Ingredientes para cuatro comensales
300 grs. de mollejas de cordero
12 ajetes tiernos
4 huevos
1 cebolla
1 escarola
1 cucharadita de pimentón
una rama de perejil
1 diente de ajo
½ vaso de vino blanco
1 vaso de caldo de pollo (1 pastilla de caldo de pollo)
Sal
Pimienta
Harina
Aceite de oliva
Vinagre
Limpieza general de las mollejas (para cualquier receta)
Lo primero que hay que hacer siempre con las mollejas es ponerlas en
agua bien fría, hasta que se les quiten por completo los restos
de sangre; después, hay que retirar el envoltorio granuloso y grasiento,
para quedarse con la parte carnosa, de forma redondeada y textura compacta;
por último, conviene blanquearlas en agua hirviendo unos 3 minutos,
para tener la certeza de que están bien limpias.
Preparación para esta receta
Limpia las mollejas como te he explicado, salpimiéntalas y córtalas
en trozos no demasiado pequeños. Bien secas, pásalas por
harina y fríelas en abundante aceite hasta que estén doradas
(unos 5 ó 6 minutos). Sácalas y resérvalas, escurriendo
en un papel absorbente.
La salsa y el guiso
En una sartén, fríe media cebolla picada muy menuda, cuando
esté frita se añade un poco de pimentón (fuera del
fuego y con cuidado de no quemarlo).
Machaca un diente de ajo en un mortero con el perejil, picado, y el vino
blanco. Añade la cebolla y dale un hervor. Agrega las mollejas
y, un poco después, el caldo con una cucharadita de harina bien
disuelta. Deja cocer unos 10 minutos, hasta que las mollejas estén
tiernas y la salsa alcance su punto. Rectifica de sal y pimienta.
Por otro lado, mientras las mollejas se terminan de guisar, pon una tartera
con agua y sal a hervir, y cuece los ajetes tiernos (previamente debes
limpiar los ajetes de tierra pasándolos por agua), con cuidado
de no pasarlos, unos 2 ó 3 minutos, retíralos a un papel
absorbente y salpimiéntalos un poquito.
En el mismo agua, vierte un chorro de vinagre y haz los huevos escalfados
de 2 en 2 durante 3 minutos aproximadamente, con ayuda de una espumadera
y cuidado de no romperlos.
Presentación
En un plato coloca, sobre un montoncito de escarola, el huevo escalfado
con un poco de sal, rodéalo con las mollejas y forma un triángulo
con tres ajetes. Para terminar, salsea.
Puedes acompañar con unos pimientos del piquillo.