27 de agosto de 2003

Máxima tensión

Mis prácticas en restaurantes comenzaron por la sala. Creo que es muy importante para un cocinero conocer bien el funcionamiento del restaurante más allá de de la cocina. Además, este conocimiento aporta comprensión al trabajo en equipo que tan importante es en la hostelería.

Estamos hablando de dos pases diarios y 4 ó 5 horas de máxima tensión. Comandas que se suceden mientras en la cocina no se sabe nada del exterior y la sala no sabe nada del interior. ¿Cómo explicar un posible fallo en cadena si no hay tiempo? Paciencia y paciencia, “perros” y “gatos” deben ponerse de acuerdo para sacar el trabajo.

Al trabajar como camarero me di cuenta de que realmente no es fácil explicarle a un cocinero con 150 pulsaciones por minuto lo que quiere un cliente con 5 pulsaciones por minuto.

Desde el primer momento quise evitar problemas y me puse a las órdenes del maître y cuando iba a la cocina me limitaba a decir: "Que dice Luis que...". "¡Ah!, vale” Poco a poco me fui ganando la confianza de los cocineros, ¡yo era uno de ellos! Y cuando tenía la más mínima oportunidad pasaba a echarles una mano. Así fue como aprendí mi primera receta profesional: Delicias de puerro.

Delicias de puerro
(Versión para imprimir)

Ingredientes

4 puerros frescos
100 grs. de mantequilla
Un diente de ajo picado
250 grs. de gambas peladas
Un vaso de nata
Sal
Pimienta
50 grs. de queso parmesano rallado
Una copita de coñac (opcional)

Se limpian los puerros y se cortan en cuadraditos, de 2x2 centímetros aproximadamente. La parte verde se utiliza sólo si está realmente fresca y tierna.

Se pone agua al fuego y cuando hierve se le añaden los trozos de puerro, unos 10 minutos, hasta que estén tiernos, bien cocidos. Entonces, se sacan, se escurren y se reservan.

En una sartén caliente con la mantequilla, se dora el ajo, se vierten las gambas y, apenas hayan cogido color, se añade la nata, dejando reducir todo aproximadamente 3 ó 4 minutos. A continuación se añaden los puerros y se deja reducir y amalgamar bien.

En el último momento se añade el queso, se sazona y se salpimenta.

Si se decide añadir el coñac, se hace después de dorar las gambas.

Servido sobre tostadas de pan calientes, las delicias de puerro constituyen un sabroso entrante.

mtorre@divertinajes.com
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