27 de octubre de 2006


Las músicas humildes

Hace un par se semanas les hablé de El taller del libro, un capricho editorial de Rosa Lozano y María Manso, y lo hice a propósito de su tercera publicación, El curioso impertinente, de Miguel de Cervantes, que acababa de recibir. En el texto, les decía además que el primer trabajo de este taller fue 5 metros de poemas, único libro conocido de Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1905-España, 1936).


Oquendo de Amat

Nunca antes se había asomado ese poeta peruano a estas páginas, y sin embargo, ahora, se cuela de nuevo en ellas porque he encontrado su nombre en las páginas de un libro extraordinario (lo es, puesto que fuera de la regla común) que, en edición esmerada y limitada, se podrá adquirir y disfrutar dentro de pocas semanas. Pero no estaba en la portada, ya que Oquendo no es el autor de esa obra a la que me refiero... En fin, mejor me explico.

Mucho antes de ser editado por las entusiastas Lozano y Manso, 5 metros de poemas apareció como libro-objeto, libro-acordeón que el lector (se nos indicaba) debe abrir "como quien pela una fruta". Fue en 1927 y en la Editorial Minerva. Desde entonces, la impronta de este empeño literario singular se ha dejado sentir en generaciones de creadores.

En 5 metros... encontramos, entre otros, un poema titulado Madre...

Tu nombre viene lento como las músicas humildes
Y de tus manos vuelan palomas blancas

Mi recuerdo te viste siempre de blanco
Como un recreo de niños que los hombres miran desde aquí distante

Un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura

A tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso

Entre ti y el horizonte
Mi palabra está primitiva como la lluvia o como los himnos
Porque ante ti callan las rosas y la canción


José Watanabe

... que, en su día, impresionó vivamente a otro artista, también peruano, José Watanabe (Laredo, 1946), quien escribió un libro al que puso como título las palabras subrayadas, Tu nombre viene lento, que presentó como un homenaje a Oquendo, tan tempranamente fallecido en una España trágica, aunque la suya fue una muerte que nada tuvo que ver con la Guerra Civil: expiró en el sanatorio para enfermos tuberculosos de Guadarrama, víctima de su "asfixia permanente".

Ahora, ese texto de Watanabe ha sido recuperado por el galerista Manuel Cuevas, amo y alma de la galería Estampa, para uno de esos artefactos literarios que, ilustrados por sus artistas plásticos, gusta de publicar. En esta ocasión, el encargado de poner imágenes a las palabras es Eduardo Arroyo, y la obra se presentará coincidiendo con la exposición que inaugurará el próximo 28 de noviembre.

Curioso empeño, por cierto, el de Cuevas, cuya concepción del arte, tan juguetona, a tantos irrita. Sus libros son joyas, y aunque él no pertenece al gremio editorial, los textos que ofrece no son sólo hermosos en sí, sino que han sido hermosamente ilustrados por quienes, como él, cuando ven una palabra no pueden evitar asociarla con una imagen. Un letraherido de raza cuyas extraordinarias (insisto en el adjetivo: fuera de la regla natural editorial) propuestas no deberían pasar inadvertidas.

Barbarismos

La Comunidad de Madrid, cuyo lema, tan matemático, es "Madrid, la suma de todos", presentó esta semana su ambicioso Plan de Fomento de la Lectura, realizado por la Consejería de Cultura y Deportes.

Cuentan las crónicas que en la presentación, organizada por todo lo alto, Esperanza Aguirre dijo que, con el fin de convertir la lectura en una referencia para los madrileños desde su más tierna infancia, todos los recién nacidos recibirán un "kit de iniciación a la lectura".

Lo que llama mi atención no es la intención, loable, sino el uso de la palabra "kit". Me choca. ¿No hay un vocablo castellano, a ser posible recio, que signifique lo mismo?

Presa de una indisimulada zozobra, corro a zambullir la cabeza en el salvífico diccionario de la RAE. Busco por la K. Kit. Y lo encuentro. "Conjunto de productos y utensilios suficientes para conseguir un determinado fin, que se comercializan como una unidad." Aparece tal cual, sin ese prurito de pureza que lleva a los académicos a aceptar otras palabras en cursiva, como si el inclinarlas tradujera que lo han hecho a regañadientes, señalándolas y tumbándolas con el dedo de acusar su procedencia foránea. A pesar de lo cual, algunos medios de comunicación reprodujeron el término entrecomillado, como aislando al "kit" de la "lectura", no vaya a ser que resulte contagioso.

Los madrileñitos tendrán, pues, un kit de lectura. Y yo no sé si alegrarme...

Casualidades provechosas...

Una semana despuués de que el juez ordenara retirar Sabina en carne viva, editado por B y escrito al alimón por Joaquín Sabina y Javier Menéndez Flores, la editorial del Grupo Zeta anuncia la salida de El adiós de los nuestros, la segunda novela del segundo mencionado, un libro que es, nos dice el departamento de promoción, "Un [sic] historia sobre el engaño y la inocencia del amor". Eso, además de que, "con esta segunda novela y tras la biografía de Joaquín Sabina, En carne viva, [Menéndez Flores] se consagra como uno de los máximos exponentes de nuevos escritores de nuestro país".

Los amantes de las dobles lecturas y las triples intenciones tienen material para la reflexión...

... y otras paradójicas

Recibo desde Editorial Losada una comunicación en la que se me informa de la aparición de dos novedades, Apocalipsis, de D. H. Lawrence (la última gran obra del autor de El amante de Lady Chatterley), y ¿Qué es el Zen?, de D.T. Suzuki.

Aparte de la curiosidad que supone el que ambos autores "carezcan" de nombre propio (David Herbert y Daisetz Teitaro, aunque les imagino informados) y se presenten "camuflados" tras sus iniciales, ¿no les llama la atención lo contradictorio de los títulos de estas obras que llegan, por así decir, agarraditas de la mano? El fin del mundo y la iluminación budista unidos por un designio editorial o San Juan revisitado... Qué cosas.

Acuse de recibo



J. Aguirre Bellver
La mirada de
un niño

Ciudadela

Z. Smith
Sobre la belleza
Salamandra

Diarios de guerra.
Raúl Castro y
Che Guevara

La Fábrica

H.R. Robinson
Autobiografía de
un adicto al opio

Emecé




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