12 de mayo de 2004

De Sodoma a Chueca

Decir que, en España, la literatura de temática gay y lésbica está saliendo del armario empieza a ser una obviedad, las editorales y librerías especializadas dan fe de ello. Es una pena, dicho sea de paso, que las librerías generalistas y las que abren en las grandes superficies no siempre atiendan a este sector... pero no es eso lo que me ocupa hoy.

A lo que voy. También empiezan a ser frecuentes los estudios académicos que analizan el mundo homosexual. Y si bien hasta hace poco lo más habitual era tener que recurrir a traducciones, poco a poco los especialistas españoles (aunque no siempre residentes en nuestro país) van haciéndose un hueco en anaqueles y mesas de novedades.

Lo que llega ahora puede ser un salto cualitativo importante. Alberto Mira, profesor en Oxford, tiene a punto De Sodoma a Chueca. Una historia cultural de la homosexualidad en España. Estamos ante una obra magna, pionera, que recorre el siglo XX sin apurarlo, una suerte de enciclopedia en la que no sé si son todos los que están (y el índice onomástico es de órdago) pero sí están todos los que son, y me explico: no sólo homosexuales reconocidos y relevantes, sino aquellos personajes que han tenido la oportunidad de, por ejemplo, legislar o ayudar y lo han hecho... o no.

El libro, que me atrevo a considerar desde ya de referencia, viene con el sello de Egales, colección Para entendernos.

Premio Páramo

El texto era verdaderamente escuerto: "Declarado desierto el III Premio Las Luces de Biografía de Acento Editorial. La III edición del Premio Las Luces de biografía de Acento Editorial, perteneciente al Grupo SM, ha quedado desierta. PARA MÁS INFORMACIÓN..." Y aquí, unos números de teléfono y unos nombres.

Una, que es concienzuda, llamó. ¿Cuáles han sido las razones del Jurado? "No vamos a dar más información". ¿Cuántas obras se presentaron? "No vamos a dar más información". ¿Cuándo lanzan la próxima convocatoria? "No vamos a dar más información". Para ser un departamento al que nos envían para obtener más información, tienen bien poca información que dar: cero o ninguna.

El caso es que el premio, que arrancó premiando la biografía de Lincoln escrita por el proteico César Vidal quedó desierto en su segunda edición, y ha llegado a la tercera más que seco. ¿Habrá cuarta? Hummmmm...

Waiting for Moore

Que los libros de Michael Moore han sido una bendición para Ediciones B está fuera de toda duda. Que una visita del polémico y genial cineasta sería la mejor guinda para tan vendido pastel, también se me antoja innegable.

La edtorial lleva tiempo intentándolo, pero Moore nunca lo encuentra. El tiempo, digo. En su día, la excusa que puso fue que estaa inmerso en la realización de Farenheit 911... y la invitación quedó vigente, pero arrinconada.

Luego llegó el 11-M y Moore envió un mensaje a B lamentando lo sucedido como si hubiera ocurrido en su propio país, y mostrando su disposición a dar el salto en cuanto tuvera oportunidad.

Y por fin estalló la tormenta cuando Disney declaró la guerra (manera de hablar) al cineasta. Ahora, Moore visita Cannes y en la editorial piensan que España no está tan lejos de la Costa Azul. Ojalá...

Fechas REALmente problemáticas

Fundación Winterthur está ultimando los detalles de una exposición que se quiere magna y que permitirá a muchos descubrir uno de los tesoros mejor guardados de nuestra historia bibliográfica: la Biblioteca Pública Real, la libro antecessor de la actual Biblioteca Nacional.

Fue creada por Felipe V, el primer rey español de la dinastía de los Borbones, en 1712 y con un doble objetivo: fomentar el estudio en sus súbditos y reunir las bibliotecas de los nobles emigrados que luchaban en la guerra en apoyo de Carlos de Austria. Cuatro años más tarde, se publicó el decreto fundacional de la Biblioteca Real concedido por el Rey el 2 de enero junto con las primeras constituciones redactadas por Juan Ferreras, bibliotecario mayor. Y ese mismo 1716 se estableció el precedente del Depósito Legal: toda persona que costease la impresión de libros y papeles, ya fuese autor, impresor o editor, estaba obligado a entregar a la Biblioteca Real un ejemplar encuadernado de todo lo que imprimiese.

Esos son los antecedentes... ¿Y el problema? Que, dado el carácter de la muestra, lo lógico es que la inaugure algún miembro de la Casa Real. Y con LA boda y otros ceremoniales, la Fundación no consigue que le den fecha. Como sigan apurando, al final nos va a dar la hora...

