13 de abril de 2005

Los intereses creados

Es un caso («anecdótico», me dirán; «sintomático», les responderé) curioso. Dos editoriales bien distintas publican con una diferencia de apenas semanas la traducción al español del mismo libro, un libro que es y no es:

Es una obra libre de derechos de autor, puesto que fue escrito por Adolpho Caminha, brasileño nacido en 1867 y muerto en 1897, en 1895.

Hagamos (breve, no se me asusten) historia. Caminha escribe su obra cuando Brasil acaba de decretar la liberación de los esclavos negros y de instaurar la República. Grandes cambios, pues. Y en ese ambiente, el autor, al que se tiene por el máximo representante del naturalismo en su país, ofrece al público una novela cuyo protagonista es Bom-Crioulo, Buen Criollo, un marino negro, una fuerza de la naturaleza, un homosexual. Había de que escandalizar a la sociedad de aquel tiempo...

El caso es que dos editoriales españolas, como decía al principio bien distintas, publican estos días su Buen Criollo.

Una, Egales, especializada en literatura gay, lo hace con una traducción del siempre excelente Mario Merlino.

La otra, Pre-Textos, ha puesto el texto en las cuidadosas manos de Ángeles Caso.

Y si decía que estamos ante un caso curioso es porque hay algo que el libro no es: no es un clásico indiscutible, uno de esos que “hay que” publicar porque prestigia sin discusiones cualquier catálogo.

¿Entonces? A Egales, editorial de referencia en literatura gay (incluso avant la lettre) y estudios sobre la homosexualidad, el interés se le supone. Pero, ¿y Pre-Textos? Si echan un vistazo a su catálogo, verán que en los últimos tiempos han publicado algunas obras destinadas a quienes se interesan por obras de temática o referencias homosexuales. Así se recuperan obras mal tratadas por la historia y se gana un público nuevo.

El baibén

Ya me perdonarán el abuso ortográfico, pero hay días en los que las “varvaridades” son necesarias.

La renovación total en Ediciones B ha concluido, ustedes ya saben, y el nuevo equipo trabaja ya a pleno rendimiento. Al final, hubo una salida inesperada: la de Ana Lafuente, que aceptó una oferta de Temas de Hoy cuando estudiaba la posibilidad de hacerse cargo de Vergara.

Lafuente ocupa el lugar de Marianne Ponsford (que vuelve a su Colombia natal para hacerse cargo del nuevo suplemento cultural del periódico El Espectador) y trabajará con Belén Sánchez, con la que este sello del grupo Planeta consagrado a la no ficción ha obtenido éxitos de ventas tan notables como Diario de un skin o el cancionero de Joaquín Sabina.

Desde luego, este mundo es un pañuelo. Lafuente, ex de B, estará con Sánchez que en su día ocupó el puesto del que fuera desalojada de malas maneras Fernández de Blas (nueva directora de relaciones editoriales en B) la cual, a su vez, en los últimos tiempos había mantenido algunas conversaciones con Planeta... En fin. Que sea para bien.

PD.- Ayer consulté la página de Ediciones B y el Quiénes somos seguía anclado en el pasado. No sé si a estas alturas lo habrán cambiado, pero en fin...

Las críticas y su aceptación

Leo en el Blog de Arcadi Espada:

Nuevo golpe del crítico Gracia. Si hace un par de años ya quedó seriamente lastimado (“Me lancé de cabeza a leer Diarios”, explicaba en las primeras líneas de su parte médico), la historia ha vuelto a repetirse con las Notas para una biografía de Josep Pla. “La desafortunada mezcla de altanería y escasez literal”, ha balbuceado sentimental e inextricable después del golpe en el número del mes de la revista Claves de Razón Práctica (¡nada menos!). Al igual que en el primer topetazo se ha vuelto a registrar la evidencia Lichtenberg: “Cuando un libro se encuentra con una cabeza y suena a hueco no siempre te preguntes por el libro”.

Escrito en Barcelona, a las 10.55., feliz de ser lo único que soy.

Me gustaaaaaaa......

PD.- Nuestro Evaristo Aguirre también escribióen su día de esos Diarios. Quizá les guste recordarlo.

Hasta el infinito y más allá

El intrépido Buzz Lightyear estaría orgulloso de estas gentes del cine dispuestas a llevar las películas hasta rincones del planeta que han sido escenario (el desierto, el polo) pero nunca sala de cine.

Hace nada tuvo lugar en los campamentos saharauis la segunda edición de FISAHARA, festival de cine enmarcado en el proyecto Cine por el pueblo saharaui, que nació (leo en su página web) «con la finalidad de sensibilizar y dar una parcial solución a las necesidades detectadas, en lo referente a ocio, actividades culturales y de formación audiovisual, entre la población de refugiados saharauis» y «realizar actividades de difusión cultural enmarcadas en el ámbito cinematográfico».

Y ahora leo que un antiguo galpón en la base científica argentina Jubany, una de las ocho ubicadas en la isla 25 de Mayo, se ha convertido en la primera sala de cine de la Antártida.

¿Algún otro voluntario para reinventar lo de: “Más difícil todavía”?

Un libro estremecedor

He tenido la oportunidad de leer Las Natashas tristes. Esclavas sexuales del siglo XXI (Editorial Kailas), del periodista canadiense Victor Malarek. No diré que sea un libro imprescindible, porque imagino que ninguno lo es... a no ser que, antes de su publicación, alguien lo echara en falta. Pero no es de eso de lo que quiero hablarles.

