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31 de marzo de 2006
Los libros salen de noche Como adultos que son, claro. La Fábrica está que echa humo. Ese espacio, que se define como centro cultural contemporáneo que desarrolla iniciativas relacionadas con el mundo de la cultura, las ideas y las tendencias, está poniendo en Marcha, con la ayuda de la Comunidad de Madrid, está organizando La noche de los libros, una iniciativa noctívaga (pero menos) en la que las librerías serán las protagonistas, una fiesta literaria en la que los escritores, la literatura y la compra de libros son una cita popular. A participar en la idea, sencilla y similar a la ya desarrollada con éxito en algunos museos (el Thyssen, el Lázaro Galdiano), han sido invitadas las librerías de la capital y aquellas sitas en los municipios de la Comunidad de más de 50.000 habitantes o con valor histórico. En esencia se trata de abrir el día 20 de abril hasta medianoche, horas «extra» en las que habrá encuentros con escritores, música en directo (con solistas y grupos de música clásica, jazz, soul, música fado, de cantautor, chill out...), quizá venta con descuento (en línea con la tradición instaurada con motivo del Día del Libro: 10%) y brindis: los libreros brindarán con sus lectores porque la organización enviará a cada librería cinco cajas de vino y cava para festejar la Literatura. La intención de los organizadores es editar un programa con el conjunto de actividades previstas, horarios y localizaciones que será distribuido junto con los periódicos, en todas las librerías, en los centros participantes y en los puntos de ocio cultural de la ciudad (teatros, cines, bares...). Se crearán, además, elementos de imagen: camisetas, libretas, pins, bolsas para librerías y para prensa. Se pondrá en marcha a su vez, una web que informará al visitante de la programación y de todas las actividades que se llevarán a cabo, un mapa de los espacios participantes y una sala de prensa. Cruzo los dedos y rezo (bueno...) por el éxito de la iniciativa.
El empuje El entusiasmo de los nuevos editores no deja de sorprenderme. Me entero de que alguien cuyo nombre me dice algo ha puesto en marcha, y en Cáceres, un nuevo proyecto editorial... Julián Rodríguez, se llama.
Constantino Bértolo, por el último de ellos, un texto autobiográfico titulado Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás. En su día fue elegido Nuevo Talento FNAC, y en mayo, dentro de nada, aparece en Literatura Mondadori su segunda novela: Ninguna necesidad. Bueno, alguna si tendrá cuando a la vista de los libros que ha podido encontrar en sus viajes, obras no editadas en España, ha decidido dar lo que él mismo califica de «salto al vacío»: invertir cuanto tiene, más lo que ha de venir, a lo que hay que sumar lo que poseía su chica, extremeña como él, para crear en Cáceres Editorial Periférica. En estos tiempos globalizados, el proyecto cuenta con colaboradores —es decir, traductores y correctores— en Madrid, París, Barcelona, Alpedrete... y en Cáceres diseñan, imprimen y encuadernan. La idea es publicar entre 12 y 15 títulos al año, casi todos ellos cuidadas traducciones de autores de entre el XVIII y el XIX, de clásicos «desconocidos» del siglo XX y de algunos jóvenes escritores de interés italianos, franceses, y portugueses... además de algunos latinoamericanos con gran prestigio ya en sus países de origen.
La gloria de las pequeñas Mis lectores habituales (¡Uf! ¡Qué pretencioso suena!) saben que esta es una cuestión que me ocupa y me preocupa. Pero es cierto que en el panorama editorial, deprimido por tantas cosas, la efervescencia de las chiquitas es un hecho feliz, e incontestable. Por eso, pregunté a Julián Rodríguez cuál puede ser su hueco cuando muchas editoriales pequeñas hacen ya un trabajo excelente y ciertas grandes (habrá que hablar de este fenómeno) están volviendo a publicar textos que nada tienen que ver con los best sellers. «Creo que ahora vivimos un momento editorial tan complejo como interesante. Y tienes razón, hay grandes editoriales, algunas pertenecientes a grandes grupos, que publican excelente literatura. No creemos nosotros que las "majors" se dediquen sólo al best seller... PERIFÉRICA ha diseñado un catálogo "singularizado", que puede interesar a muchos lectores pero que pretende dar una idea cabal de un modelo literario, que como decía algún crítico hace poco, ha sido muy influyente posteriormente y en ocasiones no conocemos demasiado bien. Al mismo tiempo, "descubriremos", lo digo con modestia, la verdad, para los lectores en castellano algunos nombres clásicos o nuevos que merecen ser editados aquí. Nuestra propuesta no nace del deseo sólo de "montar una editorial", sino de una lectura paciente, de casi 10 años, de muchos libros que no encontraban editor aquí. Por diversos motivos, imagino. Nosotros hemos decidido arriesgar por esos autores y por una visión particular de la literatura que pueda llegar a ser lo más general posible sin dejar de ser buena literatura». Habrá que leer para creer. Mucha suerte. Un empeño inhabitual De entrada, llama la atención la ambición del proyecto: en estos tiempos, no es habitual que un autor presente sus obras a pares, menos aún que las dos incluidas en un díptico inseparable. Claro, que este autor en concreto ya ofreció con anterioridad una trilogía, que también se puede encontrar, por así decir, atada y bien atada. Y cuando encima nos enteramos que las cinco forman una suerte de pentalogía en dos tiempos, entonces... todo se complica.
La dos novelas que ahora presenta Campos Reina, tras su Trilogía del Renacimiento y bajo el título genérico de La cabeza de Orfeo, son La cabeza de Orfeo y El regreso de Orfeo, y en ellas sigue los pasos de la saga (por él creada en las obras anteriores) de los Maruján «como pretexto para hablar de la historia de España y de cómo esta afecta a sus personajes». Lo bueno para el lector es que, como decía el anuncio de la época, de dos en dos o de tres en tres, tenerlos todos qué fácil es. También barato: Campos Reina, uniendo sus tres primeros libros en una única edición de bolsillo y presentando los dos últimos directamente en este formato, ha querido que sus lectores puedan acceder a un precio razonable y en un tamaño manejable a todos sus textos que, tomados de uno en uno, no constituirían la obra que él desea legar. Ambicioso, sin duda. Acuse de Recibo
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