1 de agosto de 2003

Con agostidad y alevosía

Así me siento yo, agostada y alevosa. Cansada de tanto calor, y tanto calor. Este año, el respiro que tradicionalmente (en mi familia, las tradiciones son todas recientes) supone mandar al niño a un campamento se ha visto sobradamente compensado con la omnipresencia de la niña que, boba. ¡se aburre! Ya le digo yo: niña, si te aburres, échame una mano haciendo las camas, limpiando el polvo, yendo a la compra, haciendo la comida, aireando los armarios, ayudando a tu abuela... Pero justo en ese momento sugerente, useasé, el momento mismo en el que yo le hago la susoescrita sugerencia, a ella le entra un ataque que es más que amor filial, frenesí escapatorio. Debe ser que en el instituto no les han explicado lo de la solidaridad, o asín.

Porque yo no me aburro, tengo trabajo p’aburrir, que es cosa bien diferenciada. Y a pesar de los tutes que me doy con la bayeta ecológica en una mano y el mocho en la otra, la humilde casa en la que habito no reluce ni la mitad que las casas que, en ¡Hola!, nos enseñan en exclusiva (aviso para inicentes: en exclusiva no quiere decir que no dejen entrar a nadie más, significa que cobran por enseñarla, como si fuera un museo o similiar) Norma Duval y Chabeli Iglesias, que en lugar de hacer un pacto con el diablo, cosa innecesaria en estos tiempos de la cirujía estética, lo han hecho con Don Limpio, que es mucho más práctico.

Norma Duval tiene el chalecito en algún lugar de la provincia de Alicante. “Estoy en fase de soltera”, empieza declarando; vaya, como si a mi lavadora le diera por hablar y dijera: “estoy en fase de centrifugado”. Confuso. Y luego, tras posar en todos los rincones de la villa metiendo la tripa, nos explica: “La he decorado yo...”. No hace falta que lo digas, guapa: se nota.

Unas páginas más allá va Chabeli, o Chábeli, o como rayos se acentúe, y tras pasarnos por las narices su felicidad, se empeña en demostrar que tras pasar de niña a mujer, ha seguido evolucionando y ha logrado dar el salto de mujer a pensadora de la escuela filosófica de Sofía Mazagatos, pero sin dislexia. “Mucha gente cree que está enamorada y lo que está es obnubilada”. Pensamiento rimado, me digo, qué nivel. Pero luego me doy cuenta de que todos sus versos terminan en –ada, y eso empobrece el resultado final. “La gente que mira mucho hacia atrás termina atada, traumatizada”. Y con tortícolis, para romper la cadencia. “Mirar hacia atrás es cargarte un peso”. Y, muy probablemente, sirve para darte un tropezón.

Pero lo mejor está por leer. “He sido una niña bastante caprichosa, pero no he sido una niña consentida”. Lo hemos entendido todos, incluso mi hija, que es caprichosa, a la par que consentida, pero Chabeli se cree en la obligación de darnos una lección. “Una cosa es ser caprichosa, que lo eres tú, y otra, ser consentida, lo cual implica culpar a tus padres”. Y a los padres, claro, ni tocarlos, no vaya a ser que te deshereden o algo.

Declaraciones de este calibre me dejan noqueada. Menos mal que Semana llega dispuesta a reequilibrarme emocionalmente hablando. ¡Por fin reaparecen Enrique Ponce y Paloma Cuevas, que me temía que los hubieran secuestrado o tuvieran una enfermedad degenerativa incapacitante! ¡Por fin han ido a otra boda! Llevaba un par de números sin atisbarlos y me tenían preocupada, ¿se les habrían acabado los amigos casaderos?

No era esta mi única preocupación. Semana también nos cuenta que la esposa de don José María Aznar ha cumplido 50 años. “Ana Botella, muy ocupada en su 50 aniversario”. ¡Pobre mujer trabajadora! Pero Diez Minutos quiere darnos aún más pena: “Ana Botella cumple 50 años trabajando”. ¡Se han pasado! ¿O es que ya era una niña explotada? Ahora, desde su flamante concejalía de asuntos sociales y caridades varias podrá ayudar a quienes, como ella, sufren en silencio.