Quiero hacerles llegar el escalofrío que provoca leer un testimonio sobre el comercio de mujeres para su uso como esclavas sexuales, un paseo desde el mundo del crimen organizado a las subastas de mujeres, de las autopistas fronterizas entre Alemania y la República Checa hasta los mercados de carne en Bosnia. Y también a las miserias innúmeras de la noche española.

Todos sabemos de qué se trata... ¿o no? Cosa distinta es que cerremos los ojos ante la evidencia. Dice Malarek en su prólogo a la edición española que «a España se le ha calificado en numerosos informes como “uno de los principales países de tránsito y destino de personas destinadas a la explotación sexual”» y pregunta: «¿Creen realmente los clientes de las prostitutas que esas 900.000 mujeres y niñas que son engañadas cada año y acaban siendo esclavas sexuales quieren ganarse la vida de esa forma? ¿De verdad piensan que esas jóvenes, que proceden de países pobres, entran libremente en una profesión en la que tienen que soportar la constante amenaza y realidad de la violencia, y en la que tienen muchas posibilidades de sufrir graves problemas físicos y psicológicos? ¿Realmente están convencidos de que esas mujeres y niñas quieren tener relaciones sexuales con todos los tipos babosos y sudoroso de mediana edad que entran por su puerta para luego entregar el dinero que tanto les ha costado ganar a un asqueroso proxeneta o propietario de club?».

¿Imprescindible? Quizá no. Necesario, seguro.

Rectificar es de sabios

Y no es que yo tenga aspiraciones, pero por mí que no quede. Ya que acceder a la sabiduría estudiando es trabajoso, lo intentaré rectificando o (una tiene su corazoncito) matizando.

· La semana pasada les hablé del libro de Inma Chacón, hermana (gemela) de la desaparecida Dulce Chacón. Morfeo se debió aprovechar de mi debilidad, y de mi buena fe, y me hizo escribir La princesa dormida allí donde debería haber puesto La princesa india, pues ése, y no el otro, es el título de la novela. Los amigos de Alfaguara han tenido a bien llamar mi atención sobre el desliz (zzzzzzz.....) y, de paso, contarme de qué va, o irá:

Érase que se era una joven azteca, regalada para sellar la alianza de los caciques de su ciudad con los españoles. La princesa india viaja a España de la mano de un conquistador que luchó con Hernán Cortés. Llegan los mestizos a tierras extremeñas, y Zafra [ciudad natal de las hermanas Chacón] será la ciudad elegida, en representación del Nuevo Mundo que significaba España. La princesa siempre quiso volar, ella tenía una visión distinta de ese otro mundo. Y su vuelo la llevará a presenciar el sometimiento de su pueblo a manos de los que prometieron liberarles de la tiranía de Moctezuma; a contemplar el trato al que algunos hombres someten a sus mujeres, escudándose en el tormento de los celos; y a sufrir la intolerancia de los que no admiten las diferencias en el color de la piel, en la cultura y en las creencias, en una época negra en España marcada por el miedo a los tribunales de la Inquisición.

· Hace un par de semanas les hablé de la nueva editorial Albricias, impulsada por el divertino Carlos Gutiérrez-Cuevas. Y les conté también que el primer libro del sello recién nacido, obra del propio Carlos, es Gestión del Conocimiento en la Práctica. Me aclara nuestro Sud-Acá favorito que, en contra de lo que yo pueda pensar, "Sociedad Informacional" no es un término inventado por los hispanohablates del otro lado del charco, sino que fue «acuñado por el camarada Manuel Castells para designar lo que la generalidad mal nombra como 'sociedad de la información'. Aquí, como allá, éste se usa más que el correcto. Sociológicamente es inexacto hablar de la "sociedad de la industria" o de la "sociedad del feudo" en vez de sociedad industrial o sociedad feudal)».

Sea. Aprovecho para recomendarles que lean este texto para disfrute de quienes piensan que Albricias (Del ár. hisp. albúšra, y este del ár. clás. bušrà. Interj. U. para denotar júbilo) es un nombre estupendo para una editorial.

BienWEBnido

Javier de Juan estrena web, una página sobria y elegante que nos permite seguir la pista de los libros publicados por este veterano de la edición solo (con su sello JdeJ Editores) o en compañía de otros (EFE, MAPFRE, Club Internacional del Libro). También estar al tanto de las novedades. ¿La próxima? Historias mágicas y verdaderas, un proyecto realizado en colaboración con Aldeas Infantiles.

El fin de la "adolescencia"

¿Les suena el nombre de Alfredo Gómez Cerdá? Confieso que a mí no me dice nada. Lo cual, como dice una amiga a propósito de su condición de mujer casada, “molesta pero no impide”: mi incultura da para llenar varios vacíos existenciales y, además, siempre hay un amigo dispuesto a echarme una mano. Con él aprendí que Gómez Cerdá es, probablemente, el autor de literatura infantil y juvenil en lengua española más reputado, leído (tiene más de ochenta títulos) y traducido (a lenguas como el francés, portugués, árabe, chino, coreano, etc.).

El caso es que ahora se ha decidido a sacar su primera obra para adultos: la colección de relatos Oficio miserable, una obra que reflexiona, con humor e ironía, sobre el oficio de escribir. De escribir literatura, ¿eh? El sello: Ediciones de La Discreta.



Acuse de Recibo



J. Eldershaw
Los zapatos
de mi vida

Maeva

T. Wolfe
Soy Charlotte
Simons

Ediciones B

S. Kinsella
Loca por las
compras tiene
una hermana

Salamandra

N. Aslam
Mapas para
amantes perdidos

Alfaguara



eorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir