27 de junio de 2003

Decíamos ayer...

Ejem, ejem... do, re mi fa, sol, la, sí, doooo... do, si, la, sol, fa, mi re, doooo....
DOOOOO... dooooo.

- ¡Abre María! Abre el quiosco, mujer, que vengo con prisa.

Desde que operaron a Domi de un forúnculo piloso en todo lo alto de la cabeza, el quiosco ya no es lo que era. Su mujer es buena, limpia y religiosa, pero lenta, ¡LLLEEENNNTTTAAA! Y, claro, esta mañana de jueves estaba yo como para caracoles y otras especies animales.

- Santiago, ¿ya?
- No, mujer, que son las cinco de la mañana y abren a las siete y media. Duerme un poco, y sobre todo ¡¡¡DÉJAME DORMIR A MÍ!!!

Pero es que la abstinencia es muy malísima. No, pillines, no me refiero a ESA abstinencia, que de esa ya me había hablado mi madre. En clave, eso sí: “Maruja, niña. Si tu esperas que el mastuerzo ese con el que te vas a casar cumpla, estás en un horror”. “Error, madre, error”. “No, hija, horror, que yo sé lo que me digo”.

La abstinencia a la que yo me refiero es la de las revistas. Y desde que el febrero me quitaron mis críticas cítricas, yo es que no vivía en mí. Pasaba por el quiosco del Domi, y miraba de reojo: “Qué, Maruja, ¿esta semana tampoco mojas?”. “¡Compras, querrás decir!”. “¡En qué estaría yo pensando!”, contestaba él, falsamente inocente.

El caso es que esta mañana, por fin, he bajado al quiosco a retomar mi vieja costumbre de comprar las revistas. Me temblaban las piernas, me sudaban las manos, el corazón caminaba al galope, se me disparó la cafinitrina... no, no es eso... ¡la adrenalina! Yo ya sabía que Domi no estaría.

- ¡Abre María!
- Sin pecado concebida –me contestó la muy graciosa.

Yo me hacía cruces. Cinco meses sin comprar las revistas, ¡no conocería a nadie!, personajes nuevos, caras nuevas, nuevos vicios al descubierto... Pero no, las revistas estaban llenas de los de siempre, haciendo lo de siempre. Pequeño catálogo de fijaciones:

- Norma Duval anuncia que nunca volverá con José Frade y Marc Ostarleches. La jurisprudencia dice que la señora Duval, que por cierto, aparece fotografiada en unas poses que parece que le ha dado un aire o un paralís en el trigémino superior, nunca cumple lo que anuncia, así que...

- Rocío Carrasco ya es soltera, y se va a casar con Fidel de blanco. Por cierto, amigos de Lecturas, a ver si prestáis más atención, porque habéis dado la vuelta a alguna foto, y la nariz de la niña, que habitualmente mira a Estrasburgo, aparece en alguna foto apuntando hacia Hamburgo. Otra cosita: el periodista apunta, respecto a su separación del guardia incivil, que está pendiente “la disolución de gananciales y el reparto de Rochipín”. Yo, que tengo ya problemas para quitar unas manchas en la vitrocerámica, debo confesar que no sé cómo se disuelven los gananciales. En cuanto al reparto de Rochipín, pues cuarto y mitad para él y la parte sustancial para ella, ¿no?

- Paloma Cuevas y Enrique Ponce han ido de boda. Estos famosos están siempre acudiendo los unos a las bodas de los otros. Una vez vi a un grupo de chinos o de japoneses, (¿cuáles son los que los tienen rasgados hacia arriba? A lo peor eran coreanos...) haciéndose fotos delante del oso y el madroño: uno fotografiaba a los demás, luego el fotógrafo se integraba en el grupo y salía otro para hacer clic, que a su vez regresaba al rebaño para que otro inmortalizara la escena. Para mí que las 25 fotos eran iguales. Pues con las bodas de los famosos pasa lo mismo.

- Hermanos grandes y pequeños intercambiables contándonos sus cuitas.

