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22 de mayo de 2007
Catalanes y funcionarios Hace unos días, recibimos una nota de prensa en la que se nos anunciaba que Roca Editorial había fichado a Noah Gordon y Michael Connelly, dos autores super ventas que hasta ahora «pertenecían» a Ediciones B.
«Son autores a los que conocí cuando se publicaron en Ediciones B y, sobre todo con Noah Gordon, hay una relación profesional y personal», explica BRR. Sin duda, ésa es la clave. «En el caso de Gordon, él ha valorado la relación personal y volver a trabajar con un equipo que ya conocía y que ahora en su mayoría está en Roca. No creo que [los de B] estén contentos, pero nuestro objetivo no es pensar en otra editorial sino conseguir buenos libros para la nuestra.» Elemental. Los fichajes tienen una importancia capital en el plan de desarrollo de Roca Editorial. «Tanto Gordon como Connelly son autores que han destacado con sus novelas y que tienen muchos lectores incondicionales. La editorial sólo tiene 3 años y cada año ha sido mejor que el anterior pero con estos autores conseguiremos un salto cuantitativo importante, entrar en otra división. Vamos a seguir con nuestra política editorial de siempre: mantenernos en unos 60-65 títulos al año y publicar nuevos autores españoles e internacionales.» Entre estos últimos, uno que promete: Daniel Wallace, autor de Big Fish, del que publicarán MR. Sebastian and the Negro Magician. Ya que estamos en BCN
Mis lectores catalanes han seguido la polémica, pero quizá los demás agradezcan un resumen de lo ocurrido: el domingo, Pàmies, en declaraciones a COMRàdio, explicó que no recibió la invitación de la Generalitat hasta el jueves 17. «Lo que he contestado a la hora de decir porqué no voy es esto: preferiría no hacerlo. Nada más.» Y añadió que quería no dar más explicaciones «porque si las doy, vienen los Mossos [la policía autonómica]. Es un escándalo». Y aún: «no puedo decir lo que pienso de la Feria porque es ilegal». Y más: «no puedo decir las cosas que pienso de lo que está haciendo la Generalitat en esta expedición porque iría a prisión, directo». La «bomba Pàmies» llegó apenas cuatro días después de que Josep Massot y Justo Barranco escribieran un artículo que empezaba así: «¿Habrá escritores catalanes de expresión castellana en la feria de Frankfurt? Los autores consultados por Vanguardia dicen que han recibido ninguna invitación ni institucional ni de sus editoriales».
La bronca de Frankfurt cansa más que las salchichas del mismo nombre. Para empezar, a los organizadores alemanes, en cuyos cálculos nunca entró esta polémica. También a las editoriales y agentes que tienen escritores catalanes pero en lengua castellana, y que ven cómo, sistemáticamente, sus autores son «olvidados» por unas autoridades que, además de entender que hay catalanes y catalanes, parecen creer que su obligación de defender y fomentar el catalán, idioma que sin duda lo necesita, no está reñida con su obligación de defender y apoyar la literatura catalana, se escriba en el idioma que se escriba. Y por supuesto, a los escritores. Me pregunto qué habría dicho Vázquez Montalbán, uno de los grandes autores catalanes en lengua castellana que más ha ayudado a dibujar Barcelona en el imaginario de los lectores del mundo, de todo esto. Y me pregunto además si Pàmies, un escritor tan singular y representativo, tanto por sus circunstancias literarias como personales, hará escuela. El día de reflexión -1 Recibí, enviado por Carmen Botello, un correo electrónico… digamos misterioso. «La Editorial El Nadir va a presentar una nueva novela. La de la modélica funcionaria Berenice Díaz titulada: Historia de la buena funcionaria y sus crueles perseguidores, escrita "casi" por ella misma. »El día elegido es la jornada de reflexión, ya que se trata de un libro realizado por y para explicar, lamentar y presentar asuntos verídicos convenientemente novelados y relacionados con la vida municipal. Una ocasión de oro para ilustrar nuestras reflexiones y voto leyendo las andanzas de Berenice.» No puedo ir, pero el emilio me intrigó… El día de reflexión – 2 El Nadir, editorial animada (el término se queda corto) por Blas Parra (y en la que Botello ha publicado su última novela, Un perro en las nubes ) es una de esas pequeñas que tanto me gustan. Conste que a Blas no lo conozco. Personalmente, al menos. Lo intuyo, porque cada título es una suerte de strip tease. Dice que le gusta destacar el rostro «diferente» incluso de autores tenidos por convencionales. Un buen ejemplo es lo que publicaron de Daphne de Maurier, esos cuentos misóginos de Bésame otra vez forastero que la aproximan a Highsmith pese a que todos la tenemos por una gótica romanticona y lacrimógena. O los psico-dramas de altura de Anna Kavan como en Mi alma en China. «Son libros a veces muy bellos, o muy duros, pero que no se verían si no los publicase. Pienso —me ha dicho Parra— que esa es la función del editor. He llegado a encontrar el libro que no me interesa hasta en siete lugares distintos de una gran librería, y del que busco, que no tiene por qué ser un libro raro, ni rastro.» El día de reflexión – y 3 Ahora, Blas Parra lanza una novela arriesgada cuya autora es Berenice Díaz, funcionaria que cuenta las mil corrupciones que le matan el alma y le impiden ser quien debe. Ella es una mujer moderna de aquí mismo, no de los países árabes o del centro de África, mujer sojuzgada y engañada en nuestra sociedad civilizada, donde en teoría se dan todas las oportunidades, y nada impide una carrera profesional si se demuestra valía, y en su novela desmenuza un espacio donde el lenguaje es puro cinismo, un lugar sin valores, un ayuntamiento de España nada ejemplar, donde sólo imperan el interés y el negocio. «Metáfora política de la Ciudad de Ciudades y sus servidores y gobernantes. Descripción de un supuesto privilegio que se va transformando en trampa. ¿Otro psico-drama?», se pregunta el editor. «En mi opinión —se/nos responde—, es una aproximación a la historia de los ayuntamientos desde el franquismo hasta hoy por boca de una mujer exigente, perteneciente a un colectivo que por lo usual obedece y calla. Existen 2.600.000 funcionarios en España; uno, ella, decide analizar lo mucho que ocultan esos palacios que ocupan las plazas de las ciudades, pese a las denuncias diarias en la prensa. Y habla, o lo intenta, como se habla ante el analista, relatando sus íntimos deseos y pensamientos junto a los hechos que constata: ¿realmente ocurren esas cosas?» Estoy deseando tener entre las manos esa Historia de la buena funcionaria y sus crueles perseguidores. Porque leo los periódicos, pero tengo la intuición de que en ese libro encontraré mucho más de lo que mis colegas cuentan. Acuse de recibo
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