15 de diciembre de 2004

Hasta el año que viene

Queridos lectores:

Aunque a algunos de ustedes no se lo parezca, quien esto escribe es una persona humana. STOP. Y tiene derecho a disfrutar de unas vacaciones (merecidas, si me permiten señalarlo). STOP. Así que les cuenta unas cosillas, y se va de de vacaciones. STOP. Gracias por su acogida. STOP. El año que viene más.

Estajanovista literario

Hace un año, en diciembre de 2003, la novela De las Cenizas ganó el Premio Felipe Trigo. Es, nos dijeron, la historia de una venganza: Víctor Alba, músico de ocasión que malvive en Nueva York, regresa a España tras veinte años de exilio voluntario para asistir al entierro de un viejo camarada. A petición de la viuda, antigua amante, se ve envuelto en una investigación sobre las extrañas circunstancias de esa muerte...

También supimos, faltaría más, el nombre del autor: Guillermo Galván, un habitual de los palmarés literarios. Lean, lean: en 1999 ganó, con La mirada de Saturno, el Premio Tiflos; en 2001 fue finalista en el Rodrigo Rubio de Novela Negra con El aire no deja huellas; en 2002, Aislinn. Sinfonía de fantasmas ganó el Río Manzanares; y en 2003... en fin, ya se lo he contado más arriba. Curioso, ¿no? Le he pedido la receta pero o no la tiene o no está dispuesto a compartirla, el muy pillín.

Por lo demás, llama la atención que la novela merecedora de un galardón a finales de un año no aparezca hasta 12 meses más tarde. Pero así es. Algaida, editorial que se hace cargo de la obra, la presenta ya, aunque sólo será distribuida en librerías a la vuelta de Navidades. Y que nadie se sorprenda: Villanueva de la Serena, localidad natal del escritor del 98 y en cuyo honor se celebra el premio, organiza en estos días una semana cultural que acoge la presentación de la novela ganadora de la edición anterior y, al día siguiente, el anuncio de la nueva distinguida. Explicado, pues.

¿Quieren más curiosidades? La presentación de la novela coincide con la finalización en Barcelona de la versión celuloide de la misma, titulada Vorvik y producida por Azalea. Es decir: después de cuatro años de ser escrita y cedidos los derechos, novela y película van a ver la luz casi de forma simultánea.

Cosas veredes etc., etc., etc.

El filón Da Vinci

Que El Código Da Vinci sigue cautivando es una verdad que certifican las listas de ventas y las encuestas (tengo ínfulas demoscópicas, ya ven) a pie de calle: si me desplazo en metro o en tren, o si viajo en avión, y no veo a alguien con el libro de Dan Brown en la mano, ya estoy como si me faltara algo.

También dan fe del fenómeno el número de imitadores/seguidores y la profusión de libros que intentan, con mayor o menor fortuna, desvelar el misterio, revelar sus claves o subrayar sus errores.

El último (o quizá, por aquello de curarme en salud: el penúltimo, que nuna se sabe dónde hay un quién manos a la obra) ha aparecido en Francia y es obra de Frédéric Lenoir, filósofo y sociólogo, colaborador de Le Monde, y Marie-France Etchegoin, periodista de Le Nouvel Observateur. Uniendo sus talentos han llevado a cabo una investigación histórica que se superpone a otra sobre el terreno, aprovechándose del hecho de que la novela se desarrolla muy fundamentalmente en escenarios franceses. Y, como no podía ser de otro modo, sacan a la luz errores e invenciones, aunque también contrastan fuentes muy fiables. Conclusión preliminar: a veces la realidad supera a la ficción.

Nos escriben...

... y no siempre para decirnos cosas guapas. Pero, qué quieren, son los riesgos del directo. Y además en ocasiones los remitentes tienen su parte de razón.

Amiga Eva,

Me parece de poco rigor el suelto en el que informas de la aparición de la antología de cuentos gays de editorial Egales. En primer lugar, y sin saber quién te ha informado, no se trata de una antología de autores homosexuales, sino de cuentos con alguna temática gay. Con esta discriminación no haces más que contribuir a la confusión reinante tanto en el revuelto mundo literario como en el variopinto mundo de la sexualidad. Y ya para rizar el rizo, agregas: "están todos". Aparte de peyorativo, es una simpleza. ¿cuándo me he declardo yo autor homosexual, si ante todo me considero "autor", a secas, y si tuviera que agregar una adjetivo diría "de ficción", y no agregaría mis inclinaciones sexuales? ¿Acaso mis libros tienen temática homosexual, o circunstacialmente son mis personajes los homosexuales y no la temática? Creo que deberías haber tenido un poco más de cuidado al redactarlo y, probablemente, haberte informado un poco más. Por otro lado, ya que estamos, te comunico que el libro ya ha salido. Y lo principal, tu nota me ha molestado, pero ello no significa que tenga rencor alguno, sólo quería que supieras que en mi parecer, peca de simplismo, y no conviene que aparezcan cosas así en esta página, por lo demás, excelente.

Hoy me dijeron que eres buena persona y te tomas muy bien las críticas, y por eso me decidí a escribirte. Ahora no vayas a ser tú quien me guarde rencor a mí, por ser tan directo o tan burro. En fin, que no lo tomes a mal porque mi intención es siempre buena, como lo es también la tuya. Es fundamental, y estamos de acuerdo en ello.

Un beso,

Norberto

Tomo nota. Y gracias por leernos, e incluso criticarnos.

Un Sancho Panza inopinado

En 2005, Don Quijote cumple años y Jean-Paul Sartre también. Un siglo celebraría el pensador francés de seguir entre nosotros. Y es como para celebrarlo. Habrá coloquios dedicados a su figura y a su persona en Francia y en el extranjero, Harvard y Nueva York; del 8 de marzo al 30 de agosto, la Bibliothèque Nationale sita en París abrirá una exposición, Sartre et son temps. También en marzo, Gallimard editará su Théâtre complet en Pléiade. Habrá libros, claro, entre otros el escrito por Michel Contat, Passion Sartre: l'invention de la liberté, e incluso -mucho más curioso- una película: Sartre, l'âge des passions, producida por Jacques Kirsner.

Sin duda, cada uno es muy libre de celebrarlo como mejor le parezca. Para empezar, les propongo la lectura de esta conversación entre el filósofo y Jorge Semprún.

Palabras olvidadas

Seguimos recogiendo términos en desuso. Si conocen alguno, dígannoslo, por favor. Gracias.

@@@ Nos escribe Manuel: Un conocido mío utiliza el verbo empestillarse. "No te empestilles en tal cosa, o en tal otra", suele decir. Después de mucho escucharlo, decidí dame una vuelta por el diccionario y descubrí que el verbo existe, y significa: Dicho de una persona: Mantenerse en su resolución y tema, empeñarse, no ceder.

Gracias por su aportación, Manuel.





eorue@divertinajes.com
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