11 de julio de 2003

El juego de las siete diferencias

No es lo mismo casarse que casarse. No es lo mismo.

Sara Montiel contrajo matrimonio con Tony, y Zhais y Teus, o Zeus y Thais, ambos Tous, se marcharon de casa. Ahora vuelven. “Mis hijos –dice la manchega- me han dado la felicidad como madre, pero me han hecho una desgraciada como mujer”. ¡Llora! Llora como madre lo que no has sabido defender como esposa, que diría Boabdil.

David y Victoria, Beck y Posh, se casaron y tuvieron dos hijos: Brooklin (en español, Chamberí) y Romeo (en español, Romeo). Son felices, jóvenes, muchimillonarios... No es lo mismo.

Sara tiene unos hijos que la hieren, no la hieren. “Me hieren cuando me dicen: ‘Para tu edad, mamá...’, pero sí me gustaría que me dijeran: ‘Mamá, estás guapísima’”. El problema es que ellos la ven sin maquillaje, y tienen don de lenguas. Hablan, vaya.

David tiene unos hijos que no hablan. Aún... No es lo mismo.

El drama humano que la Montiel vive en su fuero interno, según de mira a la izquierda, es muy doloroso. Dramáticas son también las circunstancias personales de Eugenia Martínez de Irujo, obligada a posar en biquini porque es la imagen de una marca de joyas, Tous, por cierto, nada que ver con Thais Tous y Zeus Tous, señor, qué empacho ceceante. Digo que es un drama porque hay que inventarse cosas que decir para cada revista, o aguantar que te digan algo. Así:

- En Lecturas, y en un alarde de originalidad, ellos titulan: Eugenia, una joya de mujer. ¿Por el tamaño?, me pregunto.

- En Diez Minutos, ella confiesa su gran desgracia: “Me paso la vida haciendo dieta”.

- Y en Semana, ella filosofa: “Soy muy afortunada, pero veo personas más humildes que son súper felices. Entonces pienso que Dios es justo y lo que da a unos se lo quita a otros”. Es la versión Casa de Alba de Los ricos también lloran, un culebrón para el que (propongo) deberían contratar a:

   * Los Reyes de Jordania, que veranean en Mallorca con un séquito de cien personas y disponen de tres yates y veinticuatro coches para sus desplazamientos.

   * Carlos de Inglaterra, que tiene un celemín de gente a su servicio, entre otros, un tipo cuya misión es ponerle dentífrico en el cepillo de dientes. En la nómina no consta que haya nadie especializado en reponer los bastoncitos de algodón para las orejas... a lo peor al heredero de la tercera edad no se le ha ocurrido.

Hablando de higiene personal. Los de Lecturas entrevistan al escritor Juan Manuel de Prada, que posa con barba de un par de días. “Vivir con un escritor es muy duro, admiro mucho a mi mujer”, declara, y yo pienso: bueno, tampoco será para tanto. Pero sí, es para tanto. “Yo, para crearme la ficción de que tengo obligaciones, me valgo de una serie de supersticiones: escribo en ayunas, no me lavo antes de trabajar, me ducho y me aseo al acabar...”.

Esto, ejem, y ¿cuándo acaba? En principio, escribe de 8 de la mañana a 3 de la tarde, pero a veces alarga su jornada hasta la tarde... ¡Vaya peste! Me solidarizo con su señora esposa y, no sé por qué, me vienen a las mientes Isabel la Católica y su camisa.

Hagamos un alto en el camino. Popurrí de informaciones.

... Rafi Camino se retira... pero ¿para retirarse no hacía falta trabajar primero?

... Se ha casado un hijo de una de las dos orillas de Los del Río. ¿Y? Enrique Ponce y su mujer, Paloma, no han ido a la boda. ¡Eso es noticia! Tampoco han ido a la boda de una sobrina de Nati Abascal. ¿Estarán enfermos? Me hago pis de inquietud.

... Carlota, la hija de Carolina, está en todas las revistas porque la han pillado en biquini. ¿Sin parte de arriba? No, un dos piezas de lo más tradicional. ¿Y eso a quién le importa?

... También han pillado en biquini a Ana Aznar Botella. ¿La hija de la concejala? La misma. Con su marido y en el yate de un amigo rico... ¡Hombre, si fuera con un amigo rico en el yate de su marido! Y a su hermano José Mari ya lo pueden esperar sentados a babor, porque le han quitado el carné de conducir. ¿Y cómo es Ana en biquini? No es lo mismo.

... Melody, la del gorila, dice que le encantaría conocer al Príncipe Felipe. Hay que explicarle que, en casos como estos, lo que cuenta es que el Príncipe Felipe, ¡de pata negra!, ¡de pata negra!, quiera conocerte a ti.

... Carmen Sevilla le tocó el culo a Naomi Campbell. ¡De pata negra, de pata negra! “Es duro, tieso y respingón”, sentenció Carmen.

... Andrea, el hermano de Carlota, la hija de Carolina, ha sido pillado... ¿Sin parte de arriba? No, con una lata de Red Bull en las manos. ¿Y ese para qué necesita las alas?

... Se va a casar otro hijo de la reina de Holanda, Johan Friso. ¿Cómo dices que se llama? Johan Friso. ¿Y no podían haberle llamado Johan de Todos los Santos, que es más tradicional? Imagínate que Felipe, nuestro Felipe, se llamara Felipe Cornisa. No es lo mismo.

Cómo está el mundo, vecinas. Menos mal que por lo menos Isabel Pantoja es feliz. “Isabel Pantoja y Julián Muñoz viven su amor con tanta intensidad que no escatiman los segundos, los minutos y las horas para estar juntos”, afirma la Chelo García-Cortés en Lecturas. ¿Y qué hacen las décimas de segundo, y los nanosegundos? A ver si la relación no va a ser tan sólida como nos dicen. “Está enamorada del hombre, no del alcalde”. Claro, porque si estuviera enamorada del alcalde, podría haberse ido con Jesús Gil, y no es lo mismo... aunque se le parece bastante.

Hasta la próxima Semana. Y Hola, y Lecturas, y Diez Minutos.




mlimon@divertinajes.com
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