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2 de noviembre de 2005
Un matrimonio poco convencional
Con las verduras como con las frutas, la regla de oro es respetar las estaciones. Las verduras se pueden cocinar de muchísimas maneras pero, en mi opinión, es importante respetar su gusto original, evitar adulterarlo con demasiadas especias o sabores diferentes. Es muy importante también respetar la cocción, dado que pierden muchas vitaminas si se cuecen demasiado. Aquí van algunas ideas simples: Las verduras verdes como los calabacines, brócoli, coles de Bruselas, espinacas, etc., exigen una cocción rápida; cuécelas por separado al vapor o en un poco de agua salada. Los guisantes puedes cocerlos con unas hojas de menta, y también con un poco de azúcar en el agua de cocción; pásalos por el colador, añádeles una cucharadita de mantequilla y sírvelos rápidamente. Las judías verdes cuécelas durante unos 8 minutos en agua bien salada para que queden bien crujientes; si quieres servirlas frías, sumérgelas inmediatamente en agua con hielo para que guarden todo su color. Y ahora, tomad nota de este plato que bien podríamos comparar
con un matrimonio (gastronómico) poco o nada convencional. Ingredientes Preparación Cuece las judías verdes en agua hirviendo salada durante unos 8 minutos aproximadamente (tienen que estar crujientes), sumérgelas en agua con hielo para parar la cocción y sécalas bien. Corta el jamón en cubitos y saltéalos en la sartén con los pistachos pelados; añádele en el último momento y fuera del fuego la menta picada. En un bol, mezcla el jugo de las mandarinas, la ralladura de la piel y el aceite de oliva, y añádele el jamón, la menta y los pistachos. Rectifica de sal y pimienta. Baña delicadamente las judías y la lechuga con esta vinagreta.
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