama mi limón, mi limonero, para decirme que es "diagrama de Venn", y no de Benn. Que Benn era el oso, y que ni siquiera se escribe con dos Ns... Cuando me explicaron lo de los conjuntos disjuntos tampoco entendí nada.]

Subí a casa con las revistas en una mano y la cesta de la compra en la otra. Nada más llegar, solté la compra en medio de la cocina, aun a riesgo de romper la quebradiza cadena del frío (peor para los lomos de merluza) y me centré en las revistas, rodeada por los míos. De entrada, el ¡Hola!. Proclaman en portada: “La nueva Carmen Bazán”.

- Se parece sospechosamente a la vieja –apuntó mi niña, tan sagaz.

La noticia es que alguien le ha planchado la jeta a la madre de Jesulín. “Me he quitado las arrugas de la cara y las penas del alma”.

- O sea –puntualizó mi Santiago-. Que primero fue al cirujano, y luego se hizo con el teléfono de un gigoló.

- No, papá –corrigió Santiago junior-. En ese caso, la frase hubiera sido: “Me he quitado las arrugas de la cara y las telarañas de...”

- ¡Niño!

- Es lo que tiene la educación sexual –vino mi hija en mi ayuda-. Que luego estos renacuajos se creen que todo el monte es orgasmo.

- ¡¡¡NIÑAAAAA!!!

Yo lo sabía. Sabía que la lectura asamblearia de las revistas no podía traer nada bueno. Pero Santiago tenía el día libre, Santiaguito tenía unas décimas de fiebre, y la niña tiene más cara que espalda. Así que ahí estábamos todos unidos, unidos todos, botón de ancla, botón de ancla.

- Oye, que Laura Ponte y Beltrán Gómez-Acebo se casarán en La Granja...

- ... no, si cuando estos señoritos se ponen naturistas...

- ... en el Palacio de la Granja.

- Eso parece una contradicción en los términos, como “inteligencia militar”...

- ... o “la actriz Ana Obregón”.

- Hablando del ruin de Roma, que dice la Obregón que hay un chico que le gusta mucho...

- ¿Y qué coche tiene?

- Mira, aquí revelan 50 secretos sobre Ernesto de Hannover. Ponen que orinó junto al pabellón turco en la Expo de Hannover.

- ¡Pero si lo sabe todo el mundo!

- Vale, aceptamos eso como secreto y pulpo como animal de compañía.

- ¿Y aceptamos Zapatero como presidenciable?

- Ya te has pasado.

- ¿No sería que como él y la Expo esa se apellidan igual pensaría que donde hay confianza da asco?

- O simplemente que da asco...

- “Cibeles presentó sus propuestas otoño-invierno”.

- ¿Y por qué ponen justo debajo de ese titular una foto Ana Botella y Ana Aznar Botella con cara de estreñidas y pose de estar esperando a que alguien las acepte o, en su defecto, las saque a bailar?

- Eso de que "en su defecto, las saque a bailar", ¿quiere decir que se apiade de ellas aunque no sean muy agraciadas o vengan con taras de fábrica?

- ¿Crees que las Anas serán las propuestas de otoño-invierno de la tal Cibeles?

- Pero bueno, qué insustancial...

- ¿Qué de qué?

- Insustancial, sosa, pueril... Natalia, la niña esa de Operación Triunfo...

- ¿Quién de dónde?

- La niñata que era como María Goretti pero en mojigato...

- ¿Pero de qué o quién hablas?

- De esa del Club Megatrix. Pues no dice la muy panoli que la disciplina del colegio de monjas la ha ayudado mucho...

- ¿Y da pistas sobre la utilidad del cilicio?

- Y le preguntan que si sigue sin vicios y va y contesta: “No, ni siquiera me apetece ya comprar ropa”.

- ¿A eso le llama vicio? Pues de drogas ni hablamos...

Y así se nos iba yendo la mañana hasta que mi niña, que tiene olfato de periodista, cayó...

- Tu hija, Maruja, no se calla ni debajo del agua.

- Mi hija, Santiago, que casualmente es también la tuya...

- ¿Cómo que casualmente?

- Manera de hablar. Mi hija “cayó” con y griega, no con ll.

... cayó sobre una información en la que se decía que doña Letizia, para estar a la altura de su nuevo papel, está aprendiendo inglés aristocrático y tiro al plato.

- Poco me parece. Tendrían que enseñarle a levantar el meñique cuando beba agua...

- ... y a traicionar a sus mayores...

- ... y el significado de la palabra palafrenero.

- ¡¡¡STOP, FINI, SANSEACABÓ!!!

Lo dicho: la lectura en equipo no fue una buena idea. Y eso que les retiré el material rosa, tan adictivo, antes de que se dieran cuenta de que Diez Minutos ha iniciado una serie sobre los antepasados de Don Felipe que arranca (Capítulo 1) recordándonos quién fue Carlos II el Hechizado. ¿Era verdaderamente necesario? “Fue amamantado hasta los cinco años”. ¡Virgen Santa, Dios me ampare! A una se le quitan las ganas de ser madre. Letizia, guapa, no te desanimes que la historia, digan lo que digan, no es cíclica. Si acaso, la historia es cítrica, y en ocasiones también amarga.

En fin, déjenme terminar con algunas notas de color antes de que la chuleta se Sajonia se indisponga con el jamón de York, que son alimentos muy territoriales.

Gemma, la ex de Cascos, se ha roto el coxis. Si es que estos vestigios de nuestro pasado remoto no pueden traernos nada bueno, y no estoy hablando de la monarquía, que conste.

La compañera de Julio Iglesias, Miranda Rijnsburger, (ninguna relación conocida con la Whopper con queso o bazofia similar), ha sido fotografiada en su paraíso familiar de Punta Cana. “El amor, la vida sana, el ejercicio y la estabilidad que preside su vida son las claves de su magnífico aspecto físico”, asegura el periodista, que era incisivo hasta que alguien le partió los piños de una guantada. Digo yo que lo de dedicarse a hacer nada por la mañana, y a pasarlo a limpio por la tarde, y todo eso en el Caribe también debe influir lo suyo.

La mujer de Luis Figo, Helen Swedin, es definida en ¡Hola! por otro plumilla de los que se juegan la vida en cada reportaje como “diferente y fascinante”. “He tenido que aprender a desenvolverme en la vida”, declara la modelo. Las demás no, ya ves, a las demás nos lo han dado todo hecho. Y encima, somos morenas, bajitas y no nos hemos casado con un tipo que gana millones dándole patadas a un balón.

- Sí, pero ¿y lo que yo te quiero?

Ese es mi Santiago. Y cierra España.



mlimon@divertinajes.com
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