Después de ese día

por Rodrigo Verdugo Pizarro*

Cambiaron la ubicación de las cosas

sabían demasiado de una música de tierra para el viaje enemigo

El aura del mar levantándose, dejando atrás nuestros terribles ejes

la forma de mirarnos a los ojos, la forma de mirar a las piedras.

Sabían demasiado bien cómo unirse, por eso recibieron el revés de las
                                    [cosas

y se empezó gota por gota, nombre por nombre

mientras el mito se deshojaba a nuestros pies.

Sabían demasiado bien y no esperaron retratar a sus muertos

les bastó que el revés del mundo se levantara contra los árboles y las
                                    [aguas

contra las cosas, y las vidas, contra cualquier herida que no tuviese un
                                     [arrojo de estrella.

Lo sabían demasiado bien, apareando a las silfides contaminadas, saldando
                                    [algo con ellas,

poniendo plumas quemadas dentro de las almohadas, reanudando las capturas

para que asi llegaran y se ubicaran gota por gota, nombre por nombre

como antes cuando las cosas no limitaban con los hombres

sino que el tiempo limitaba con la piedra, limitaba con la luz

y piedra y sangre por igual buscaban legitimar el rayo

mientras la belleza ahuecaba los mares

y al final dios estaba esperandonos con un ramo de accidentes en las
                                    [ manos.

* Poeta chileno, nacido en 1977. Se inició en el taller de poesía "Isla Negra", dirigido por el poeta Edmundo Herrera. Coeditor y articulista de la revista Derrame, su obra ha sido publicada en revistas y antologías





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