Por lo demás, hay un par o tres (o cinco, que yo soy de letras) de informaciones que me tienen el seso sorbido por la mala baba que destilan.

- Semana saca a Isabel Sartorius en bikini... Flaco favor, porque está de buen año. Y comenta: “Isabel está sopesando la posibilidad...” ¿Si estuviera más delgada hubieran utilizado el mismo verbo, sopesar? Qué canino tienen algunos, oiga.

- La novia de Borja Thyssen “luce un busto nuevo”, nos cuenta Diez Minutos. Que le ha pagado su suegra de facto de Tita Cervera. Antes lucían modelitos, ahora lucen pechonalidad. ¡Laxenbusto, le iba a dar yo a esta patulea!

Porque estas famosas se operan como quien se aprieta una espinilla.

Leo a Isabel Gemio. “El pasado vernao estuve un mes en silencio debido a un nódulo en las cuerdas vocales. Preferí callarme y operarme, y fue una experiencia muy interesante que recomiendo”. ¡Recomienda operarse un nódulo en las cuerdas vocales! ¿Aunque no lo tengas? Declaraciones como esta echan por tierra meses de campaña contra la automedicación. Ya me veo a María de la O, tan aficionada a recetar lo que a ella le ha ido bien, recomendando a toda la escalera una intervención para extirparse el apéndice.

- ¿El nasal? -pregunta Santiago.

- No, esos sólo los lijan. El del intestino...

También me inquietan las imágenes de Penélope Cruz comprando saldos en Roma. He dicho bien, saldos, y no rebajas. Claro, que luego necesitó que dos fornidos caballeros le transportaran en bolsas de basura, para añadir cochambre a la mugre, los 25 kilos de saldos adquiridos. Y yo que creí que esa ropa vieja, desgastada e incluso zurcida que llevan las estrellas para lucir modernas era de marca. Sorpresas te da la vida, como a ¡¡¡Pedroooooooo!!! Navaja.

E igualmente agobiada me tienen las noticias que empiezan a proliferar sobre Maite, la ex de Julián, el presente de Isabel, y Diego, el ex de Isabel. Resulta que andan enamoriscados, y las revistas se ven en la obligación de hacerles fotos y contárnoslo, como si nos importara. He leído que Youi (no sé si se escribe así, la verdad), uno de los protagonistas de esa serie sobre seis amigos descerebrados de Nueva York, va a protagonizar su propia serie cuando la serie de los seis amigos desc... ah, eso ya lo he escrito, se acabe. “Se llama spin off -me aclara mi hija, para no aburrirse-. Consiste en lo que es un personaje que, por así decirlo, como que se independiza”. ¡Mi niña es un libro abierto! Por la página de erratas... Pues eso: que Diego y Maite son espinofs. Continuará.

Y termino con la nota triste de la semana. Carmen Sevilla y Sara Montiel se han enfadado. Resulta que la primera dijo, la cita no es textual, que la segunda ha perdido los papeles, y la segunda denunció, la cita tampoco es textual, que la primera tiene a su madre recluida, en lugar de tenerla en casa y limpiarle el culo. ¡Con lo bien que estaba Carmen con sus ovehitas, y Sara con su Tony... ¿Cómo? ¿Qué con Tony no estaba bien? “Tony ha estado conmigo sólo por interés”. Ni que se llamara Andrés. Pues fíjate que es lo mismo que piensa la Sevilla, y por decirlo la mandas a tomar viento. Qué cosas.

Podría decir lo de cría cuervos, que te sacarán los ojos, pero no acaba de encajar, así que tendré que decir otra cosa. A ver, a ver... ¡Ah, sí! Con amigas así, ¿quién necesita enemigas?




mlimon@divertinajes.com
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