Niños lectores

Se están celebrando en Madrid las Jornadas Europeas del Libro Infantil y Juvenil, encuentro que sus impulsores definen como “una muestra de libros y un tallero de ideas para todos aquelos que desean transmitir la lectira como diversión”. Un lugar también en el que editores, escritores y especialistas se dan cita con sus propios fantasmas, y con sus propias dudas. ¿Por qué los niños no leen, al menos no tanto como sería deseable? ¿Qué debemos publicar? ¿Qué podemos hacer?

Una de las asistentes a los actos, tras hacer un cansino recuento de las preguntas recurrentes y las respuestas previsibles, me decía: “Al menos en esta ocasión hemos llegado a la conclusión de que la responsabilidad de los padres es capital, son ellos los que deben animar a los hijos”. Estoy tentada de traer a colación lo del viaje y las alforjas, pero me contentaré con dejar dos corolarios: uno, si los padres no leen, es difícil que los hijos lean; dos, para que los hijos lean, los padres deben comprales libros ergo los libros infantiles hay que vendérselos a los niños, pero también a sus progenitores. ¿Puede alguien consultar la opinión de Harry Potter al respecto?

Flash, y nunca mejor dicho


Un flashazo es lo que ha sentido el productor de Días de fútbol y Al otro lado de la cama al leer Flash, la novela/comedia de Massimo Bruni que publica en España JdeJ Editores. Aún no estaba la obra en la calle y la productora Telespan, es decir, David Serrano, que está detrás de los éxitos mencionados ya estaba trabajando en la adaptación cinematográfica. Un libro frivolité, una comedia de ligoteo que tiene todos los números para portarse de cine también en las librerías.

Bruni, un italiano cordial residente en España, autor de Mondadori, se decanta en su país de adopción por una editorial pequeña, independiente, que da sus primeros pasos, aunque su editor lleva toda la vida en los fogones: JdeJ es Javier de Juan, un inquieto al que en el mundo del mundo del libro se relaciona con nombres y acontecimientos editoriales ilustres como Jacques Costeau, La Guerra Civil ilustrada de Hugh Thomas, Félix Rodriguez de la Fuente y Espasa Calpe.

Más difícil todavía...

En Francia, un bizarro llamado Michel Thaler, doctor en filosofía por si la precisión ayuda, ha publicado en Ediciones Adcan una novela sin verbos. Chúpate esa mandarina. El capricho tiene su explicación: el verbo, dice, es el “desde siempre, el invasor, el dictador, el usurpador de nuestra literatura”. Le train de nulle part (233 páginas) narra los encuentros del narrador en un convoy y la única aproximación a los verbos odiados que se permite es algún participio pasado en forma adjetiva...

Una rareza, sin duda, pero no la primera. En su día, Georges Perec escribió La disparition, y lo que había desaparecido de su texto era la letra E, la más utilizada en francés. Al traer la obra al español, los traductores (Marisol Arbués, Mercè Burrel, Marc Parayre, Hermes Salceda y Regina Vega, trabajando para Anagrama) optaron por secuestrar la letra A. Y la novela se tituló así: El secuestro.

A los escritores, buenos y no tanto, les gusta jugar con el lenguaje, aunque el resultado de sus divertimentos no siempre esté a la altura exigible. Rubén Darío tiene un relato juvenil, titulado Amar hasta fracasar (y recuperado en 2000 por Círculo de Lectores, colección Raros y curiosos) en el que hace desaparecer no una, sino cuatro vocales: sólo se sirve de la A. Y, por no abandonar el terreno de la travesura literaria, recordemos la novela corta Los dos soles de Toledo, de Alonso de Alcalá y Herrera, quien a pesar de su nombre y apellido prescindió en su texto de la primera de las vocales, ni el soneto de Quevedo Celebra a una dama poeta llamada Antonia, en el que todas las palabras empiezan por A.

Antes alegre andaba; agora apenas
alcanzo alivio, ardiendo aprisionado;
armas a Antandra aumento acobardado;
aire abrazo, agua aprieto, aplico arenas.

Al áspid adormido, a las amenas
ascuas acerco atrevimiento alado;
alabanzas acuerdo al aclamado
aspecto, a quien admira antigua Atenas.

Agora, amenazándome atrevido,
Amor aprieta aprisa ascos, aljaba;
aguardo al arrogante agradecido.

Apunta airado; al fin, amando acaba
aqueste amante al árbol alto asido,
adonde alegre, ardiendo, antes amaba.




Acuse de Recibo



E. J. Botella
En la memoria
del viento

Ecu Narrativa

Miguel Delibes
España
1936-1950

Destino

André Gide
El viaje de Urien
Gadir

F. Fdez. Buey
Guía para una
globalización
alternativa

Ediciones B






eorue@divertinajes.com
Archivo
Volver
Imprimir