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15 de septiembre de 2004
Malos tiempos para la lírica Sospecho que Germán Coppini, responsable de la letra, y Teo Cardalda, autor de la música, nunca pensaron que su estribillo iba a tener tanta vigencia. Mucha gente ha olvidado aquello de... El azul del mar inunda mis ojos
El aroma de las flores me envuelve Contra las rocas se estrellan mis enojos Y nuevas sensaciones me devuelven ... pero todos sabemos que los tiempos para la lírica no son buenos, y que eso es oficialmente así desde que una canción de Golpes Bajos lo proclamara. Hoy en día, más de uno la canturrea, empecinado, por más que las ventas de algunos libros y la pervivencia de algunas editoriales anime a pensar que, incluso limitado, el género puede contar con un público incondicional. La salmodia me vino a la cabeza el domingo. Una amiga que andaba husmeando por las páginas salmón de El País, se topó con este anuncio:
«Malos tiempos para los líricos, que tienen que anunciarse en las páginas económicas», pensó, y sabedora de que soy fan de las contradicciones, y cheergirl devota de los que buscan un sueño imposible, me pasó el recorte. De inmediato, escribí al correo electrónico que figuraba en el reclamo y al poco, recibí una promesa de información firmada por Carlos M. Corchado. Un día después, llegó este correo electrónico: «Estimada Eva: como te escribí ayer, paso a contarte un poco la historia. »Es la primera vez que publico el anuncio. Me pareció una forma original de buscar agente literario, cosa que en realidad necesito. »Y la verdad, el asunto se ha desbordado, pues ha despertado un tremendo interés. »Te comentaré que he publicado anteriormente muchos relatos y casi todos los poemas en internet, en diferentes portales. »En la actualidad voy a sacar un poemario de muerte titulado: Caco, un poema triste... Y mil copas de ginebra Larios del que te envío dos poemas. »Este poemario está basado en la traumática situación que me tocó vivir con el cáncer de mi hijo Caco y la muerte meses después en un accidente de tráfico de mi hija y de mi esposa, accidente en el que se salvó Caco, a pesar de ir en el automóvil. 1989/1990. Independientemente, llevo dos años en el Taller de Clara Obligado y escribo desde hace mucho. Gracias por todo y te deseo una buena noche repleta de bonitos sueños, Carlos M. Corchado» Y, adjuntos al mensaje, encontré estos poemas:
Por cierto, si alguno de mis lectores está interesado en mandarle un correo electrónico a Carlos, bastará con que pinche aquí. ¿Quién se fue de la lengua? No hay caza de brujas, que nadie se asuste, pero sí un cierto malestar con quien, en Argentina, soltó antes de tiempo lo de la nueva novela de García Márquez. En Madrid son una tumba porque, me aseguran, "nos va mucho en ello". Recordemos, pues, lo que se puede recordar: Memorias de mis putas tristes, la primera novela del Nobel desde la aparición, hace ya diez años, de Del amor y otros demonios, se publicará en lengua española simultáneamente en todo el mundo. Random House Mondadori, afortunada poseedora de los derechos mundiales en lengua española, distribuirá un millón de ejemplares. ¡Help, ayúdame! La canción de Tony Ronald está de moda en determinados ambientes del mundo editorial. Y no lo digo sólo porque los libros de autoayuda sigan siendo una fuente de ingresos inagotable, a la par que una suerte de “máquina de la verdad” que revela las carencias de determinadas personas (dime qué lees y te diré de qué careces). En los últimos meses, dos editoriales, Ediciones B y Martínez Roca, protagonizan una dura pugna en las librerías para ganarse a los lectores homosexuales. La primera ha publicado —entre otros volúmenes llenos de sugerencias para «el amante aventurero que todos llevamos dentro»... en fin— El Kama Sutra lesbiano, de Kat Harding; y la segunda ya tiene a la venta un Kama Sutra para gays y otro para lesbianas. Me cuentan que todos ellos se venden muy bien. Se ve que había necesidad... Y ya que estamos en ambiente
Moncho Borrajo ha ofrecido su colaboración, aunque aún no hay nada definitivo. El título del volumen (que podrían ser dos, si la lista de autores crece) es Tu piel en mi boca. Planeta fútbol
Segunda constatación: Durante un tiempo, los forofos intelectuales (o los intelectuales forofos) ocultaron sus pasiones por miedo a ser llamados cualquier cosa, menos bonito. Sin embargo, ahora, lejos de avergonzarse, presumen de su condición de hinchas. ¿Corolario lógico? Franklin Foer, periodista y hermano de Jonathan Safran Foer, ha combinado sus dos pasiones, el balompié y la política internacional, para escribir un libro, El mundo en un balón, en el que utilizando como ejemplo a equipos y selecciones de diversos países, intenta explicarnos qué es la globalización, qué son la corrupción, el nacionalismo o los fundamentalismos religiosos. Foer se ha paseado por todos los escenarios posibles, ha estado en Brasil, en Croacia, en España, en Irán... con un único objetivo: desvelar cómo a través de este deporte se pueden explicar las paradojas de la globalización. Robert Kagan , especialista en las complejidades del universo mundo, asegura que "la oscura y entretenida historia del mundo del fútbol que nos proporciona Franklin Foer revela el significado de la globalización, con todos sus aciertos y horrores". ¡Cómo se nos van a poner los aficionados! A partir de ahora,
no habrá quien les tosa. La versión española del
libro sale en noviembre y en Debate.
Acuse de Recibo
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