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23 de junio de 2005
Cerrando el garito
Pero, en tanto llega y no ese momento del hasta luego, mi sismógrafo registra algunos movimientos de los que quiero dejar constancia... Fichaje de verano
Llenando huecos
Es un libro pequeño, que no menor. Gasquet era el hijo de uno de los amigos de infancia de Cézanne. Joachim y Paul se conocieron cuando el escritor tenía apenas 23 años y el pintor rondaba los 57; poco a poco, el joven se ganó la confianza del mayor, y se convirtió en su confidente. Cézanne, que simplemente así se titula el original, es, aunque en nuestro país aún no tuviéramos noticia de él, un libro de largo recorrido. Tanto, que en Francia fue reeditado recientemente (Encre marine, 2003) y, también hace no mucho, sirvió de espina dorsal para un documental dirigido por Danièle Huillet y Jean-Marie Straub,y producido por el Museo d'Orsay, La Sept, Diagonale, y Straub-Huillet. Ahora, por fin, podrán juzgar por ustedes mismos. El alma de los árboles
El caso es
que por razones varias, e-scribí un e-mail al autor, quien amablemente
satisfizo mi curiosidad. «Yo pienso que efectivamente los árboles
nos hablan, no con palabras, sino con susurros de hojas y cantos de pájaros.
Nos hablan de una naturaleza más allá de lo que abarca la
vista, nos hace que nos sintamos miembros del planeta Tierra, en el más
bello de los planetas que seguramente conozca la humanidad. La soledad era eterna
y el silencio inacabable. Me detuve como un árbol y oí hablar a los árboles Los árboles se olvidaron de mi forma de hombre errante, y, con mi forma olvidada. oí hablar a los árboles Cuando yo ya me salía vi a los árboles mirarme, Se daban cuenta de todo y me apenaba dejarles (Juan Ramón Jiménez, Árboles hombres) »Si por la propia insensatez del hombre los árboles escasearan o desaparecieran, sería el suicidio de la humanidad y de prácticamente toda la vida terrestre. Yo no quisiera ser testigo de este hecho porque el motor de la vida son las plantas, si no hubiera árboles todo el planeta sería un gigantesco desierto. »En las tradiciones de los indios Cree del Canadá, se cuenta una profecía que dice: "Sólo cuando hayáis talado el último árbol, envenenado el último río, capturado el último pez, comprobaréis que el dinero no se puede comer"». Tomen nota, por favor, ciudadanos pariculares y responsables políticos: el medio ambiente hay que cuidarlo como si fuera entero. Otro correo Internet es una gran plaza pública abierta a todos los internautas. No ha de extrañarnos, por tanto, recibir mensajes de desconocidos. «Distinguidos señores. Tengo el placer de ponerme en contacto con ustedes para presentarles el trabajo de Poliedro Kobold, ente artístico bicéfalo que aúna música, pintura, literatura y formado por Javier G.Entonado (de Kroglie), compositor; Julio A. Pérez (Logarritmo), pintor (...) Sería para nosotros un honor que dispusieran ustedes libremente de nuestro material. Les envío archivos. Atentamente Logarritmo»
Los reproducimos con mucho gusto. Como ven, en la red es fácil hacer amigos. Acuse de Recibo
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