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29 de septiembre de 2005
Me pirran las pequeñas Escribió Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, un Elogio de la mujer chiquita que encontrarán íntegro pinchando aquí, y del que desde ya tomo prestados unos versos: Siempre quise a la chica más que a grande o mayor;
¡escapar de un mal grande nunca ha sido un error! Del mal tomar lo menos, dícelo el sabidor, por ello, entre mujeres, ¡la menor es mejor! No sé si entre editoriales la menor es mejor, pero no me cabe la menor duda de que hay editoriales chiquitas muy elogiables. En Madrid y más allá... Madrid-Gadir Quienes me leen lo saben: Gadir es una de mis favoritas, y las razones para tal querencia son varias. Una, principal: que Javier Santillán es un editor que siempre habla de literatura, y no de balances, o best sellers. Otra, claro, son sus libros. Por ejemplo, esa reciente antología de cuentos colombianos (ya tenían en sus fondos otra antología, pero en esa todos los relatos eran de un solo autor: Uslar Pietri). La idea de la antología surgió hace un año, de una conversación entre Santillán y Conrado Zuluaga, cuyo currículum le avala: ha sido Director de la Biblioteca Nacional de Colombia, agregado cultural de la Embajada colombiana en Madrid, biógrafo de García Márquez... La intención era ofrecer una buena muestra de la mejor literatura colombiana del siglo XX, y aquí está: 14 cuentos de la mayoría de los autores importantes de ese país en la pasada centuria, desde los clásicos de principios de siglo hasta la última generación (Enrique Serrano, Julio Paredes, Juan Gabriel Vásquez) pasando, naturalmente, por el incontournable García Márquez y otros grandes actuales, como Luis Fayad.
El recorrido editorial de esta obra en nuestro país es largo, como recordaba la profesora Assumpta Camps, de la Universidad de Barcelona, en la revista de la asociación cultural Sinestesie. En 1976, escribe Camps, se publican los Relatos italianos del siglo XX (Alianza), en traducción de Esther Benítez, que incluyen El desierto... Esta traducción será posteriormente reeditada por separado por la misma editorial dentro de la colección Libro de Bolsillo en 1982, 1990 y 1999, y reeditada por Orbis-Hispanoamérica en 1985 (en edición de lujo, con prólogo de Borges), y por Debate en 1991 (con prólogo de Juan Carlos Suñén), en una edición que se volvió a publicar en 1995, dentro de la misma colección Últimos clásicos (nº 20). Lo curioso es que, sí, en España, los derechos para bolsillo los tenía Alianza Editorial, pero los de trade estaban libres. Hasta ahora. Para el año que viene, en el que se celebrará el centenario de Buzzati, Santillán prepara la edición de El gran retrato, una obra a caballo entre la novela amorosa y la ciencia ficción. Palencia-Menoscuarto
Esa obra, que se publicó un lustro después, en 1964, es también, para muchos, uno de los mejores volúmenes de cuentos españoles del siglo XX. Y sus defensores aseguran que textos como Mi asiento en el tranvía o El hombre que esperaba una llamada, deberían figurar en cualquiera de las antologías más exigentes dedicadas al género. Es cierto que esa literatura del Medio Siglo cayó durante un tiempo en un cierto olvido, pero no lo es menos que los autores de entonces están siendo reivindicados. El de Antonio Ferres, felizmente vivo y editado por la mentada Gadir, es un caso claro de recuperación exitosa. En esa línea, desde Palencia, Menoscuarto Ediciones ha decidido sacar Los conspiradores (que los lectores de La Voz de Galicia pudieron disfrutar en 2004 gracias a una edición patrocinada por ese periódico), y revitalizar así la figura de alguien que irrumpió con brío y ganas en el mundo literario y que, hasta su muerte en 1986, siguió escribiendo en distintas distancias y sobre distintos “soportes”: fue cuentista (La rebusca y otras desgracias, Los conspiradores, Toda la semana, El cuidado de las manos, Servicio de navaja), autor de novela corta (Solo de moto) y larga (La criba, finalista del Premio Biblioteca Breve 1961; La noche más caliente; Estos son tus hermanos; Corte de corteza, Premio Alfaguara 1968; Balada de Manzanares), guionista cinematográfico (colaboró con Saura, Camus, Bardem y Martín Patino) y periodista histórico (Historia y actualidad del garrote vil, La pena de muerte: ceremonial, historia, procedimientos, La verdadera historia del Valle de los Caídos, Historia del franquismo —con Bernardo Díaz Nosty—, y La flota es roja). Sevilla-Mono Azul
Libro y colección me llaman la atención (disculpen el pareado). El libro porque me dicen que retrata la historia de los Estados Unidos desde sus orígenes como tierras habitadas por tribus indígenas hasta la llegada de los ingleses y la independencia. El objeto que da unidad al relato es el sillón del título, que atraviesa las distintas etapas de esta narración y es utilizado por los personajes más emblemáticos de este devenir histórico. Y la colección por su filosofía: pretende publicar nuevas traducciones de autores norteamericanos del siglo XIX (Hawthorne, Longfellow, Melville...), un tiempo en el que el que el sentido de los valores y derechos humanos era algo tan constatable como la existencia de la joven nación. Qué tiempos, oiga. Barcelona-Entrelibros Nos desayunábamos este miércoles con la noticia de la condena impuesta a la soldado estadounidense Lynndie England, culpable de seis de los siete cargos de los que se le acusaba y sentenciada a tres años de cárcel por el caso de las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib. Algunos pensarán que con esta y otras condenas, el asunto está resuelto; otros saben que no es así.
No seré yo quien diga que todo lo que Williams dice va a misa, pero sí les adelanto que un testimonio así da qué pensar... y qué llorar. À suivre... Me cuentan que Antonia Kerrigan está dando saltos de alegría ante su nuevo descubrimiento, del que espera grandes cosas. Y si de algo nos podemos fiar es del olfato de quien defiende los intereses de Ruiz Zafón... El "nuevo" de llama Juan Gómez-Jurado, en una vida anterior fue periodista y en la actualidad es director de márketing de una empresa de electrónica. La novela que ha entusiasmado a Kerrigan lleva por título (provisional, me dicen, aunque sigan leyendo) Las llaves del reino y está ambientada en el Vaticano, año 2005, cuando muere el Papa... El caso es que, webeando, he encontrado su página personal, en la que hay hipervínculos a www.juangomezjurado.com y www.lasllavesdelreino.com, dominios registrados recientemente y a la espera de contenidos. Confianza en sí mismo no le falta. El enlace que sí funciona es el que lleva a la que es ya su editorial, Roca. La fecha para juzgar si habemus prodigium es el 7 de febrero.
Acuse de Recibo
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