24 de marzo de 2004

La vida te da sorpresas

Afortunadamente, el mundo editorial sigue siendo una fantástica caja de sorpresas. Aquí no hay ni fórmulas infalibles, ni autores condenados de antemano (bueno, alguno, pero no me sean malos) y donde menos esperas, salta la liebre.

Espero que Julia Navarro no se ofenda con esta comparación, porque la liebre saltarina es ella. Su novela La hermandad de la Sábana Santa, que salió a la calle el 21 de febrero, llega a su cuarta edición y lleva más de 45.000 ejemplares vendidos. Y puede ser sólo el principio, porque los derechos de la obra han sido vendidos ya en Italia y Alemania; también al Círculo de Lectores, que es como un mundo distinto, aunque esté en este.

La cosa ha adquirido unas proporciones tales que Plaza & Janés ha puesto en marcha no sólo la máquina de imprimir libros, sino la de imprimir invitaciones para una segunda puesta de largo que, cosas veredes, es doble: el 30 de marzo, la novela será presentada en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Madrid (en la calle Serrano) por Felipe Gónzález; y cinco días más tarde, el 4 de mayo, será Manuel Chaves quien haga los honores en Sevilla.

El mérito, claro, es de la autora, primeriza en estas lides novelescas, pero hay que reconocer también el trabajo y el olfato de quien creyó en las posibilidades de Navarro: Carmen Fernández de Blas, descubridora de otra súper ventas, Matilde Asensi. Carmen ha sabido ver lo que otros empiezan a sospechar, que hay entre nosotros escritoras decididas a recorrer la senda del best seller my way, esto es, a mi manera, a la manera de aquí.

Soy chichero


Aunque en mi cabeza suena como el celebérrimo Soy minero moliniano, el titulillo necesita del acompañamiento de unas palmas canallas, rumberas, puesto que hablamos de Los Chichos, un grupo supo poner música, sin que sonara a impostura, a la marginación social y los problemas de su gente.

Con el tiempo nos dimos cuenta de que Los Chichos no habían sido sólo los número 1 del top trullo, entre sus fans confesos encontramos a Serrat, a los Estopa, a Antonio Carmona, Sergio Dalma, Miguel Ríos, Serrat, José Mercé, incluso David Bisbal, ¡Ave María! Y todos ellos, que son chicheros, han puesto su granito de arena en forma de texto-homenaje en Nosotros Los Chichos (Ediciones B), un libro escrito por Rosa Peña y Juan Antonio Valderrama, el hijo de Juanito, cantante y –sorpresa, sorpresa-, licenciado en periodismo por la Universidad de Navarra.

Los Chichos eran los ojos y la voz de un mundo oscuro donde los sueños y la marginación se muestran en carne viva”, escribe Serrat. “De vez en cuando, en mis actuaciones noto que me sale la vena chichera en la rumba, pero es que no lo puedo remediar”, confiesa Bisbal. Como cantaron Los Chichos, antes de que Ana Palacio los plagiara: Ni más, ni menos.

Fiesta on the Roca’s

La editorial de Blanca Rosa Roca, que ya está siendo sometida a la exigente prueba del algodón, esto es, la de las librerías, celebró la semana su fiesta de lanzamiento en Barcelona.

Al ágape se apuntaron, entre otros, Mercedes Salisachs (entrañable, sentada en un sillón que la engullía a la entrada de la champañería, como un pulpo en un garaje pero fiel a sus amigos), Enrique de Hériz, Horacio Vázquez-Rial (feliz en su condición de autor premiado, consciente de lo que eso supone y lleno de agradecimiento a Carmen Balcells, la mujer que confió en él), Francisco Martos (su La Rosa de Jericó-Evlex está funcionando muy bien), Nicholas Sparks (que andaba promocionando La boda), Iu Forn (lean más abajo), Sergi Doria, Empar Moliner, Juan Tapia, Caterina Miras (consellera de cultura), Ferran Mascarrell (responsable municipal de lo mismo), Chufo Llorens, Álex Salmon... Silvia Fernández, responsable en gran parte del éxito de convocatoria, tuvo que responder a la pregunta de los canaperos impenitentes como quien esto firma es: ¿para cuando el bautizo madrileño? Pronto, pronto.

Zapatero lee catalán... en público

El casi presidente del Gobierno no sólo es forofo del Barça (¡un culé en La Moncloa! Desde luego, el futuro no es lo que era) sino que, encima, se deja fotografiar con un libro en catalán en las manos. No nos consta que lo haya leído, aunque tratándose de lo que se trata (El tripartit vist des de Madrit, del periodista Iu Forn), sospechamos que tenía interés en hacerlo, porque leer es saber, y saber es poder.

Aunque parezca que fue ayer, quedan ya lejos los tiempos en los que Aznar hablaba catalán en la intimidad: Zapatero lo lee, al menos lo hojea, y en público. Ver para creer.

Daguerrotipos


Cristina Peri Rossi pasó por Madrid para presentar Por fin solos. Una historia de amor en quince episodios. El libro, editado por Lumen, tiene la portada que pueden ver a la derecha.

“Qué foto tan guapa”, le dije. “¿Te gusta? A mí no me parece la más adecuada. Pero la eligió la editora, y le gusta a todo el mundo”. “Me gusta, pero eso no quiere decir que sea adecuada para el libro”. “Sí, respecto al libro resulta... irónica”.

Antes de decidir si Silvia Querini ha dado en el clavo, habrá que leerlo. Pero promete, siendo como es el trabajo de alguien que se presenta a sí misma como “adicta a la intensidad”.

Para Vigo me voy (y 2)

La semana pasada les contaba que la agente literaria Ángeles Martín abre delegación en Galicia. Lo que no les dije es que, con el fin de no descuidar el flanco madrileño, refuerza su oficina de aquí. Enrique Redel, que no abandona Odisea, cuidará de que en la capital todo vaya como es debido. E incluso mejor.



eorue@divertinajes.com
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