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16 de marzo de 2007
Fábula del rey, el oso, y el escritor furioso
Luego Vallejo, feroz defensor de los animales, la emprende contra España y sus costumbres bárbaras, para terminar preguntándose: «¿Juan Carlos Borbón es una vergüenza de España? No. España es una vergüenza de la humanidad. Él la representa a la perfección. España es eso: crueldad con los animales, cerrazón del alma, servilismo de lacayos. Hay que sacarla de la Unión Europea rapidito, antes de que la pudra». El texto completo, pinchando aquí. Un tipo perseverante
Mira si yo te querré es el título de la novela que conquistó a Mario Vargas Llosa y compañía y se impuso a las 569 novelas restantes. Me dicen que es buena, muy buena. Y quien tan contundentemente se expresa no es alguien de Alfaguara, sino un pequeño editor que la tuvo en sus manos, y que renunció a publicarla porque no podía afrontar su publicación pero que, convencido de que merecía ver la luz, se la pasó luego con recomendación a una editorial grande y asentada, que tampoco se atrevió... Por cierto, que cuando hace una semana supe el nombre del elegido, lo googlée, que es —admitámoslo—lo que hacemos todos. Acabo de hacerlo ahora mismo. Hoy, las primeras entradas hacen referencia, lógicamente, al premio recibido; siete días atrás, la primera de todas (relegada hoy a la segunda página) era un blog literario que Leante participa, o participaba. Las tareas del autor Me escribe Neus Arqués, tras encontrar en la web un Círculo de iluminación en el que comentaba la experiencia de un amigo también escritor quien, tras publicar un libro en una editorial con departamento de prensa, vio cómo abandonaban su obra a su suerte y tuvo que ponerse a llamar a todas las puertas periodísticas un poco de atención. «Quería agradeceros, a ti y a él, que compartáis la experiencia —me dice—. Una se siente mejor sabiendo que no es la única, aunque el mal de muchos sea consuelo de pocos. Eso me anima a contarte las peripecias de mi novela.» Ésta es la historia. Neus publicó Un hombre de pago en Maikalili ediciones, especializada en primeras ediciones de autores noveles mediante coedición. Fue en diciembre del 2005.
Y lo que yo le agradezco que nos haya contado, a mí y a quienes me leen. Por lo que pueda servir. Algo se muere en el alma... Cuando una librería se muere.
Y aunque los responsables de la librería madrileña, una institución, insisten en que es sólo un cierre temporal, porque están negociando su traslado a otro edificio de la calle San Bernardo, la impresión es que, incluso si la mudanza se concreta, se cierra una etapa. Y que si por las autoridades fuera, sería un cierre definitivo. Porque en estos tres años en los que, ante la amenaza de ruina, han intentado llevar adelante un proyecto de reconstrucción y reforma (dividir la librería, abrir una cafetería, convertir el espacio en un lugar de encuentro, modernizarlo), la reacción del Ayuntamiento no ha sido, digamos, entusiasta. Y las cartas dirigidas a gobierno y oposición municipales han quedado, digamos, sin respuesta. Digamos también que en esta Comunidad en la que, afirman las encuestas y presumen sus dirigentes, se lee más que en cualquier otra, que se permita siquiera un paréntesis en la actividad de una librería como Fuentetaja es un signo de desidia más que revelador. Lástima que estas cosas no cuenten a la hora de depositar el voto en las urnas. Günter Grass... ¿no tiene quien le publique? Leí en El Cultural que «después de su agosto nefasto, el bueno de Günter Grass rompe el 19 de marzo su silencio publicando, como saben, unas ochenta páginas de dibujos y poemas escritos tras la polémica. Me cuentan que al parecer el título alemán, Der dumme August, es un juego de palabras. Por un lado significa “Estúpido agosto” (pues agosto fue como recordarán el mes en que se organizó el jaleo sobre su pasado seudonazi) y por otro es una alusión al augusto circense, nuestro Augusto, que en alemán se llama siempre “dumme August”. Y ya hay una pequeña editorial española (parece que entre las grandes no ha cundido el interés) luchando por sus derechos». La pequeña editorial es Bartleby Editores, que en su momento se dirigió a los agentes de Grass en España quienes aseguraron que se lo iban a ofrecer a Amaya Elezcano (Santillana). Sin embargo, me dicen que de momento no hay nada decidido... No sería la primera vez que Grass recala en Bartleby. Allí, y en cuidadísima versión bilingüe, publicó ya Lírico botín, una selección de ciento cuarenta poemas escritos a lo largo de cincuenta años y acompañados por cien dibujos inéditos del mismo autor, que, por cierto, se vendió más bien mal gracias en parte a que el Nobel alemán no ayudó nada en la promoción (negándose, por ejemplo, a hacer una entrevista a doble página en El Mundo por no sé muy bien qué viejas rencillas). Por cierto, que Bartleby Editores publica estos días la edición bilingüe de la última obra publicada del poeta neoyorquino superventas Bill Collins, Lo malo de la poesía y otros poemas, en traducción de Juan José Almagro Iglesias.
Acuse de recibo
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