- Triunfitos grandes y pequeños intercambiables cantándonos sus cuitas.

- David Bisbal abrazando a Chenoa... Un momento, esto requiere más espacio. Si tuviera un boli a mano, haría una llave de estas { pero, como no estoy en el cole, hago esto otro:

*** En Diez Minutos, Bisbal aparece con un llamativo círculo de sudor festoneando su axila. La derecha, para más señas. Conclusión: los ricos también sudan.

*** En Diez Minutos, Chenoa posa con sus recién estrenadas extensiones y los anillos y las pulseras que le han regalado sus fans. También luce una camiseta de Tampax... No sabía yo que el Príncipe Carlos fuera admirador de la cantante.

*** Hay que ver la de cosas que se pueden hacer en Diez Minutos.

- Mar Flores luciendo su embarazo. Aquí sí que ha habido un cambio. La última vez que compré una revista, Mar Flores apenas decía que le gustaría estar embarazada; ahora, sin embargo, muestra la patit... digo, la tripita. Curiosamente, algunas fotografías parecen indicar que el embarazado es su marido, cuya pancha apunta maneras de barriga potentada.

- Belén Esteban diciendo que su ex, uno de ellos, he perdido la cuenta (ella también, creo) sólo quería aprovecharse de su fama. Lo dice ella, que está donde está y gana lo que gana por méritos propios...

- Isabel Pantoja con el novio ese que se ha echado y vestida de cebra. Lo juro. “Paso de cebra”, dice Santiago en un momento de inspiración. No es muy ocurrente, pero siempre es mejor tener un momento de inspiración que uno de transpiración, del mismo modo que siempre es mejor contraer matrimonio que una enfermedad venérea.

- Antonia Dell’Atte con su hijo, que se cree que se parece a Andrea, el hijo de Carolina. Y no, majo, no... Sin embargo, tu señor padre tiene un aire a Ernesto Janofa, ya ves.

- El Príncipe Guillermo de Inglaterra celebrando su cumpleaños con una fiesta africana... ¡Qué falta de tacto! ¿Escenificaron alguna escena costumbrista? No sé, el esclavo azotado por un soldado de Su Majestad. Por cierto, qué pena no disponer de fotos de Isabel II con un tocado étnico. No las han distribuido... ¿Qué se creen? ¿Qué después de años de verla con sus sombreros habituales nos íbamos a escandalizar? ¡Amos, anda!

Los de siempre, vamos, haciendo las bobadas de todos los días. Bueno, no siempre. Observo alguna incorporación. “La nueva casa de Eminem. ¿Las lectoras de Semana saben quién es Eminem? Al principio he pensado que era el fabricante de las laminerías esas que no se deshacen en la mano, las emanems... lo que es no saber.

Y, sobre todo, hace su aparición triunfal David Beckam con, sin, sobre (¡uy, no, eso no!), tras su mujer, Victoria Adams. Me da la impresión de que la rivalidad estilística entre la pareja británica y la formada por Guti y Arancha Benito va a hacer correr ríos de tinta. Y eso que es tanto como comparar a Laurence Olivier con Paco Martínez Soria. O asín.

En fin... Tanta espera para esto. No, si al final va a tener razón Emilia: “Maru, yo me he pasado a los periódicos. La Asamblea de Madrid, ¡eso sí que es un gatuperio! Los leemos en la escalera, ¡y hacemos unas risas!”. Como dice Pepe Blanco, (no, no el del cocidito madrileño, el otro, el inútil) los hay corrutos. ¡Uy, si yo le contara! Y ofidios, y retiles.

PD.- Alguno de ustedes pensará que por qué no he comentado nada de la portada, que ahora se revela tremendamente inoportuna, de Diez Minutos. Pues por eso, porque es mala suerte. Sin embargo, ¡Hola!, que tiene posibles, lanza una segunda edición y tan panchos. Si es que todavía hay clases...




mlimon@divertinajes.com
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